Entrada de uno de los talleres de Nvxim, donde se lee “Programas de éxito ejecutivo”.

La policía mexicana ha detenido a Keith Raniere, el líder de la secta “Nxvim”, donde era especialmente conocida su afición a marcar a mujeres como si fuesen ganado con hierros al rojo vivo. Tras casi dos décadas de sembrar el terror en el condado de Albany, Raniere va a ser deportado a Estados Unidos, donde será juzgado por delitos a cada cual más horroroso, entre los que se cuentan abusos sexuales, torturas físicas o chantajes.

De acuerdo con la policía federal estadounidense, el FBI, Raniere había vivido en México los últimos 5 meses. Hoy tendría que haber aparecido en un encuentro de “fieles” en Tejas, pero fue detenido antes de que pudiese abandonar su domicilio por agentes mexicanos. El líder del culto había huído tras publicarse un artículo del New York Times en el que se relataba la sórdida práctica de marcar a mujeres como si de ganado se tratase.

Tal y como relata el Times, para poder acceder al culto las mujeres tenían que entregar ante un reclutador (o “maestro”, como le tenían que llamar) imágenes de ellas mismas desnudas o cualquier material comprometedor, bajo la amenaza de que si cualquier cosa salía del grupo, ese material sería revelado.

Rainier ha negado siempre las acusaciones de marcar mujeres con hierros, y en una publicación de la página web de la secta (ellos se consideran a sí mismos como grupo de autoayuda) aseguraban que las mujeres dentro del grupo estaban felices y contentas.

Pero un email interceptado por los medios de comunicación, con la autoría de Raniere, demostraba que de hecho se sentía orgulloso de los hierros utilizados para marcar a sus víctimas, puesto que llevaban sus iniciales grabadas. En el email Raniere restaba importancia al asunto, asegurando que “si se tratase de las iniciales de Bill Gates o Abraham Lincoln, a nadie le importaría”.

De acuerdo con el agente federal que lidera la investigación, Michael Lever, Raniere mantenía “a un grupo rotativo de unas 20 mujeres con las que mantenía relaciones sexuales”. Algo que aclara el investigador del FBI, “era un requisito para acceder a las filas de mayor rango dentro de Nvxim”.

La organización Nvxim funcionaba bajo una fachada de talleres de autoayuda, que eran además un fraude fiscal. Los participantes de los supuestos talleres, llamados espians, pagaban varios miles de dólares por participar y hacerse con un manual que combinaba la filosofía ultraliberal de la escritora Ayn Rand con psicología.

Unas estafas de las que el líder del grupo sectario se aprovechaba: las autoridades estadounidenses andan tras la pista de la mujer y su hijo, que presuntamente han retirado de la cuenta corriente de Raniere los cerca de 8 millones de dólares que poseía. Raniere, por su parte, aseguraba no tener “ni un solo penique”.

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