El 66% de los españoles cree que el rey Juan Carlos está implicado en el cobro de comisiones ilegales y el 39% de los encuestados se siente republicano, según ha anunciado hoy por su sondeo el Barómetro de La Sexta.

Por partidos políticos, la inmensa mayoría de los votantes de Unidas Podemos (96,6%) cree que está implicado. Lo piensan así también una amplia mayoría de los votantes del PSOE (85,7%).

La perspectiva cambia en los partidos de derechas y es que un 77,2% de los votantes de Vox opina que el rey Juan Carlos I no está implicado. Le siguen los votantes del PP: un 60,3% creen que no está implicado. Respecto a los votantes de Ciudadanos existe más división y es que un 55,6% cree que no está implicado y un 31,1% creen que sí.

Apúntate a nuestra newsletter

8 Comentarios

  1. Yo voy un paso más allá, y me pregunto: qué va mal en la Hacienda del gobierno de España, para que sea casi unánime el sentir de los españoles y de los habitantes extranjeros en España.

    Hoy salta la noticia acerca de Imanol Arias y de Ana Duato, quien sale en muchas series de TV con él, que deben un buen pellizco a Hacienda. Además publican los años de cárcel que les corresponde. Me limito a lo publicado que he leído.

    Hay fubolistas, médicos, abogados, obreros de todo tipo, asistentas domésticas, etc., etc., y todos prefieren percibir en dinero negro.

    Los políticos de la joven democracia española, en su mayoría, han dado buenos pellizcos al dinero público y han «exigido comisiones» en proyectos de orden público. Salvo Esperanza Aguirre y algunos otros, la mayoría han pellizcado.

    Los menos aventajados, que con el sudor de su frente perciben los medios para sacar su familia adelante, pueden pensar: para que otro se lo lleve, yo no declaro.

    Si lo que pagamos con nuestros impuestos fuera íntegramente a mejorar los servicios públicos, sanitarios, de asistencia a los dependientes, etc., etc., y se viera de modo que con orgullo se pudiera decir: qué maravilla los servicios que percibimos en España, entonces a buen seguro que la actitud iría cambiando. Pero va a costar tiempo y generaciones cambiar la mentalidad.

    En cuanto al Rey Juan Carlos, el dinero del que se habla no ha sido birlado a las arcas públicas, como hacen muchos otros. Según parece, fue donación del ya fallecido rey de Arabia Saudí. En su cultura es un modo de agradecer el compendio de empresas que les llevó para que los trabajos pudiesen ser realizados en todas las facetas y con garantizada calidad. Que no llegó a tributar en España por lo percibido de fuera, va en la línea de lo que antes comentaba. ¿Quién aconsejó al Rey….? Alguien tuvo que ser.

    A mi modo de ver, el mayor error del Rey Juan Carlos ha sido, fiarse de «la Larsen», menuda pájara, por lo que cuentan. Según dicen, ahora quiere desplumar a su marido. Lo que venga de ella, no me merece ningún respeto y mucho menos credibilidad.

    Que el Rey deba cotizar ahora a la hacienda pública una determinada cantidad, pues que se lo hagan ver y que le aconsejen que lo abone, entra dentro de la normalidad. Si es que realmente lo debe.

    Ahora bien, que investiguen a todos los que tengan o hayan tenido cargos públicos, a quienes perciben buenos pelotazos, a quienes pronto y rápido hayan subido de estatus. No digamos ya a los futbolistas. Buenas sorpresas puede haber.

    A S M El Rey Juan Carlos, que lo dejen tranquilo ya y de una vez por todas. Que pueda disfrutar de la llamada «Tercera Edad», junto a la Reina Doña Sofía, y a su familia. Que no quieran separarlos de su familia. Ha sido un magnífico Rey, eso nadie en su sano juicio lo puede negar.

    Basta ya de dimes y diretes, de difamación y de buenas y gordas calumnias, que haberlas haylas.

    Quien esté libre de faltas, que tire la primera piedra.

    Centremos la creación de la opinión pública en lo que realmente es importante para España y para todos los españoles.

    Hay que fomentar los valores, para que ningún joven tenga que sentir un vacío dentro de sí, o carezca de legitimas oportunidades de trabajo sano y permanente. Que nadie tenga que acudir a esa plaga nefasta que son lsa drogas, ni para llenar un vacío existencial, ni para ganar dinero que de otro modo no puede.

  2. Esa animalada de dinero para nosotros, para los árabes no lo es tanto. Tienen otra noción y otra cultura. A ver si pronto ofrecen un desarrollo a todo el pueblo y otorgan a la mujer los mismos derechos que a los hombres.

  3. Buenísimo artículo de la Directora: María José Pintor Sánchez-Ocaña. La felicito porque tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre.

    Le agradecería que sacara mi opinión acerca de este sorprendente asunto:

    Yo voy un paso más allá, y me pregunto: qué va mal en la Hacienda del gobierno de España, para que sea casi unánime el sentir de los españoles y de los habitantes extranjeros en España.
    Hoy salta la noticia acerca de Arias y Duato, que deben un buen pellizco a Hacienda. Además publican los años de cárcel que les corresponde. Me limito a lo publicado que he leído.

    Hay fubolistas, médicos, abogados, obreros de todo tipo, asistentas domésticas, etc., etc., y todos prefieren percibir en dinero negro.

    Los políticos de la joven democracia española, en su mayoría, han dado buenos pellizcos al dinero público y han “exigido comisiones” en proyectos de orden público. Salvo Esperanza Aguirre y algunos otros, la mayoría han pellizcado.

    Los menos aventajados, que con el sudor de su frente perciben los medios para sacar su familia adelante, pueden pensar: para que otro se lo lleve, yo no declaro.

    Si lo que pagamos con nuestros impuestos fuera íntegramente a mejorar los servicios públicos, sanitarios, de asistencia a los dependientes, etc., etc., y se viera de modo que con orgullo se pudiera decir: qué maravilla los servicios que percibimos en España, entonces a buen seguro que la actitud iría cambiando. Pero va a costar tiempo y generaciones cambiar la mentalidad.

    En cuanto al Rey Juan Carlos, el dinero del que se habla no ha sido birlado a las arcas públicas, como hacen muchos otros. Según parece, fue donación del ya fallecido rey de Arabia Saudí. En su cultura es un modo de agradecer el compendio de empresas que les llevó para que los trabajos pudiesen ser realizados en todas las facetas y con garantizada calidad. Que no llegó a tributar en España por lo percibido de fuera, va en la línea de lo que antes comentaba. ¿Quién aconsejó al Rey….? Alguien tuvo que ser.

    A mi modo de ver, el mayor error del Rey Juan Carlos ha sido, fiarse de “la Larssen”, menuda pájara, por lo que cuentan. Según dicen, ahora quiere desplumar a su marido. Lo que venga de ella, no me merece ningún respeto y mucho menos credibilidad.

    Que el Rey deba cotizar ahora a la hacienda pública una determinada cantidad, pues que se lo hagan ver y que le aconsejen que lo abone, entra dentro de la normalidad. Si es que realmente lo debe.

    Ahora bien, que investiguen a todos los que tengan o hayan tenido cargos públicos, a quienes perciben buenos pelotazos, a quienes pronto y rápido hayan subido de estatus. No digamos ya a los futbolistas. Buenas sorpresas puede haber.

    A S M El Rey Juan Carlos, que lo dejen tranquilo ya y de una vez por todas. Que pueda disfrutar de la llamada “Tercera Edad”, junto a la Reina Doña Sofía, y a su familia. Que no quieran separarlos de su familia. Ha sido un magnífico Rey, eso nadie en su sano juicio lo puede negar.

    Basta ya de dimes y diretes, de difamación y de buenas y gordas calumnias, que «haberlas hay-las».

    Quien esté libre de faltas, que tire la primera piedra.

    Centremos la creación de la opinión pública en lo que realmente es importante para España y para todos los españoles.

    Hay que fomentar los valores, para que ningún joven tenga que sentir un vacío dentro de sí, o carezca de legitimas oportunidades de trabajo sano y fijo. Que nadie tenga que acudir a esa plaga nefasta que son las drogas, ni para llenar un vacío existencial, ni para ganar dinero que de otro modo no puede.

  4. Moine tiene razón. «las españolas y los españoles somos una mesnada de siervos», además según se vé de lo más gregarios con respecto a la crítica contra alguien que se pueda dar. Lo aceptamos sin más y lo corremos, corregido y aumentado. Así es la vida, no hay ni tiempo para pensar.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre