Dos analistas de reputada trayectoria, el economista venezolano Pedro Carmona y el jurista colombiano Rafael Nieto, analizan con rigor y profundidad las perspectivas para Colombia y América Latina en el año 2021 y las consecuencias sociales y económicas que se derivarán de la pandemia.

Ricardo Angoso: ¿Cree  que habrá un antes y después de esta crisis generada por el covid-19 en el año 2020?

Rafael Nieto: Va a haber un impacto inmediato, tanto en los países ricos como en los nuestros, que están en vías de desarrollo, como es el caso de Colombia, y es que muchas pequeñas y micro empresas van a quebrar, a cerrar para siempre, debido a la cuarentena como medida usada para parar la tasa reproductiva del covid-19.

En un país como Colombia, el 96% del empleo es creado por pequeñas y micro empresas y eso se ha hecho muy evidente en esta crisis, provocando un 6% adicional de desempleo sobre la tasa que teníamos a comienzos del año, que ya era alta. Y esa caída del empleo, al menos en Colombia, se traduce inmediatamente en un aumento de la pobreza. ¿Por qué? Porque nuestra clase media es muy frágil y vulnerable, sobre todo porque depende, fundamentalmente, de cómo funcione el empleo. Si, como ha pasado, se pierde el empleo, se entra en la pobreza y se arrastra a todo el núcleo familiar. El cálculo que está hecho es que ese 6% más de desempleo se traduzca en un 15% más de pobreza. Por tanto, le aseguro, vamos a asistir a un crecimiento brutal de la pobreza en Colombia.

El gran desafío de nuestra economía es generar un plan de choque para la producción de empleo masivo de la manera más rápida posible porque si llegamos con estas tasas de desempleo y pobreza, o algo similar, a las elecciones de 2022 nos encontraremos con que las posibilidades de que la izquierda llegue al poder se multiplican. Tenemos que tener en cuenta que a la izquierda el empobrecimiento de nuestras sociedades siempre les beneficia porque en ese escenario su discurso de resentimiento, de odio y de lucha de clases, funciona,  responsabilizando al gobierno de todo y encontrando un terreno más fértil para ganar elecciones y luchar por hacerse en el poder.

Impacto de la pandemia en América Latina

R.A.:¿Qué impacto tendrá en las economías de América Latina la pandemia?

Pedro Carmona: La recuperación va a ser lenta y prolongada. Ya hay señales de cierta mejoría en los últimos trimestres, pero el impacto sobre el empleo va a ser muy alto. Por ejemplo, en el caso colombiano estamos hablando de cuatro millones de desempleados que se irán incorporando de nuevo a la economía en la medida que la recuperación económica se vaya consolidando. El Fondo Monetario Internacional habla de una caída del 9% en el PIB colombiano, un mayor endeudamiento y aumento del déficit por encima de los estándares normales, creando una situación, pienso, al haber una mayor deuda, muy parecida a la que vivimos en la famosa década perdida de los años ochenta en América Latina, aunque esta situación no solamente se circunscribe a nuestra continente, sino que también se está dando en algunos países desarrollados, incluidas naciones europeas.

Entonces para el 2021, ya que el 2020 lo doy por perdido definitivamente, el principal desafío para América Latina será la inyección de recursos fiscales y de inversión para la recuperación del tejido productivo y salvar a numerosas empresas en muchos sectores que se han quedado quebradas en el camino, como por ejemplo en el turismo, duramente golpeado en esta crisis. Los hoteles, los restaurantes, las agencias de viajes, las líneas aéreas, por citar solamente a algunas empresas, han sido seriamente golpeadas en esta crisis generada por la pandemia. Muchas de esas empresas, quizá, no volverán a abrir sus puertas. Luego están miles de pequeños negocios que han cerrado también y lo vemos en las calles de Bogotá, donde se ven los carteles de “se vende” o “se arrienda”. Otro reto de América Latina será el conseguir el apoyo de los organismos multilaterales para lograr reactivar el tejido productivo. Y, por otra parte, hará falta una mayor cooperación entre los países del continente, algo que se echa en falta, por ejemplo, en el tema de las vacunas y que pone de evidencia que el proceso de  integración en el continente está en una fase muy crítica, casi de letargo me atrevería a decir en estos momentos. Hace falta un mayor acercamiento y cooperación entre los países de América Latina para enfrentar la pospandemia, un proceso que seguramente nos llevará varios años.

Rafael Nieto: No tengo la menor duda de que estamos ante un escenario muy adverso. Es quizá una de las crisis económicas de mayor gravedad a la que nos estamos enfrentando, peor que la del 2009 incluso, creo, y está afectando a casi todos los países de Occidente debido al empleo del confinamiento para frenar la pandemia. Cuando uno frena las dos caras de la economía, es decir, la oferta y la demanda, la producción y el consumo, respectivamente, sufre las consecuencias que estamos sufriendo y se genera la crisis económica más grave en décadas que estamos padeciendo, tal como acontece en nuestros días. Creo que merece la pena que nos paremos a preguntar si las medidas de cuarentena y confinamiento fueron las adecuadas para hacer frente a la crisis y si prolongar las mismas fueron o no correctas. El caso es que hay países que no las emplearon esas medidas de cuarentena, deteniendo la propagación del covid-19,  y sus economías no resultaron tan dañadas como las nuestras. Alguien puede alegar que son culturas con otra cultura social, con otro comportamiento en sus hábitos sociales, entre esas culturas y las nuestras, y probablemente tiene razón, pero creo que debemos de aprender cuál es el camino correcto. Y, desde luego, por mí experiencia, el confinamiento no es el camino correcto.

R.A.: También se apunta a que aumentará la pobreza, ¿será así?

Pedro Carmona: Ya si las cifras del continente eran de por sí altas antes de la pandemia, no hay duda de que el crecimiento de la pobreza tras la grave crisis será notable, eso sin mencionar mi país natal, Venezuela, donde ya se habla de un 90% de pobreza, sobre todo debido a la introducción de una serie de políticas erráticas, erróneas y fracasadas que han exacerbado, aún más, los problemas sociales. A los que ahora, ya en una situación grave, se le viene a unir la crisis provocada por el covid-19.

Rafael Nieto: En el caso colombiano, según apuntan todos los análisis, la caída será cercana al 8% del PIB, que, en todo caso, sería la caída más fuerte desde que tenemos estadísticas económicas en el país, casi un caso parecido como podríamos haber estado en la guerra de los mil días, las de finales del siglo XIX e incluso la de la independencia, una situación casi inédita en la historia de la nación al menos desde que tenemos mediciones económicas. Desde que tenemos estadísticas, allá desde el año 1965, Colombia no había tenido un año con una recesión económica tan brutal. Nosotros no tuvimos, como el resto de América Latina, una década perdida ni un año 2009 con crecimiento negativo, como tantos otros países a causa de la caída en los bonos hipotecarios en los Estados Unidos, y solamente tuvimos coyunturalmente un año negativo, el año 1999, debido a problemas estructurales ligados a una suerte de plan de financiación de la vivienda. Ahora, sin embargo, estamos cayendo el doble que ese año. Yo creo que vamos a recuperarnos, obviamente, pero no creo que sea antes de un par de años siendo optimistas.

Medidas concretas para Colombia

R.A.:¿Qué medidas concretas tomaría usted en el caso de Colombia para hacer frente a la grave crisis social y económica que el país ya tiene ante sí?

Pedro Carmona: El sector privado, está claro, es el generador de empleo y más aún en el caso colombiano donde el Estado no tiene un papel fundamental como empleador y generador de empleo. Hay que inyectar recursos en las pequeñas empresas, en el sector privado, para sanar el tejido productivo del país y deben de ir a esas PYMES, que tienen un importante papel en la economía del país. Y deben de ir rápido a aquellas pequeñas empresas que no hayan quedado sepultadas por el tsunami generado por la pandemia, es decir, salvar a las empresas que  estén agonizando pero que todavía no hayan cerrado, esa debería ser una prioridad fundamental del gobierno. Luego hay que incentivar a otros sectores que pueden generar empleo, como la construcción de grandes obras de infraestructuras, que en estos momentos puede ser un sector crucial en este camino. La construcción siempre tiene un efecto multiplicador inmediato y dinamiza mucho la economía, apoyando tanto la iniciativa privada como la pública, en la que tiene un papel fundamental el Estado. No hay nada más beneficioso y positivo para un país, por ese efecto multiplicador del que hablaba antes y que implicaría a numerosos sectores, que la construcción funcione.

R.A.:¿Y las administraciones de Colombia, tanto a nivel local como nacional, estuvieron a la altura?

Rafael Nieto: El Gobierno nacional, en términos de salud pública, creo que sí y respondió de una forma muy oportuna a la crisis. El caso del covid-19 se produce en Colombia por primera vez el 6 de marzo y unos días después, el 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud decreta a la enfermedad como una pandemia. Más tarde, el 24 de marzo, estábamos todos confinados como el resto del planeta. Luego, el ejecutivo logró duplicar las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIS) para atender la demanda de casos que enfrentamos y que eran el gran cuello de botella para hacer frente a la enfermedad, como eran los pacientes más críticos, y lo hizo en unas circunstancias muy difíciles, habiendo mucha demanda de respiradores y poca oferta. Esa parte de la gestión creo que fue muy positiva pero tengo mis dudas con respecto al abuso en el confinamiento para hacer frente a la amenaza de la pandemia, ya que ha afectado muy seriamente a nuestras economías y ha generado una grave crisis. Pese a todo, y sin entrar en detalles, juzgo como muy criticable el comportamiento de la alcaldía de Bogotá con respecto a la pandemia, por ser contradictorio, muy inoportuno y politizado, ahondando la crisis económica y sin dar respuestas al desafío en términos de salud pública.

¿Hasta cuándo durará la crisis?

R.A.:Esta crisis va para largo y muchos apuntan a que lo peor no ha llegado, ¿creen que es así?

Rafael Nieto: Es difícil saberlo pero creo que para países como Colombia lo más seguro es que no haya vacunas hasta finales del año 2021 o principios del año 2022, cuando muy pronto y en el mejor de los escenarios. Estamos hablando de mucho tiempo hasta que podamos poner a la mayoría de la población la vacuna que nos permita llevar unas vidas normales.  Mientras tanto, lo que nos queda a todos es el autocuidado y cuidar de los demás para que la enfermedad no se propague. Hay que evitar a toda costa, y con todos los medios a nuestro alcance, la propagación de este virus que ha hecho tanto daño a nuestras sociedades y ha cambiado nuestras vidas. 

Pedro Carmona:La gran esperanza es la vacuna, obviamente, y los anuncios de que ya está en marcha por varios laboratorios, incluso con campañas de vacunación en varios países, han generado grandes esperanzas en todo el mundo, subiendo el precio del petróleo y con alzas significativas en casi todas las bolsas del planeta. Sin embargo, pese al optimismo esperanzador con respecto al 2021, creo que la crisis va para largo y todavía durante buena parte del próximo año seguirá estando presente la pandemia del covid-19 en nuestras vidas.

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