Nunca ha fallado desde que le conozco, quince o veinte años ya, Marchamalo, Jesús Marchamalo, por Navidad. Aquella inolvidable composición con un dolor de plata incorporado sobre los hombros de Zelda, la mujer de Scott Fitgerald, los libros -bellísimos- que publica con Nórdica dedicados a Pessoa, Stefan Zweig, Delibes… Un día abres el buzón y allí está el mejor crisma del universo.

Este año, tarde ya, 13 de enero 2021, sube un pequeño sobre en papel manila mi mujer con una sonrisa, porque sabe que me va a hacer ilusión. Y me la hace. Muchísima ilusión, toda la ilusión. Ya los sobres son una obra de arte: tengo algunos pegados sobre las puertas de la gran librería que heredé de mi padre; normalmente dejo que pasen un día o dos antes de abrirlos para que dure más la magia, pero esta vez no. Esta vez lo he abierto enseguida, con cierta prisa, aunque como siempre intentando no estropear el sobre lo mínimo posible. Una cartulina tamaño octavilla con un poema de Brian Bilston.

Escrito en el idioma original del autor, inglés, y en forma de árbol de navidad; pues de eso trata el poema: de un poema que se escribe con forma de árbol de navidad, pero en la parte baja del árbol y también en el tronco y las raíces, el lamento de que el poeta olvidó poner agua al árbol y unos días más tarde se encontró que se había secado y las hojas palabras del árbol se habían caído sobre la alfombra.

Y hasta ahí todo genial, pero lo deslumbrante es que, para mi sorpresa, veo una palabra pegada, por presión natural, en la octavilla de cartulina. Water. Es parte del poema. Inmediatamente lo comprendo, la palabra es una de las hojas del árbol-poema, abro el sobre con impaciencia feliz, lo agito y caen sobre la mesa de madera, también heredada de mi padre, sobre la que cada día dibujo o escribo o sueño, un montón de palabras más recortadas cuidadosamente en pequeños rectángulos de papel blanco.

(Mecanografía: MDFM)

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Javier Puebla ha sido galardonado con diversos premios, tanto en prosa –Nadal, por Sonríe Delgado, y Berenguer, por La inutilidad de un beso– como en poesía: El gigante y el enano: V Certamen Vicente Presa. En 2010 recibió el premio Cultura Viva por el conjunto de su obra. Es el primer escritor en la historia de la literatura en haber escrito un cuento al día durante un año: El año del cazador; 365 relatos que encierran una novela dentro. En 2005 fundó el taller 3Estaciones y la editorial Haz Mlagros. Cineasta, escritor, columnista y viajero: ejerció funciones diplomáticas en Dakar durante cuatro años, y allí escribió Pequeñas Historias Africanas, Belkís y Blanco y negra. Gusta de afirmar en las entrevistas que nació para contar historias, y quizá por eso algunos de sus artículos parecen relatos o cuentos.

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