El Brexit finalmente devoró a Theresa May. El descontento interno que generó su acuerdo con Bruselas para un Brexit negociado -rechazado hasta en tres ocasiones por el Parlamento- ha desembocado en el fin del mandato de la ‘premier’ británica, que ayer viernes hizo efectiva su dimisión como líder del Partido Conservador Británico.

Un período en el que Theresa May ha cometido importantes fallos en su estrategia política que, a la postre, le han costado el puesto.

May se marcha en silencio, sin ningún discurso político ni una declaración pública en la última jornada oficial de su mandato, lo que contrasta con el ruido y los sobresaltos que han marcado su etapa de tres años al frente del Ejecutivo británico.

La soledad de May ha sido evidente en los últimos días, en los que ha adoptado un perfil bajo en actos importantes como la visita al Reino Unido del presidente de EE.UU, Donald Trump o las conmemoraciones con motivo del 75 aniversario de la batalla de Normandía, celebradas a ambos lados del canal de la Mancha y en las que su protagonismo se ha visto oscurecido por el del líder estadounidense y el del presidente francés Emmanuel Macron.

Trump

Ya situada en la rampa de salida, May ha vivido momentos especialmente amargos durante la visita de Donald Trump. Cuando se programó, era inimaginable que a estas alturas hubiera un escenario político tan revuelto, con el Brexit sin resolver, una primera ministra a punto de dimitir y una contundente derrota de los tories en una europeas inesperadas en Reino Unido.

De este modo, la primera ministra británica ha tenido que ver cómo Trump se reunía abiertamente con algunos de los aspirantes a sucederla en Downing Street, como el exalcalde de Londres Boris Johnson o el ministro de Exteriores, Jeremy Hunt.

Más polémica han levantado las especulaciones sobre posibles encuentros del líder estadounidense con otros ministros de May, como Michael Gove o Salid Javid, aunque el primero se apresuró a desmentirlo y a asegurar que únicamente había intercambiado «unas pocas palabras» con Trump.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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