Imagen del juicio por el asesinato y maltrato de la pequeña Naiara.

Esta semana la opinión pública seguía con horror el juicio contra el tío político de la pequeña Naiara, de ocho años, a la que se la maltrató, humilló y mató a golpes, sin piedad, durante meses y hasta provocar su muerte. La situación tenía lugar en presencia de sus primas, también menores en Zaragoza. Nadie hizo nada por evitarlo. Tampoco los servicios de Protección al Menor, que en los últimos meses han demostrado que tienen un exceso de celo en algunos casos -donde ni siquiera se juzga porque no existe el maltrato- y pasan por alto situaciones tan terribles como la de Naiara y otros menores.

Vuelve a ser incomprensible que esto ocurra en Zaragoza, mientras en Bizkaia, el Servicio de Protección al Menor de la Diputación al completo -con su diputado a la cabeza- estén imputados por quitar a una madre por la fuerza a su hija por el falso síndrome de alienación parental. Nadie acusa de maltrato a la madre, pero este criterio, que no está avalado por ninguna comunidad científica, sirvió para alejar a la menor de su lado.

El caso de Nahiara

Como se ha visto en el juicio, la madre de Naiara no sabía, ni se la esperaba, lo mismo el padre, y la cuidaba la familia política del padrastro sin que tampoco denunciara, a pesar de que la abuelastra era testigo de la tortura que vivía la pequeña.

De hecho, el tribunal analiza estos días las largas torturas que sufrió la niña a lo largo de horas ante sus primas, también menores. Entre otras, permanecer de rodillas sobre ortigas, grava, granos de arroz o sal gruesa, privación del sueño, golpes en todas las partes del cuerpo y la colocación de orejas de burro como humillación, al tiempo que era grabado todo en teléfonos móviles.

Las acusaciones relatan en sus escritos que Iván, al regresar de su trabajo, le golpeó repetidamente en la cabeza con los nudillos, le volvió a obligar a ponerse de rodillas sobre grava, le efectuó descargas eléctricas con una raqueta matamoscas, le ató con grilletes, le metió un calcetín en la boca para que no gritara y le golpeó con un cinturón en las plantas de los pies.

Finalmente, la Audiencia valora como hecho a probar si el acusado la cogió fuertemente del cabello y la golpeó contra el suelo y una mesa hasta que quedó inconsciente provocando finalmente su muerte, en el Hospital Infantil de Zaragoza.

Otro caso: bebé golpeado contra los barrotes de la cuna

También ha dejado horrorizada a la opinión pública el caso que saltaba a la luz pública al morir el bebé golpeado contra los barrotes de la cuna por su padre en Almazora.

Otro caso en el que tampoco los Servicios de Protección al Menor pudieron hacer nada para salvar al pequeño.

La madre, de 17 años de edad, ha sido internada en un centro de menores, mientras que el padre, de 20, ha sido ingresado en prisión preventiva tras haber prestado declaración ante los agentes y el juez.

Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana informaron ayer de que la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Castellón, en funciones de guardia, acordó ayer prisión provisional, comunicada y sin fianza para el padre del niño, que ha quedado investigado en una causa abierta por un delito de homicidio en grado de tentativa, sin perjuicio de ulterior calificación.

Las mismas fuentes judiciales han señalado que no constan antecedentes judiciales previos por malos tratos al menor ni en el Servicio de Protección al Menor se dio la voz de alarma.

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