‘-No había nada irregular, ni ilegal, precisa el comunicado de la FIA respecto al motor Ferrari la pasada temporada 2919.

-¡Tongo, tongo! – grita el nervioso Doktor Marko – ¡tendrían que haberle puesto un multón!

Pero resulta que no, que nada de multas millonarias, que Ferrari es Ferrari, que el juego de la F1 es endogámico (somos todos una gran familia), y hay que hacer lo posible para acabar con la ya excesiva e irritante -para todos menos para los Wolf Boys- supremacía de Mercedes.

Y han esperado a que pasasen los test de Barcelona, en los que la Ferrari se ha puesto su mejor disfraz de corderita inofensiva, mientras balaba….

Bee´´eéééé´bééééééeee, somos buenos y no tenemos ninguna posibilidad contra Mercedes y RedBull.

Je jé.

Pero en Australia, si el coronavirus no derrumba el mundo, probablemente vamos a ver una vez más como el Ferrari vuelve a correr; como bala que sueña con los corazones del Doktor Marko y Toto Wolf, vuelve a correr.

Añadimos que la gota que ha colmado el vaso, y ha dejado a don Helmut M al borde del ataque de apoplejía, ha sido que la FIA no hará público el acuerdo, porque es algo “confidencial” entre la Ferrari y ellos.

Confidencial… ¿a qué suena bien?

Aconsejamos desde Las almas y la F1no perder de vista al hombre que podría hacer el milagro, otro experto en ponerse la piel de cordero cuando hace falta: el magnífico Charles Leclerc.

Tigre tigre.

 

Fernando Alonso debería crear su propio equipo de F1

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