El Ejército asume por completo las tareas de rastreo en Castilla y León. A partir de hoy  el Ejército comenzará a incrementar paulatinamente el número de efectivos, hasta duplicar los 240 actualmente disponibles, con la idea de que la Junta de Castilla y León encomiende por completo las tareas de rastreo a las Fuerzas Armadas.

Todos ellos, destacan, “asumen esta misión con motivación y compromiso con los ciudadanos”.

El delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, acompañado del general Rivas y el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Emilio Álvarez Villazán, visitó las instalaciones en las que trabajan 60 rastreadores del Ejército en Valladolid, en la Base Militar El Empecinado, como parte del dispositivo de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica puesto en marcha por el Ministerio de Defensa para auxiliar a Sanidad en el control de la pandemia en Castilla y León.El Ejército de Tierra, bajo la dirección del Mando Componente Terrestre (Fuerza Terrestre – Sevilla), colabora con los gobiernos regionales en la gestión de la crisis sanitaria, dando apoyo a la sociedad en la detección de contagios y lucha contra la COVID 19 mediante, entre otros, el empleo de rastreadores militares.

En la Comunidad Autónoma de Castilla y León, la División San Marcial, con base en Burgos, se ocupa actualmente de la coordinación de los 240 efectivos implicados en las tareas de rastreo, que refuerzan los dispositivos de seguimiento y control de brotes activos en la Comunidad Autónoma, siguiendo los procedimientos que señala el sistema de salud de la Junta de Castilla y León.

Unidad de Vigilancia Epidemiológica

Para ello, está organizada una Unidad de Vigilancia Epidemiológica (UVe) que, desde las instalaciones del Cuartel General de la División San Marcial (Acuartelamiento Diego Porcelos – Burgos), realiza la coordinación y el enlace con la Comunidad Autónoma de Castilla y León.

Esta Uve dispone de 8 Secciones de Vigilancia Epidemiológica (SVe), con personal perteneciente al Ejército de Tierra y al Ejército del Aire, y que tienen sus sedes en Burgos, León, Salamanca, Valladolid y Madrid.

En la Base El Empecinado de Valladolid, se ubican dos secciones, una de Farnesio y otra del Grupo de Caballería Villaviciosa, de 30 personas cada una, a las que se añaden otras dos en León, una en Burgos, otra en Salamanca, y dos del Ejército del Aire, una de ellas con base en Cuatro Vientos, Madrid, pero que trabaja para Castilla y León.

Estos rastreadores han realizado 170.000 llamadas de rastreo desde que se incorporaron, al término del operativo de la UME, con un pico de 2.300 en un solo día.

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