Imagen del Estado de El Arcángel de Córdoba

La victoria del Córdoba CF el pasado domingo queda eclipsada tras la reciente denuncia por parte de la Americans for Democracy & Human Rights in Bahrain (ADHBR) sobre el principal inversor del club, grupo Infinity, perteneciente a la familia real de Bahréin que, según el comunicado al que ha tenido acceso Diario16, la compra del club esconde el blanqueamiento de las violaciones de derechos humanos existentes en el país.

Bahréin es una Estado soberano situado al oeste de Arabia Saudí cuya forma de gobierno es la monarquía constitucional. ADHBR informa que desde la Primavera Árabe y las protestas a favor de la democracia de 2011, el gobierno bahreiní ha perseguido con dureza a los opositores al régimen del movimiento prodemocrático. En este contexto, el rey de Bahréin declaró el estado de emergencia y tuvo lugar la primera ola de acciones represivas por parte de las fuerzas gubernamentales. A partir de entonces, miles de activistas y defensores de los derechos humanos han sido detenidos y reprimidos arbitrariamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión, advierte el comunicado, el cual también confirma que “muchos de ellos han sido torturados, abusados y condenados de manera injusta a condenas desproporcionadas”.

Bahréin se ha convertido en los últimos años en el país con más presos políticos per cápita, según datos revelados por diferentes organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, que ya informaba en 2011 sobre el trato inhumano que estaban dando las autoridades bahreiníes a los activistas pacíficos encarcelados injustamente, llegando a negarles la atención médica o el contacto con sus familiares. No obstante, al no revertir esta situación, ADHBR denuncia la impunidad con la que se están cometiendo estas violaciones de los derechos humanos y, sobre todo, a la familia real bahreiní, como máximos responsables de estas torturas contra los opositores al régimen.

El comunicado de la organización continúa con la información referente a la empresa que ha comprado el equipo de la capital, que un día fue centro de Califato Omeya. Infinity Capital WLL se encuentra bajo las órdenes del príncipe heredero, Salman Bin hamad Al Khalifa. Del igual forma, prosigue, el príncipe Nasser bin Hamad, que es a su vez el presidente del Comité Olímpico de Bahréin y está al mando del Consejo Supremo de Juventud y Deportes ha estado muy involucrado en todo el proceso de compra. Sin embargo, el mismo Nasser también “ha sido acusado por varias organizaciones internacionales de crear un comité que tenía como fin torturar a atletas opositores al régimen y ha sido acusado de torturar personalmente a estas personas”, denuncia el comunicado. Por si fuera suficiente compadreo, el actual vicepresidente del Córdoba CF, Mohammed Hassan Al-Nusuf, es el secretario general del general del Comité Olímpico de Bahréin, a través del que su mano derecha Nasser tortura a atletas impunemente.

La organización denunciante ha declarado a Diario16 que no ha tenido respuesta ni réplica alguna por parte del club cordobés, por lo que los hechos que sostienen la polémica compra del Córdoba CF se hacen evidentes. “Dicha compra está siendo utilizada por el régimen bahreiní con el fin de blanquear su imagen y ocultar las violaciones de derechos humanos que ocurren en el país”, esclarece el comunicado, dejando manifiesto que la familia real no es nueva en esto de las triquiñuelas blanqueadoras con el ejemplo del Grand Prix de Fórmula 1. Por su parte, el director ejecutivo de ADHRB, Husain Abdull, manifestó a Cordobadeporte.com que “la compra del Córdoba CF es una táctica de la Casa Real para mostrar una idea de occidentalización y encubrir las violaciones de derechos humanos en su país”.

Una vez más el deporte es utilizado como cortina de humo para los maquiavélicos planes de las élites corruptas infestadas de dinero, políticas violentas e intereses oligárquicos.

 

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