Después de dos exitosos Webinar anteriores sobre Teletrabajo y Redes Sociales, la Unión de Técnicos y Cuadros de UGT (UTC-UGT) ha desarrollado su tercer Webinar (seminario virtual), titulado ‘Mujeres Directivas y Corresponsabilidad: Retos de futuro’.

El seminario electrónico contó con un grupo de mujeres profesionales y directivas de primer nivel: Isabel Tajahuerce, delegada del Rector para Igualdad de la Universidad Complutense de Madrid, Berta Barrero, directora general del mercado de Transportes de Indra, Ana Benita, directora RRHH Grupo FCC y socia de Eje&Con (Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras), María José Molina Estirado, adjunta de Urgencias del Complejo Hospitalario de Navarra y Nieves Sánchez Guitián, secretaria del Colegio Oficial de Geólogos, miembro de Unión Profesional, que hablaron de un tema de vital importancia como es la corresponsabilidad y la necesidad de establecer políticas que nos permitan definir un mundo del trabajo en el que mujeres y hombres compitan realmente en condiciones de igualdad.

Esto permitiría que ellas pudieran acceder y mantener puestos de responsabilidad sin estar sujetas a la decisión de tener que elegir entre una vida profesional que puede ser prometedora y la vida familiar con la que, en la actualidad, es difícil mantener un equilibrio justo. 

El debate estuvo moderado por Paula Ruiz, coordinadora Confederal de UTC- UGT y vicepresidenta de EUROCADRES, que destacó que si en general, la conciliación de la vida laboral, personal y familiar no resulta fácil para las personas trabajadoras europeas, se hace casi imposible  para las profesionales y directivas que, con frecuencia, se ven obligadas a optar entre renunciar directamente a la maternidad o intentar desarrollar una exitosa, aunque improbable, carrera profesional con la esperanza de llegar a ocupar algún puesto de responsabilidad en una junta directiva o elegir formar una familia y continuar trabajando, aun sabiendo que ocuparán únicamente trabajos sin responsabilidades directivas y mal pagados, para los que, probablemente, estén sobrecalificadas, pero que, a cambio, les permitirán conciliar su vida laboral, personal y familiar.

Esto acarrea unas consecuencias y es que, seguramente, formarán parte del 33% de mujeres que trabajan a tiempo parcial, mientras que, entre los hombres, solo lo hace el 8%, además ganan un 16% menos que ellos. Se debe cambiar la idea de que la conciliación debe hacer por una reducción de jornada, ya que esto les supondrá una reducción del 40% de su pensión. 

Para Paula Ruiz, coordinadora Confederal de UTC- UGT y moderadora del evento “Si apuestan por desarrollar su carrera profesional y pretenden acceder a un puesto de alta dirección bien remunerado, pronto se darán cuenta de que, aunque las mujeres constituyen la mitad de la población activa y obtienen más del 50% de las titulaciones universitarias y superiores, menos de la mitad de ellas ocupan actualmente puestos de alta dirección y se encuentran con el llamado techo de cristal”. 

El IBEX 35 sigue en manos de los hombres

Si miramos los datos del IBEX 35, vemos que en los consejos de administración hay 1.347 hombres (83.93%) frente a 258 mujeres (16.07%) y que, de las 35 empresas, 32 son presididas por hombres (91,43%) y únicamente 3 por mujeres (8.57%)”.

Ruiz, añade que “muchas profesionales abandonan, con la consiguiente disminución y pérdida de potencial talento, y todo gracias al predominio que ejercen los hombres en los Mercados laborales y Juntas de Dirección de las empresas, ya que los copan y no están dispuestos a que la situación cambie”.

Si se sigue ignorando a las mujeres en las Juntas Directivas que, en su gran mayoría, dirigen hombres, las decisiones continuarán siendo parciales y los resultados afectarán a la competitividad económica global, puesto que no se estará teniendo en cuenta al 50% de la población y se estará obviando una posible visión diferente, afirmaron las mujeres directivas durante el Webinar.

Una de las razones por las que las profesionales apenas llegan a ser directoras o consejeras delegadas, se debe a que aún se piensa que, más tarde o más temprano, tendrán que seguir asumiendo responsabilidades familiares. Es una situación totalmente discriminatoria e inaceptable.

Teletrabajo

La declaración del estado de alarma, el pasado 14 de marzo, por la crisis sanitaria mundial derivada de la COVID-19, obligó a la adopción de medidas urgentes extraordinarias, entre las que se incluía la recomendación depriorizar, en los casos en los que se pudiera, de manera preferente el teletrabajo tanto para garantizar la continuidad de la actividad empresarial, como para preservar la salud de las personas trabajadoras y de la población, en general. 

La realidad es que, antes de la declaración del estado de alarma, en España, según los datos de la encuesta de población activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2019, las personas teletrabajadoras apenas alcanzaban el 4,8%, y únicamente el 13% de las empresas apostaban por esta forma organizativa de trabajo.

En estos momentos y pendientes de que se regule legislativamente, cada empresa está proponiendo medidas desreguladas que no atienden ni al registro horario ni a la desconexión digital, preceptivos por ley, y esto está afectando a las personas teletrabajadoras, pero, de manera específica, a las mujeres. Además, las mujeres que han estado teletrabajando se han encontrado con la doble carga que incluso las está incitando a pedir trabajo presencial. 

Del 35% de la población activa en España,  el que representa la UTC-UGT, en su conjunto, las mujeres constituyen el 31,37% del grupo I, directoras y gerentes; el 68,69% del grupo II, profesionales científicas e intelectuales (de la salud y de la enseñanza), y el 43,03% del grupo III, otros técnicos y profesionales de nivel medio.

Durante el desarrollo del seminario virtual, las asistentes hablaron de corresponsabilidad para concluir, que no es una cuestión de género, lo es de toda la sociedad, cuyo objetivo es el reparto de funciones entre los miembros de la familia, eliminando cualquier referencia de género y fomentando el reconocimiento de los derechos laborales de aquellas personas que tienen a su cuidado hijos y/o familiares.

Esta nueva concepción tiene como objetivo evitar que las personas con responsabilidades familiares se vean obligadas a abandonar su profesión, o corran el peligro de ser consideradas como una carga tanto para el empresario como para el resto de la sociedad. 

Precisamente uno de los propósitos de la corresponsabilidad es conseguir la coordinación, colaboración e implicación de los trabajadores, la de sus familias, la de los empresarios y la de la propia sociedad. 

  .,wj

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