Gloria tuvo que abandonar enseguida los estudios. Huérfana, buscó un trabajo mediocre que le proporcionó cierta estabilidad durante aproximadamente veinte años. Un largo período en el que, a pesar de tenerlo todo en contra, nunca perdió sus inquietudes culturales. Ya mayor, retomó las clases para entrar por fin, pasados los cuarenta, en la Universidad, pero no como alumna, sino como profesora y no en la rancia España de su tiempo, sino en los Estados Unidos.

Mohamed salió de una ciudad herida por la violencia cotidiana en el norte de África. Cuando consiguió instalarse aquí con su familia, pudo comenzar la Secundaria. Día tras día desde entonces, acude al aula al terminar el trabajo. Hay momentos en los que no puede más, se le cierran los ojos. Muestra interés, posee una enorme capacidad, pero le vence la fatiga.

Paula lo ha pasado mal, muy mal. A pesar de su juventud ya tiene un hijo, y una dura historia de sufrimiento personal. Hay mañanas en la que se ve incapaz de levantarse, en las que piensa que nada le va a salir bien. Pero se sobrepone. Para ella, ir a clase supone retomar una normalidad de la que fue empujada demasiado temprano.

Los tres, Gloria, Mohamed y Paula han protagonizado la conmemoración del Día del Libro del 2018 en el CEPA La Oreja Verde. La primera, porque se han leído varios de sus poemas para recordar como luchó desde su juventud por la igualdad de género, por la paz y contra las injusticias. De tal modo que su vida constituye una magnífica representación de lo que ahora llamamos el “aprendizaje a lo largo de la vida”.

Mohamed y Paula porque ambos han conseguido sendos premios en el Concurso de Microrrelatos de este año, compitiendo con los alumnos de Secundaria y Bachillerato de los institutos de Galapagar y Colmenarejo.

Estas han sido sus breves, personales, emocionadas historias, las que han leído en público tras recibir sus diplomas:

Cuando era pequeño, me costaba relacionarme con otros niños. Sim embargo, era muy curioso y quería saber todo.

 

            Un día, jugando en la playa le pregunté a mi madre de dónde salía la arena. Ella se quedó pensativa y luego me respondió que la arena se formaba por la erosión de las rocas, con el viento y el agua; las olas traían pequeñas partículas de arena, que con el tiempo iban formando las playas. Entonces yo la miré entre incrédulo y entusiasmado y le dije que cómo podía ser que una playa tan grande se formase con granos de arena tan pequeños; ella me sonrió y respondió: “Todo es cuestión de tiempo”.

 

            Ahora, me he dado cuenta que con las personas sucede lo mismo que con la arena: una persona parece insignificante, pero, si juntamos varias, podemos lograr algo grande con el tiempo.

 

            Mi madre, como casi siempre, tenía razón..”

 

 

Mohamed el Ghalbzouri

 

“Al primer insulto, rodó una lágrima por su mejilla.

 

            Al segundo grito, ella contestó y primer golpe.

 

            Su hijo encerrado en su habitación.

           

            Al segundo golpe, se encerró en el baño.

 

            Todo eran dificultades hasta que una tarde su hijo de seis años la miró y dijo:

            −Mamá, ya basta, quiero que seas feliz, no te quiero ver triste. Te quiero, te quiero, te quiero.

 

            Firmado: Mujer fuerte e independiente.”

 

 

Paula Arias

 

Los tres, Gloria Fuertes con sus sabios, descreídos versos, y Mohamed, y Paula con su ejemplo, nos han regalado un gran Día del Libro. De paso, nos han recordado nuevamente la importancia y la necesidad de la Enseñanza de Adultos.

Gracias por sus palabras y su ejemplo.

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