Tras los 120 minutos del partido de España Rusia, en el que la roja hizo un partido para olvidar , tanto croatas como daneses sabían que todo podía suceder. Y así fue. Inicio de partido propio de unos octavos de final de un Mundial, con dos goles en los primeros cinco minutos.

Fue Jorgensen, en el primer minuto de partido, el que abrió la lata rematando a gol un balón que entró de forma titubeante. Fueron los daneses quienes golpeaban primero, pero los croatas no se dejaron noquear y el golpe no les impactó: tres minutos más tarde Mandzukic aprovechó un balón que rebotó en la cara de un defensor danés para poner el empate en el marcador (1-1).

A partir de este momento, el partido murió y ambos conjuntos comenzaron a tantearse, a tratar la bola y a intentar madurar y dormir el encuentro. Dinamarca fue de más a menos con un gran Schmeichel, que siempre mantuvo a su equipo con vida. Pequeños destellos de Eriksen, que en el minuto 41 envió al larguero un balón envenenado, y poco más sucedió en la primera mitad.

Con empate a 1 y Croacia llevando la manija del encuentro se llegó al ecuador del partido.

Segunda mitad

Tras la reanudación del mismo, y después de recibir órdenes tácticas de ambos seleccionadores, se esperaba que los equipos fueran a más, pero tanto a uno como a otro les costaba llegar a área rival. Croacia tenía menos fluidez de balón que en la primera mitad mientras que Dinamarca esperaba en campo propio intentando sorprender a través de contras esperando imprecisiones croatas.

Los cambios sí funcionaron

Ésta fue la tónica del partido hasta que Age Hareide dio entrada a uno de sus mejores hombres: Nicolai Jorgensen, delantero del Feyenoord. Con él en el terreno de juego ganó posesión de balón y supo neutralizar a la perfección los peligros del conjunto balcánico. Salió mucho mejor Dinamarca en la segunda mitad.

También reaccionó Croacia con la entrada de Mateo Kovacic. Parecía que los movimientos de los banquillos habían dado sus frutos y Croacia, a partir del minuto 70, comenzó a acercarse al área rival con peligro. Sin embargo, fue un espejismo que duró 10 minutos.

A partir de aquí, apenas un tiro de Rakitic que salió alejado de la portería y una volea de Braithwaite en la última jugada fue lo más llamativo hasta que el árbitro decretó el final. El partido se iba a prórroga.

 Prórroga

El tiempo extra fue exactamente igual que los 90 minutos reglamentarios. Ninguno de los dos equipos se atrevió a dar el paso y atacar área rival con agresividad. El conjunto nórdico fue el que llevó la batuta del encuentro, pero no tuvo ocasiones claras para adelantarse en el marcador.

En el 115’ Luka Modric tuvo la oportunidad desde el punto de penalti de meter el gol que le diera a Croacia la clasificación a cuartos de final, pero Schmeichel se lo adivinó. El partido se fue a penaltis.

Tanda de penaltis

Schmeichel estuvo cerca de convertirse en nuevo héroe danés al detener dos penaltis en la tanda, pero finalmente los croatas tuvieron más acierto desde los 11 metros, Rakitic hizo el quinto y definitivo y Subasic paró tres.

Partido poco vistoso de ambos equipos que deja a Dinamarca fuera de Mundial, mientras que los croatas se verán las caras en cuartos de final ante la anfitriona, Rusia el próximo sábado 7 de julio a las 16:00 en Samara.

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