Si alguien pensaba que el cuñado del Rey, Iñaki Urdangarín, lo tendría más fácil para conseguir la semilibertad, al menos en el tercer grado, se equivocaba. La Audiencia de Baleares dio ayer al traste con la decisión de instituciones penitenciarias de concederle salir de la cárcel durante el día y la libertad los fines de semana.

Y con esta dura frase: “No se desprende de la conducta global del interno una evolución suficientemente favorable para la semilibertad” zanja el tribunal su decisión.

El pasado 3 de septiembre, como ya informó Diario16, el juez de vigilancia de Valladolid concedió el tercer grado a Iñaki Urdangarín. El marido de la infanta Cristina recurrió la negativa al tercer grado que había propuesto la Junta de Tratamiento.

En aquel momento, el juez reproducía los mismos argumentos del auto en el que el pasado 13 de agosto se concedió al interno el régimen de flexibilidad del artículo 100.2 del reglamento Penitenciario y volvió a recordar el informe de la prisión de Ávila que explica el procedimiento que se sigue cuando ingresa un varón en el centro a pesar de ser de mujeres desde su apertura.

Pero la decisión del juez de vigilancia penitenciaria ha sido revocada por la Audiencia Provincial de Baleares, que ayer retiró el régimen de semilibertad.

 El tribunal, en dos autos diferentes, ha estimado el recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Fiscal contra el auto del pasado 3 de septiembre del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 1 de Valladolid en el que le concedió el tercer grado, que le permitía solo ir a dormir en prisión.

 La Audiencia de Baleares también revoca el fallo del juzgado penitenciario que le permitía además permisos de fin de semana.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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