La concejal de Justicia Social, Feminismo y LGTBI en el Ayuntamiento de Palma, Sonia Vivas.

Frente al ansia purgatoria y persecutoria del partido de extrema derecha Vox en las comunidades de Madrid, Valencia y Andalucía con la aquiescencia de Partido Popular y Ciudadanos allá donde gobiernan coaligados, en otros lugares del país surgen iniciativas novedosas, integradoras e impulsoras del feminismo y la diversidad sexual. Es el caso de Palma de Mallorca, gobernado por la coalición de PSOE, Podemos y Més per Mallorca. Su concejal de Justicia Social, Feminismo y LGTBI, Sonia Vivas, de Podemos, ha presentado un ambicioso programa social destinado a hacer llegar a los colegios los principios del feminismo y la diversidad afectivo-sexual.

El programa PalmaEduca, que el ayuntamiento de la capital balear ofrecerá a los centros educativos de la ciudad, incluye además cursos de formación sobre identificación del machismo, la violencia de género y la prostitución, entre otras materias. La concejala de Justicia Social, Feminismo y LGTBI ha explicado que el objetivo del proyecto es “llevar el feminismo a las escuelas”, con la intención prioritaria de “educar a los niños y niñas en feminismo y políticas de igualdad”. Vivas ha recalcado que “decir igualdad es decir feminismo” y quiere que este programa sirva “para que los niños y niñas tengan opciones a formaciones específicas en temas de violencia de género y agresiones sexuales”.

Vivas, ex policía de profesión, denunció la corrupción que existía en el cuerpo policial en el que trabajaba y el acoso que sufrió por su condición sexual de lesbiana. Además de su nuevo cargo político representando a Podemos, mantiene una presencia muy activa en las redes sociales a favor del feminismo, la diversidad sexual y contra la violencia machista.

La licitación de este proyecto a favor de inculcar el feminismo en los colegios tendrá un importe total de 69.000 euros y se prevé adjudicar a finales de año. Consta de cuatro apartados fundamentales: relación sexual igualitaria; sensibilización en igualdad, valores feministas y prevención de la violencia machista; sensibilización sobre la diversidad afectivo-sexual y de género y, por último, sensibilización y prevención del abuso sexual infantil.

El vicepresidente andaluz, Juan Marín, con el diputado de Vox Francisco Serrano, en el restaurante del Parlamento autonómico. Foto: Twitter.

Las ‘listas negras’ de Vox

A diferencia de este proyecto integrador y formativo en feminismo del Ayuntamiento de Palma de Mallorca, Vox sigue su hoja de ruta negacionista con la violencia de género y promoviendo ‘listas negras’ para señalar públicamente a todas las instituciones y profesionales que trabajan a favor de la igualdad, el feminismo y la lucha contra la violencia de género.

El partido de extrema derecha no se encuentra solo en este empeño constante, puesto que ha encontrado la complicidad por acción u omisión de Partido Popular y Ciudadanos. El caso de Andalucía es notorio y ahora se suma el anuncio de su lideresa en la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, que ha solicitado formalmente al Consejo de Gobierno de la Asamblea de Madrid información relativa a la relación de los “colegios públicos y concertados” en los que COGAM (el colectivo que lleva más de 30 años luchando en Madrid por la igualdad de las personas LGTBI) ha realizado “actividades informativas, formativas o de otra índole”.

El Grupo Parlamentario Vox en Madrid reclama que se concrete “la fecha de celebración de la actividad, el centro en el que se realiza, el temario o información trasladada, breve descripción de la actividad o experiencia desde 2015 incluido hasta la fecha actual, nombre y apellidos del ponente o ponentes y cuál ha sido la clase o clases destinatarias”.

La diputada andaluza de Vox Ángela Mulas durante su intervención parlamentaria en la que alertaba de la inexistente proliferación de las denuncias falsas de malos tratos.

Esta “caza de brujas”, según ha definido esta iniciativa parlamentaria de Vox la diputada socialista en la Asamblea madrileña Carla Antonelli, ya ha tenido su ejemplo previo en Andalucía, donde el gobierno bipartito de Partido Popular y Ciudadanos ha accedido a dar a Vox la lista completa de los profesionales que trabajan en la Administración autonómica en la lucha contra la violencia de género, aunque no sus datos personales.

El diputado de la formación de ultraderecha en el Parlamento Andaluz Francisco Serrano, actualmente de baja médica, asegura que “más del 50%” de los empleados que integran estos equipos de atención psicosocial y evaluación de la violencia de género en Andalucía “no están colegiados”. Vox rehusó a pedir los nombres y apellidos de los profesionales, como en un principio sí exigía, y argumentó que lo hacía “por el bien de los menores andaluces”.

Finalmente, Ciudadanos, formación encargada de los departamentos de Igualdad y lucha contra la violencia machista en el ejecutivo andaluz, accedió a dar esta información a los ultraderechistas. Incluso la titular de la Consejería de Igualdad, Rocío Ruiz, ha prometido recientemente a la diputada andaluza de Vox Ángela Mulas (que hace unos días realizó un escandaloso alegato en el Parlamento otorgando plena veracidad a la proliferación inexistente de las denuncias falsas en los casos de malos tratos) que no dará subvenciones “a dedo” a “lobbies de género”, utilizando la misma terminología de Vox en su discurso, negacionista de la lacra machista y defensora exclusivamente de la lucha contra la “violencia intrafamiliar”.

En el caso de la Comunidad Valenciana, Vox también ha solicitado al ejecutivo del socialista Ximo Puig las listas con los nombres de los activistas LGTBI que dan charlas en los colegios y cursos formativos sobre igualdad. La vicepresidenta de la Generalitat y consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, de Compromís, no sólo se ha negado a esta petición sino que desde las Corts valencianas se ha remitido a la Fiscalía del TSJCV el escrito de Vox por si pudiese ser constitutivo de un delito de odio.

1 Comentario

  1. El 54,4 % de las matriculas universitarias en 2016 eran de mujeres. En el ambito de la salud publica, actualmente una aplastante mayoria de quienes desempeñan su actividad laboral dentro de la misma como medicos, son mujeres. Estos dos ejemplos, por si solos ya hacen sociologicamente inexplicable que un infracognitivo discurso machista pueda tener una penetracion social que no sea residual. Sin embargo, de forma sorprendente, y tambien muy reveladora, en españa eso si es posible, seguramente porque como decia aquel eslogan turistico de la epoca franquista, spain is diferent. Nasser, promovio la occidentalizacion de egipto, proporcionando a las egipcias cotas de igualdad impensables en otros contextos arabes del momento, pero curiosa, y tambien muy reveladoramente, fueron precisamente las egipcias las que en los años setenta apoyaron e impulsaron el regreso a la sharia, la ley islamica, el velo, y los disfraces de ridicula monja de la actualidad. La cosa tiene truco, pero no explico cual es, porque es super evidente

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