Foto Agustín Millán

El debate entre los cinco principales líderes políticos no se ha salido de lo esperado, es decir, pocas propuestas desarrolladas y anteposición de la llamada «cuestión de Estado» a las verdaderas problemáticas del pueblo. Cuando parecía que iba a ser un todos contra Sánchez, lo que ha sorprendido es que la verdadera lucha, las refriegas más bruscas se han dado entre los candidatos de la derecha. Rivera, tras la debacle que anuncian las encuestas, se ha enfrentado en muchas ocasiones a Pablo Casado en un intento desesperado por recuperar votos y arañar algún escaño. Abascal ha sido el más beneficiado porque Vox se mueve bien en la confrontación y en el barro.

El primer bloque, la política territorial, con la situación de Cataluña de fondo, no ha sorprendido a nadie. Por un lado, el bloque de la derecha ha incidido en sus propuestas represivas en las que el diálogo brilla por su ausencia. Casado, ha pedido la aplicación de la Ley de Seguridad Nacional; Rivera, después de sacar el adoquín, la aplicación del artículo 155 y la detención de Quim Torra; Abascal, por su parte, no ha decepcionado respecto a Cataluña con la ilegalización de los partidos independentistas, al pedir la derogación de las Comunidades Autónomas, y, sobre todo, fue muy inteligente al reafirmar el papel de la España que no es Madrid y Barcelona.

En el bloque de la izquierda, Sánchez ha mantenido esa equidistancia en que se está moviendo el PSOE en esta campaña electoral respecto a la aplicación de la ley en Cataluña con la búsqueda de soluciones dialogadas con el independentismo. Pablo Iglesias, por su parte, ha apostado por el diálogo reprochando a la derecha que están compitiendo por a ver quién es el que ofrece la respuesta más dura en Cataluña, además de afirmar que la crisis catalana va a ser la excusa para que Sánchez pacte con la derecha.

En el bloque económico, tampoco ha habido respuestas. Mientras Iglesias pedía aplicar «recortes desde arriba», la derecha planteaba reducción de impuestos. Pablo Casado ha cargado duramente contra Sánchez porque, según el líder popular, sólo en los gobiernos socialistas se producen las crisis, olvidando que la recesión de 2007 fue la consecuencia de las políticas económicas de Aznar y Rato. Iglesias, por su parte, ha vuelto a incidir en un punto en el que ya hizo mucho hincapié en el debate de abril: la aplicación de la Constitución y de los derechos que allí están reconocidos.

En este punto se produjo otro duro cruce entre Rivera y Casado por la corrupción después de que el líder naranja sacar a colación el coste de la corrupción en España. Mientras el líder del PP renunciaba al pasado de su partido y echaba en cara al de Ciudadanos los casos de corrupción en las localidades donde gobierna: «A mí usted no me da lecciones sobre corrupción ni sobre primarias limpias».

Sánchez ha estado propositivo y ha vuelto a incidir en la derogación de la reforma laboral, una promesa que parece que sólo hace cuando está en campaña y que «reformula» hacia la derogación de los aspectos más lesivos de la ley de Rajoy cuando gobierna. También ha anunciado que Nadia Calviño ocupará la vicepresidencia económica, lo que significa un guiño a las empresas del IBEX35.

En el bloque de políticas sociales el único que ha hecho propuesta o ha puesto el programa encima de la mesa ha sido Sánchez con medidas concretas. Ninguno de los cinco candidatos se ha salido de lo que se espera de ellos. Iglesias ha recogido el guante lanzado por Ana Blanco respecto a la ausencia de mujeres y ha afirmado que «Ojalá sea esta sea la última vez que vemos un debate sin candidatas». Sánchez puesto en valor el hecho de que España es el país donde más mujeres hay en el Parlamento y en el Gobierno.

Respecto a estas políticas sociales, la derecha no ha hecho ninguna propuesta concreta y se ha vuelto a producir una confrontación respecto a la corrupción y los chiringuitos, en clara referencia a Abascal quien ha afirmado estar orgulloso de ese pasado. Rivera se ha contradicho con un programa liberal al afirmar que quiere acabar con la precariedad laboral. ¿Cómo lo pretende hacer sin derogar la reforma laboral? Casado, por su parte, ha propuesto una reforma educativa sin tener en cuenta los recortes que el PP aplicó a la educación.

Abascal ha dado un ejemplo del discurso de odio de Vox en este bloque social al afirmar que «La izquierda habla mucho de la violencia de género, pero no dice q el 70% de los imputados de manadas son extranjeros, ni habla de la cadena perpetua para proteger a las mujeres. Así que no nos den lecciones de seguridad y protección a las mujeres». Esta afirmación es muy grave en un régimen democrático.

Iglesias fue muy inteligente al asociar los servicios y las políticas sociales con el patriotismo que tanto defienden los partidos de la derecha. «En este bloque sí que estamos hablando de la unidad de España porque lo que une de verdad a los españoles es poder ir a un hospital si necesitan atención médica. Si la Constitución dice que la educación y la sanidad son un derecho hay que cumplir la Constitución, no utilizarla a pedradas contra los demás».

Por su parte, Sánchez ha vuelto a ser propositivo y ha puesto encima de la mesa propuestas como la una Ley de Igualdad Salarial, reforzar el Pacto de Estado contra la violencia machista o los permisos de paternidad a 18 semanas. Además, ha planteado la salida al mercado de 20.000 viviendas vacías para bajar el precio del alquiler, crear un parque público de vivienda o ayudas para la emancipación juvenil. «El PP dejó una sociedad con menos derechos, con más pobreza infantil, con una Ley mordaza y rechazó la muerte digna. Para los próximos 4 años queremos introducir el Ingreso Mínimo Vital o aprobar la Eutanasia», ha afirmado el presidente en funciones.

En general, en un bloque que cubría muchas de las principales preocupaciones de los españoles, de las mujeres víctimas de violencia machista, no ha habido un desarrollo de las propuestas que han lanzado sobre igualdad y la violencia que sufren cientos de miles de mujeres en este país.

En el bloque de regeneración democrática ha sorprendido la respuesta de Pablo Casado a la sentencia de la Gürtel cuando ha dicho que la «Audiencia Nacional ya ha dicho que es incorrecta», algo que no es cierto.

Sánchez ha hecho referencia a la memoria del dictador y ha recalcado que para que mejore la calidad de la democracia deben hacerse los cambios legales para desterrar la dictadura de España de manera definitiva y ha anunciado las reformas necesarias para ilegalizar la Fundación Franco.

En el último bloque, dedicado a la política internacional y al fenómeno migratorio, Abascal ha lanzado un discurso de odio similar al lanzado en los años 30 por Falange al ponderar la soberanía española levantando muros o reforzando las fronteras para devolver a España a su grandeza. Sánchez ha contestado con todas las medidas que se han adoptado para implementar una migración ordenada y humanitaria. Además, ha hablado de islamización de Europa por culpa de la UE.

Casado, por su parte, ha aprovechado que el Pisuerga pasa por Valladolid para criticar al régimen de Maduro olvidándose de mencionar a los bolichicos que viven en España con los millones de dólares que expoliaron al pueblo venezolano. ¿A qué vino la referencia a las víctimas del terrorismo de ETA en el bloque de internacional?

Iglesias ha reprochado que se hablara de Cataluña también en el bloque internacional y ha lanzado medidas contra las multinacionales que no pagan impuestos en España o contra los fondos buitre por su acumulación de vivienda. «La palabra soberanía no es tener una bandera grande sino una banca pública, una empresa de energía pública».

Rivera, evidentemente, ha defendido el libre comercio neoliberal frente a la defensa de los derechos de los trabajadores que están afectados por los acuerdos de libre comercio que tanto daño están haciendo a las pequeñas empresas y a los trabajadores españoles que el líder de Ciudadanos dice defender.

En resumen, pocas propuestas, Cataluña y Torra hasta en la sopa y enfrentamiento cainita dentro de los bloques que ha dejado a Abascal en una situación que le ha hecho ganar votos.

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2 Comentarios

  1. HAN MENCIONADO ALGUNO DE ESTOS SÁPATRAS, EL ROBO DEL BANCO POPULAR, NO, VERDAD, PUES ENTONCES QUE SE VAYAN A TOMAR POR CULO LOS CINCO, O DE BORRACHERA DONDE NO LOS VEAN LOS BORREGOS ESPAÑOLES Y SE SIGAN RIENDO.
    DE PASO QUE INVITEN A LA SU AMADA LA BOTÍN A LA QUE DEBEN EL DINERO PRESTADO.
    AMÉN.

  2. Mi desacuerdo con el titular. Uno de los que debatían no se olvidó de las preocupaciones de la mayor parte de los españoles. Otra cosa es que la desinformación pretenda sembrar que todos dirigentes políticos son iguales. Por activa, como este articulo, o por pasiva, como la abstención (supuesto pucherazo ausente), los españolitos de a pié seguiremos como siempre (o peor). Bueno, la monarquía, la iglesia, la judicatura, los poderes fácticos subirán otro escalón.Saben que la escalera nunca se va a romper.

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