La investigación que la Fiscalía suiza lleva a cabo sobre los intermediarios Arturo Fasana y Dante Canonica por actuar como supuestos testaferros del rey emérito Juan Carlos I apunta directamente al banco helvético Credit Suisse, una entidad financiera que en el año 2014 ya fue acusada por el Senado de Estados Unidos de facilitar la evasión fiscal a adinerados clientes norteamericanos. A las pesquisas de la Justicia transalpina se une la noticia publicada hace unos días por el diario británico The Sunday Telegraph, que asegura que Álvaro de Orleans-Borbón, primo del rey emérito y a quien algunas fuentes periodísticas consideran un “hombre de paja” del monarca, percibió 39 millones de libras por la venta multimillonaria del Banco Zaragozano en el año 2003.

Según informó la agencia Efe en 2014, “el gigante financiero Credit Suisse facilitó la evasión de impuestos por valor de miles de millones de dólares de sus clientes estadounidenses a través de dudosas tácticas entre 2001 y 2008”, tal como puso de manifiesto un informe del Senado de EE.UU. “Entre las actividades llevadas a cabo por el banco suizo figura la apertura de cuentas bajo empresas pantalla, envío de empleados del banco directamente a EE.UU para evitar rastros burocráticos y la creación de sucursales especiales para los estadounidenses que viajaban a Suiza a practicar deportes invernales”, asegura el documento.

Sobre Credit Suisse pesa la sospecha de ser una entidad que favorece la evasión de capitales de grandes fortunas y magnates de todo el mundo. En el caso de la investigación que lleva a cabo la Fiscalía suiza, el nombre de Arturo Fasana aparece vinculado a una cuenta, en concreto la número “776929-6-Soleado” (cuya apertura figura registrada en el banco suizo).

El informe del Senado norteamericano, de 181 páginas, fue elaborado por el Subcomité Permanente de Investigaciones de la cámara parlamentaria, y califica a esta entidad como un “cómplice voluntario en la evasión fiscal de ciudadanos estadounidenses en el extranjero”.

“Instituciones financieras como Credit Suisse se han aprovechado de sus planes en refugios fiscales, a la vez que han privado a la economía de Estados Unidos de miles de millones de dólares en ingresos fiscales”, aseguró John McCain, senador republicano por Arizona.

En 2006, Credit Suisse contaba con cerca de 22.000 cuentas bancarias de clientes estadounidenses por valor de 13.500 millones de dólares, de las que el 95% no estaban registradas en la Internal Revenue Service (IRS), organismo encargado de la recaudación de impuestos en EE.UU. “Lamentamos profundamente que −pese a los estándares de cumplimiento líderes en la industria− antes de 2009 algunos banqueros de Credit Suisse parecen haber violado la ley de EE.UU”, afirmó Brady Dougan, presidente ejecutivo de la entidad financiera en Estados Unidos, ante la cámara de representantes.

Los senadores también acusaron al Departamento de Justicia por no haber actuado con la suficiente celeridad ni dureza para conseguir las identidades de los titulares de estas cuentas. “Después de años de investigaciones, negociaciones y conversaciones, Estados Unidos solo tiene los nombres de 238 de los 22.000 clientes de Credit Suisse”, subrayó Carl Levin, presidente del subcomité y senador demócrata por Michigan.

En 2009, las autoridades de EE.UU demandaron a UBS, otro gran banco helvético, por actividades similares y colaboración en la evasión de impuestos, y se acordó un pago de 780 millones de dólares como multa.

Según informaciones del periodista Manuel Cerdán, de Ok Diario, que cita informes de la UDEF (la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional) “Fasana se dedicó a blanquear durante años los fondos de la trama Gürtel a través de cuentas de bancos suizos y sociedades offshore de paraísos fiscales. Una de las vías para ocultar los fondos fue la cuenta conocida como “Soleado” en el Credit Suisse de Ginebra. Esa cuenta estaba controlada por Fasana y por ella se llegaron a lavar cientos de millones de euros de empresarios y políticos españoles”.

Cerdán añade en sus reportajes: “El sistema utilizado era el siguiente: Rhône Gestion y Fasana abrían una cuenta en un banco suizo que servía como depósito nodriza. Después el dinero transferido por el cliente era desviado a otras cuentas que habían sido abiertas a nombre de sociedades offshore de paraísos fiscales. Así se garantizaba una plena opacidad sobre la identidad del verdadero propietario de los fondos”.

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