El pasado 20 de enero el histórico luchador antifranquista Marcos Ana (Salamanca 1920-Madrid 2016) habría cumplido cien años. Con motivo de su centenario, la Asociación Marcos Ana, el PCE, la Fundación Ateneo 1 de Mayo y CCOO de Madrid han organizado un homenaje que se celebrará este viernes 31 de enero, a las 18,30 horas, en el Auditorio Marcelino Camacho.

Además de los responsables de las organizaciones convocantes –Willy Meyer presidente de la Asociación Marcos Ana; Enrique Santiago, secretario general del PCE, y los secretarios generales de la CS de CCOO y CCOO Madrid, Unai Sordo y Jaime Cedrún– han confirmado su asistencia al homenaje Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno; Alberto Garzón, ministro de Consumo; Fernando Martínez, secretario de Estado de Memoria Democrática; Luis Miguel López, secretario general de UGT Madrid; Inés Sabanés, diputada de Más Madrid, y Mauricio Valiente, secretario de Memoria Democrática de IU.

La música correrá a cargo de Luis Pastor y Lourdes Guerra, Rozalén, Poncho K, Pilar Gual, José Antonio Rodríguez y Fernando Escariz, Yeska, Helena Bianco, Salvador Amor y Marwan. Compartirán escenario con Luis García Montero, Lucía Álvarez, Juan Carlos Mestre y Osmán Vega, Alejandra Navarro y Diego Navarro, y Carlos Olalla y Amparo Climent, quienes pondrán su voz a poemas de Marcos Ana.

El acto será conducido por Eva Bernalte, de la Asociación Marcos Ana.

Integridad y compromiso

Marcos Ana fue el seudónimo en la clandestinidad de Fernando Macarro Castillo. Pasó 23 años, desde los 19, en las cárceles franquistas por ser leal a la II República. Desarrolló en presidio una prolífica creación literaria que logró sacar clandestinamente y que fue dada a conocer gracias, entre otros, a Pablo Neruda y Rafael Alberti. Desde su compromiso comunista, que nunca abandonó, dedicó su vida a todas las causas justas y solidarias: durante la dictadura en la lucha por la amnistía y defensa de los presos políticos; en la democracia organizando la primera visita de niños saharauis a España, o suscribiendo como uno de los fundadores la creación de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado.

Quería cumplir los cien años y de haberlo hecho Marcos Ana habría llegado a ellos con la integridad y el compromiso que marcaron toda su vida. Su inquebrantable fe en que otro modelo de sociedad, más solidaria y justa, es posible la depositó especialmente en los jóvenes. Marcos Ana se sentiría feliz de asistir al comienzo de esta etapa donde se vislumbran un caminar distinto y otra forma de hacer política.

Apúntate a nuestra newsletter

1 Comentario

  1. Su primera víctima, asesinada el 23 de julio de 1936, fue un sacerdote llamado Marcial Plaza. Tenía 41 años, su verdugo 16. Según comentó Victoria Fraguas, tía del sacerdote, fue asesinado de un tiro en la nuca delante de varios familiares, entre ellos la madre de la víctima.

    Menos de dos meses después, el 3 de septiembre, sus víctimas fueron Amadeo Martín, de 24 años y cartero de profesión, asesinado por su vinculación con la organización política Acción Popular; y Agustín Rosado, labrador de 45 años que cometió el atentado contra el proletariado de asistir a misa los domingos.

    Mercedes Cabezudo, madre de Amadeo, señaló en una entrevista concedida en 1963 que Macarro y otros milicianos practicaron un registro en su casa de dos horas y se llevaron detenido a su hijo detenido a su hijo, que fue asesinado horas después.

    Ana pasó 22 años en la cárcel. Su juicio fue visto para sentencia en 1943, siendo condenado a muerte. Sin embargo, como establecía la legislación española, al haber cometido los asesinatos antes de la mayoría de edad, le fue conmutada por una condena de 30 años de prisión. En 1961 se benefició del indulto decretado por Franco en el 25 aniversario de su proclamación como Jefe del Estado.

    El 17 de noviembre de 1962, las autoridades belgas denegaron la concesión del estatuto de refugiado a Fernando Macarro del Castillo, alias “Marcos Ana”, recién salido de la cárcel en España. Se le denegó la solicitud «a la vista de los documentos probatorios de los crímenes cometidos en Alcalá de Henares durante la guerra civil».
    Un ejemplo a seguir. Al menos no seguirá matando

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre