Fotos Agustín Millán.

El Banco de España alerta en sus previsiones que las mujeres, jóvenes y trabajadores con rentas bajas de los sectores de la hostelería, el comercio, la educación y el ocio se vean más afectados por la crisis del coronavirus. Dichos sectores emplean en mayor medida a mujeres, jóvenes y trabajadores con menos renta, escasa experiencia y contratos temporales. Y se trata de segmentos de la población con ahorros muy escasos para hacer frente a las dificultades actuales.

Durante la rueda de prensa de este martes, el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce ha alertado de que esta desigualdad “podría influir indudablemente en el dinamismo de la recuperación de la demanda agregada -el total de bienes y servicios demandados por un país- y en la evolución de la desigualdad, no solo en los próximos meses, sino también de forma más persistente”.

Además, el supervisor durante la presentación del ‘Informe anual 2019’ prevé que la pandemia de la Covid-19 cause un deterioro de la calidad crediticia que presione a la baja la rentabilidad de las entidades, que tendrán que hacer nuevos esfuerzos para reducir los costes de explotación y mejorar la eficiencia.

“La materialización de pérdidas en la cartera crediticia presionará a la baja la rentabilidad, lo que requerirá nuevos esfuerzos para reducir los costes de explotación y mejorar la eficiencia” se puede leer en el informe del supervisor.

Reducción de oficinas bancarias

El director general de Economía y Estadística del Banco de España, ha dicho que, en algunos casos, “la reducción de oficinas puede ser una vía para reducir costes, una solución para que los bancos ajusten su estructura de costes e ingresos”, aunque “desconoce si necesariamente es el camino para todas las entidades”.

Para aumentar la eficiencia en la provisión de servicios financieros, el informe del Banco de España apunta a la necesidad acelerar la digitalización del sector bancario, que ya estaba presente pero que se ha acentuado con la crisis sanitaria.

Endurecimiento de las condiciones de financiación

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos ha instado a que las autoridades económicas europeas y nacionales “compartan el objetivo de evitar que la crisis actual vaya acompañada de un endurecimiento generalizado de las condiciones de financiación o que dañe gravemente la estabilidad del sistema financiero, pues las crisis que incorporan un deterioro financiero significativo suelen ser más profundas y duraderas”.

“La magnitud de la perturbación y su evolución incierta nos obligan, por tanto, a vigilar estrechamente los riesgos para la estabilidad financiera derivados de esta crisis, y a estar preparados para dar una respuesta contundente, a escala europea, en caso de que estos se materialicen”, ha advertido.

Aumento de la desigualdad

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos ha señalado que la situación anterior al estallido de la pandemia no era precisamente buena ya que se arrastraban aún parte de la losa de la Gran Recesión. “Iniciamos esta crisis con más desigualdad que al comienzo de la anterior. Y es muy probable que esta crisis la aumente aún más, dado que está afectando en mayor medida a colectivos que cuentan, en general, con rentas relativamente bajas”.

Este incremento de la desigualdad de rentas “influirá en el dinamismo de la recuperación, lo que aumentará la distancia entre pobres y ricos, lo que puede afectar de forma permanente, no solo en el grado de cohesión social, sino también en las decisiones de gasto, inversión y acumulación de capital humano del conjunto de la economía”.

El informe señala que estos trabajadores y trabajadoras en comparación con la anterior crisis, “se encuentran relativamente más protegidos”, tanto por una mejor salud financiera de sus hogares (en términos de menores pagos por deuda en relación con su renta) como por el hecho de que, en términos generales, no constituyen la fuente principal de ingresos del hogar, que suele provenir, además, de rentas del trabajo en sectores diferentes de los mencionados.

Vulnerabilidad

En términos de vulnerabilidad, los últimos datos disponibles de la Encuesta Financiera de las Familias (EFF) del Banco de España apuntan a que un 12 % de los empleados en las denominadas “industrias sociales” -hostelería, comercio, educación y ocio- son mujeres, que además constituyen más del 50 % de la renta del hogar: una de cada cinco mujeres en este colectivo (un 22 %) vive en un hogar con activos inferiores a un mes de renta.

Con el objetivo de mitigar el impacto social de la crisis, el supervisor reclama que continuar con las medidas para sostener las rentas, como el nuevo ingreso mínimo vital, así como emprender reformas estructurales para impulsar el mercado de trabajo y la productividad empleo y la productividad. Estas medidas de apoyo aseguran, han de focalizarse en los colectivos más afectados

Escasa movilidad

El informe expone que la movilidad potencial de los empleados más perjudicados por la crisis es en general “escasa”, especialmente en la hostelería y el comercio, debido en parte a la «limitada intensidad de uso» en estos sectores de las tareas asociadas a las tecnologías de la información y las comunicaciones, la escritura, la lectura y las habilidades numéricas.

El Banco de España incide en que “podría ser conveniente para no retrasar la posible reasignación de trabajadores en el mercado laboral” que se formara a los afectados por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para poder trabajar en otros sectores o empresas.

Deuda pública

En su informe el Banco de España también alerta de que será necesario implementar un programa de consolidación fiscal para reconducir el ratio de deuda pública ya que, de no hacerlo, podría llegar a situarse por encima del 110 % del PIB en 2030 “incluso en los mejores escenarios”.

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