Ni una oportunidad tuvo el recién nacido. La Policía Nacional ha detenido en Palencia a una pareja que, tras reconocer en los servicios de Urgencias que la madre había dado a luz , negaban conocer el paradero del bebé. Poco después el cadáver del pequeño aparecía en el río.

En el historial de la paciente, según informa El Norte de Castilla, constaba que días atrás la madre había sido atendida en urgencias, advirtiéndola de que se preveía un parto de riesgo, derivándola a otro centro sanitario especializado.

Ante esta situación, los efectivos de la Policía Nacional se desplazaron al centro de salud, donde la joven manifestó que había dado a luz la noche anterior y que se había desprendido del bebé arrojándolo a un contenedor en el polígono industrial de Palencia. Los agentes de policía iniciaron la búsqueda del mismo, al tiempo que se realizaban gestiones para paralizar la recogida de basuras en la zona, con la esperanza de localizar al bebé todavía con vida.

En búsqueda del pequeño

La Policía Nacional, junto a efectivos de Policía Local y de los servicios de limpieza de la empresa Urbaser inspeccionaron más de 40 contenedores durante más de dos horas, sin resultado alguno.

La mujer fue dada de alta, y los servicios médicos comunicaron a la Policía que el parto no se habría producido la noche anterior, sino presumiblemente varios días antes.

Trasladada la joven a Comisaría manifestó en su declaración que ella junto a su pareja habían enterrado al bebé junto al Refugio, en el Monte el Viejo, por lo que ambos fueron trasladados a dicho paraje, siendo nuevamente infructuosa la búsqueda.

Finalmente, el cuerpo del bebé fue localizado en el río. Los padres fueron inmediatamente detenidos.

Apúntate a nuestra newsletter

Artículo anteriorPoniéndose al día
Artículo siguienteEl PP Vasco informa a Génova que su candidato a lehendakari será Alfonso Alonso
Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre