Foto: Gabriele F. Casini/Save the Children.

Más de 28 millones de niños han sido víctimas de desplazamientos forzosos en todo el mundo. Se han visto obligados a dejar su país por los conflictos y la violencia. Y no son los únicos, otros 20 millones de niños han migrado por otras causas. Casi 50 millones de niños desarraigados, migrantes, lejos de sus hogares, según un reciente informe de Unicef.

No lo tienen nada fácil. Para los que huyen de la violencia hay pocas vías seguras para migrar, reunirse con las familias o pedir asilo. Muchos de ellos se ven obligados a ponerse en manos de los traficantes o a poner en marcha peligrosas estrategias para llegar a su destino. Ponen en juego lo más preciado que tienen: su vida y su infancia.

Los niños se encuentran entre las personas más vulnerables del mundo. Y en un contexto de migración, su vulnerabilidad, si cabe, es mayor. Se exponen a sufrir las peores formas de abusos y privaciones, durante el viaje y también en los países a los que llegan. Son detenidos y agredidos; son forzados a trabajar o a realizar favores sexuales; son rechazados y discriminados por su nacionalidad, origen étnico, género, religión y estatus migratorio.

Naciones Unidas, a través del Comité de los Derechos del Niño y del Comité para la Protección de los Trabajadores Migrantes, sigue trabajando en la creación de una nueva Observación General sobre los niños y las migraciones. Este documento tendrá vigencia en todo el mundo y servirá de guía para gobiernos, políticos, jueces y fiscales, abogados, policías, médicos, profesores, empresas, medios de comunicación y toda la sociedad en su conjunto. No podemos olvidar que la garantía de los derechos de los niños, aunque es obligación de los Estados, es responsabilidad de todos.

De Norte a Sur, la región mediterránea es un punto particularmente sensible para los niños migrantes y refugiados. No solo porque el mar Mediterráneo es en el que más gente muere, sino también por la cantidad de países de la zona que generan los desplazamientos, o donde los niños están bloqueados o en tránsito.

 

Siria es el país del mundo con más niños refugiados, superan los 2.200.000. Muchos de de ellos han llegado o siguen intentando llegar a Europa a través del Mediterráneo. Más de 100.000 niños llegaron a Grecia, Italia, Bulgaria y España en 2016. La mayoría procedentes de Siria, Afganistán, Irak, Eritrea, Nigeria y Gambia. En España entraron 1.674 niños (principalmente sirios, aunque también procedentes de otros países, como Argelia y Marruecos).

El 92% de los niños que llegaron a Italia en 2016 viajaban solos. Casi todos recurrieron a traficantes para poder llegar. Solo en Alemania pidieron asilo el año pasado más de 261.000 niños.

En Grecia, continúan bloqueados 21.000 niños, por el cierre de fronteras y la lentitud en las gestiones de los expedientes. Hay demasiados todavía sin acceso a servicios y a una protección adecuada.

Se estima que a finales de 2016 había en Libia 23.100 niños, muchos de ellos en detención y en condiciones muy alarmantes. El número podría ser tres veces mayor.

Las principales razones detrás de estos desplazamientos son, en la ruta del Mediterráneo Oriental: guerra y conflictos (84%), razones económicas (14%) y acceso limitado a servicios básicos (2%). En la ruta del Mediterráneo Central: guerras y conflictos (63%), razones económicas (20%) y limitado acceso a servicios (14%).

“La Observación General llega en un momento crucial y sin precedentes en los desplazamientos humanos de las últimas décadas, porque cada vez hay más niños afectados por las migraciones internacionales: niños que abandonan sus hogares solos o con sus familias buscando en otras regiones y países, refugio u oportunidades mínimas para vivir y desarrollarse. Niños y niñas que cruzan fronteras engañados y forzados por redes de trata de seres humanos. Niños que viajan para reunirse con familiares que han conseguido trabajo en otros países, o quedan atrás en sus países de origen cuando sus padres lo hacen”, asegura Unicef.  Un auténtico drama mundial al que ningún Gobierno occidental parece interesarle.

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