Los españoles acostumbran a dar una gran importancia a las terrazas de sus respectivas viviendas. Y no es para menos, puesto que independientemente del tipo de vistas que sean disfrutables desde dicho espacio exterior, siempre es un placer salir con cualquier tipo de fin: degustar una bebida, mantener una distendida charla con un familiar, amigo o conocido, etcétera.

Ante tal grado de trascendencia no es de extrañar que una gran cantidad de propietarios opten por invertir en su terraza, no solo decorándola en base a los gustos y las preferencias que tienen, sino incluso yendo más allá. En efecto, nos referimos a cerrarla, acción cada vez más popular por los aspectos que serán descritos en las próximas líneas.

 

Cerramiento, ideal para cualquier estación del año

Anteriormente se ha mencionado lo mucho que llega a gustarle al español medio el hecho de salir a su terraza. Sin embargo, en meses como el actual se ve obligado a renunciar a ello principalmente por las reducidas temperaturas, las cuales se agravan en función del grado de humedad. Por suerte, con un cerramiento se evita pasar frío en plena estación invernal.

Una clara muestra reside en los Cerramientos de Terrazas en Zaragoza que, en los últimos años, se han multiplicado considerablemente. En otros tiempos los maños veían como desde diciembre hasta marzo sus balcones permanecían prácticamente intratables más allá de una breve salida a los mismos, mientras que después de cerrarlos la confortabilidad es máxima en todos los sentidos.

Ello viene dado principalmente por la instalación de un material aislante de calidad, ejemplificándolo el PVC, acarreando principalmente que los rayos solares incidan en la estructura aumentando muy notablemente la temperatura que se da cita en su interior. Pero, ¿y en verano?

Precisamente los instaladores de este tipo de cerramientos son conscientes de que en meses como julio y agosto es cuando más apetece disfrutar del aire libre, especialmente por la tarde-noche. Es por dicho motivo que implementan sistemas de apertura que pueden ser activados en cualquier momento para permitir la entrada de refrescante aire, lo cual es de agradecer enormemente.

Continuando con aquello que hace referencia a las condiciones climatológicas, es innegable que tanto en Zaragoza como en muchas otras poblaciones de la región española de vez en cuando el viento hace acto de presencia con una especial intensidad. Para este tipo de situaciones contar con un cerramiento en la terraza también es ideal.

Y es que, en primer lugar, la suciedad no penetra en el balcón, evitando que elementos como hojas e incluso bolsas de la compra, además de la típica arenilla, dejen toda la zona impracticable. Adicionalmente se evita la afectación del viento en el organismo, el cual puede producir ojo seco con las consecuentes molestias como la sensación de cuerpo extraño.

 

Otras ventajas de gran importancia obtenidas tras cerrar una terraza

¿Sabías que muchos de los robos se producen a través de los balcones? Efectivamente, por lo que la decisión de cerrar la terraza también viene dada por una ventaja impagable que se resume en pasar a gozar de un mayor nivel de seguridad.

Los cerramientos no solo actúan a modo de método disuasorio, sino que a su vez impiden la aplicación de determinadas técnicas de allanamiento de morada que suelen ponerse en práctica hoy en día. Ello traslada una gran dosis de tranquilidad a los propietarios, quienes pueden irse de vacaciones tranquilos sabiendo que dicha vía de entrada permanecerá impenetrable.

Ciertamente el nivel de seguridad depende en gran medida del material empleado para la fabricación del cerramiento. En concreto, optando por aquellos conjuntos que se caracterizan por ser opacos en mayor o menor medida se adquiere una exquisita privacidad. Ello se convierte en un punto muy positivo sobre todo en los bloques de pisos que dan a otras viviendas, parques públicos y demás lugares frecuentados por innumerables personas.

Algo similar sucede con el aislamiento acústico. Como es menester con los materiales creados específicamente para evitar la irrupción de ruidos ajenos a la vivienda el silencio del que pasa a disfrutarse es abismal. Aun así, incluso con una composición a base de cualquier material sencillo se crea una pequeña barrera sonora que, por ejemplo, es agradecida por quienes aprovechan este espacio exterior con el objetivo de disfrutar de siestas.

En último lugar debe ser mencionado el plus a nivel visual que proporciona un cerramiento. De hecho, la gran mayoría de viviendas rejuvenecen después de completarse la instalación, trasladando tanto al propietario como a las visitas una imagen de modernidad y vanguardismo.

La lista de beneficios es verdaderamente amplia, así que no es de extrañar que año tras año aumente el número de propietarios que deciden dar este paso tan importante. De hecho, la inversión efectuada se amortiza desde el primer instante, pudiendo disfrutar del remodelado espacio mucho más en comparación con antaño.

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