Javier Imbroda, de Ciudadanos, consejero de Educación de la Junta de Andalucía.

Los girasoles ciegos, una novela clave para entender en toda su profundidad la cruel represión del régimen franquista sobre la población durante la guerra civil y la posguerra, ha sido retirada por el Gobierno bipartito andaluz de Partido Popular y Ciudadanos del programa de lecturas recomendadas para primero y segundo curso de Bachillerato en los institutos de Andalucía para el próximo curso académico 2019-2020. La Consejería de Educación achaca esta retirada a “un proceso de renovación habitual” que otros años ha afectado a libros como Crónica de una muerte anunciada o las antologías poéticas de Juan Ramón Jiménez, Machado o los poetas del 27.

Los girasoles ciegos, novela publicada en 2005 de manera póstuma, fue la única escrita por el escritor Alberto Méndez y galardonada con numerosos premios como el Setenil al mejor libro de cuentos, el Premio de la Crítica y el Nacional de Narrativa de 2005, con lo que quedaba consagrada como un clásico contemporáneo y su autor entraba a formar parte de la selecta lista de one hit wonder, autores consagrados con una única novela. Los girasoles ciegos lleva vendidos en la actualidad más de 250.000 ejemplares desde su publicación, siendo en la actualidad el libro de más ventas de su editorial entre los autores originales en castellano.

Esta retirada se produce coincidiendo con la selección en la pasada prueba de Selectividad en Andalucía de un texto precisamente de Los girasoles ciegos en el ejercicio de Lengua Castellana y Literatura II. La segunda opción planteada era un artículo de la periodista de la Cadena Ser Pepa Bueno titulado ‘¡A correr!’, un alegato feminista a partir del asesinato de la profesora Laura Luelmo, publicado en el diario El País el pasado 19 de diciembre.

La Junta compara la retirada de la novela contra el franquismo con otras como Crónica de una muerte anunciada o las antologías de poetas del 27

A partir del próximo curso académico 2019-2020, las lecturas recomendadas para esta asignatura serán La realidad y el deseo, de Luis Cernuda; El árbol de la ciencia, de Pío Baroja; El cuarto de atrás, de Carmen Martín Gaite, e Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo.

El extraordinario éxito de crítica y ventas de Los girasoles ciegos no ha parado de crecer desde su publicación por la editorial Anagrama en 2005, consolidándose como un long seller, el bien más preciado de cualquier editor literario. Como apunta el perfil elaborado por la propia editorial, esta novela “es el regreso a las historias reales de la posguerra que contaron en voz baja narradores que no querían contar cuentos sino hablar de sus amigos, de sus familiares desaparecidos, de ausencias irreparables. Son historias de los tiempos del silencio, cuando daba miedo que alguien supiera que sabías”.

Las cuatro historias que conforman esta obra unitaria están “sutilmente engarzadas entre sí, contadas desde el mismo lenguaje pero con los estilos propios de narradores distintos que van perfilando la verdadera protagonista de esta narración: la derrota”.

Un capitán del ejército de Franco que, el mismo día de la Victoria, renuncia a ganar la guerra; un niño poeta que huye asustado con su compañera niña embarazada y vive una historia vertiginosa de madurez y muerte en el breve plazo de unos meses; un preso en la cárcel de Porlier que se niega a vivir en la impostura para que el verdugo pueda ser calificado de verdugo; por último, un diácono rijoso que enmascara su lascivia tras el fascismo apostólico que reclama la sangre purificadora del vencido.

El actor Raúl Arévalo, en un fotograma de la película Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda.

Como se advierte por la editorial, “todo lo que se narra en este libro es verdad, pero nada de lo que se cuenta es cierto, porque la certidumbre necesita aquiescencia y la aquiescencia necesita la estadística. Fueron tantos los horrores que, al final, todos los miedos, todos los sufrimientos, todos los dramas, sólo tienen en común una cosa: los muertos. Pero los muertos de nuestra posguerra ya están resueltos en cifras oficiales, aunque ya es hora de que empecemos a recordar que sabemos”.

Alberto Méndez, otro ‘one hit wonder’ 

Alberto Méndez falleció en 2004 sin ver su obra publicada ni conocer el éxito arrollador que supuso entre los lectores. Tanto es así que la novela ha sido incluida entre las lecturas de los institutos de este país al considerarse ya sin duda un clásico contemporáneo.

La novela fue llevada al cine por el director José Luis Cuerda, con guión del propio Cuerda y de Rafael Azcona y protagonizada por Maribel Verdú, Javier Cámara y Raúl Arévalo.

Alberto Méndez (1941-2004) nació y vivió su infancia en Madrid. El bachillerato lo estudió en Roma y se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid. Su trayectoria profesional estuvo siempre ligada a la edición. Fundó la editorial Ciencia Nueva y colaboró con Montena y la distribuidora Les Punxes, entre otras actividades. Los girasoles ciegos, su primer y único libro, se catapultó desde su publicación en 2005 como un clásico contemporáneo.

Portada del libro Los girasoles ciegos, publicada por Anagrama en 2005.

La Consejería de Educación responde

Desde la Consejería de Educación se asegura que las recomendaciones de lectura para segundo curso de Bachillerato las establece una ponencia compuesta por funcionarios docentes tanto universitarios como de bachillerato. Fuentes del departamento que dirige Javier Imbroda han explicado a Diario16 que son las Delegaciones Provinciales de Educación las que eligen a los profesores de bachillerato que intervienen en la Comisión de coordinación, un organismo autónomo con representantes de cada una de las universidades públicas andaluzas que se encarga de las diferentes ponencias.

Precisamente la ponencia de Lengua y Literatura ha determinado, según la Consejería de Educación, que la novela Los girasoles ciegos salga de la lista de lecturas recomendadas para Bachillerato en el próximo curso académico. La presidencia de la Comisión tiene carácter rotatorio y este año la ostenta la rectora de la Universidad de Granada, Pilar Aranda.

Alberto Méndez falleció en 2004 sin conocer el éxito de su novela.

El departamento que dirige Javier Imbroda (Ciudadanos) cree esta exclusión del libro de Alberto Méndez “un proceso de renovación habitual”, ya que en años anteriores han salido otros títulos emblemáticos de la literatura en castellano como Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez, o las antologías poéticas de Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado y de poetas de la Generación del 27. “Los libros que salen han vuelto a entrar en años posteriores por decisión de la ponencia”, señalan fuentes de la Consejería de Educación.

La Junta recuerda que son los centros educativos, dentro de su autonomía y en el marco de su proyecto educativo, los que proponen y aprueban en los claustros de profesores las obras de lectura recomendada tanto en las enseñanzas obligatorias como no obligatorias “en función de criterios pedagógicos y dentro de la normativa básica”.

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2 Comentarios

  1. Se les olvida poner que el autor de ese libro era del partido comunista, y sobre todo que el libro fue excluido de la lista el año pasado, cuando todavía gobernaba los socialistas

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