Robin Rathmell, abogado de Corinna zu Sayn Wittgenstein, la examiga del rey emérito Juan Carlos I, ha asegurado en las últimas horas que la empresaria alemana nunca ha tratado de someter a ningún tipo de chantaje al rey emérito Juan Carlos I. “En marzo pasado enviamos una carta a la Casa Real solicitando un diálogo de buena fe en el contexto de la campaña de abuso que se libró contra nuestra cliente, que la llevó a ser arrastrada a los procedimientos suizos en relación con eventos en los que ella no estaba involucrada”, asegura el despacho de abogados. El representante de Corinna zu Sayn Wittgenstein añade que “después de que el rey emérito vino a visitar a nuestra cliente, enviamos varias cartas de seguimiento, sin hacer demandas, pero nuestras solicitudes de buena fe para un diálogo nuevamente quedaron sustancialmente sin respuesta”.

“Nos sorprende que ciertas personas ahora afirmen que hubo algún tipo de ‘chantaje’ u otro propósito inapropiado. Esto no solo es absurdo, sino que las letras hablarán por sí mismas. Nuestra cliente solo ha querido poner fin a la campaña de acoso contra ella y salvaguardar la seguridad de ella y sus hijos. Nunca se han hecho demandas indebidas (financieras o de otro tipo) a la Casa Real. De hecho, nuestro cliente quería que la Casa Real tuviera todos los hechos relevantes para hacer su propia evaluación de su posición en estos asuntos serios”.

Tras el comunicado de Felipe VI en el que renuncia a la herencia de su padre y se desvincula de las sociedades offshore del rey emérito en paraísos fiscales, el despacho de abogados Kobre&Kim ha salido al paso para defender a Corinna zu Sayn Wittgenstein. En declaraciones exclusivas a Diario16, y a través de su representante legal Robin Rathmell, la empresaria alemana recuerda que “desde 2018 hemos intentado en repetidas ocasiones comunicarnos a través de los canales diplomáticos apropiados, la Embajada de España en Londres y la Casa Real incluida, sobre la campaña de abuso que se ha estado librando contra nuestra cliente durante ocho años. Se hizo caso omiso de los graves asuntos que comunicamos en detalle y en ningún momento se reconoció –ni mucho menos se tomó medida alguna para remediar– tal abuso, que ha continuado hasta hoy”.

En su histórico comunicado, Felipe VI ya se refiere a ese supuesto contacto entre Casa Real y el bufete británico. “En relación con las noticias aparecidas en el día de hoy sobre la entidad denominada Fundación Lucum, se hace constar lo siguiente: Que mediante carta de fecha 5 de marzo de 2019, dirigida a la Casa de S.M. el Rey por el despacho de Abogados Kobre&Kim (Reino Unido), Su Majestad el Rey tuvo conocimiento −sin ninguna justificación documental−, de su supuesta designación como beneficiario de la Fundación Lucum, desde el momento en el que se produjese el fallecimiento de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos”. Acto seguido, Felipe VI acudió a un notario para asegurar que lo puso todo en conocimiento de las autoridades españolas competentes y para dejar claro que ni él ni la Princesa de Asturias tienen nada que ver con las sociedades offshore supuestamente vinculadas a su padre.

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