Lo que no creíamos pudiese suceder ha sucedido.

Curiosamente ha tenido que ser en Andalucía, una de las comunidades más castigadas por la pobreza y el machismo.

“Gracias” a los pactos con el mismísimo demonio, las mujeres volvemos a ser cuestionadas y, por si fuera poco, tengo la sensación de que nos tachan de oportunistas y quejicas.

Eso por no hablar de la fijación que tienen muchos de acusarnos de sentir odio hacia el hombre.

Pues ya veis con lo expuesto y lo que me queda por exponer, una de las condiciones para pactar en Andalucía, era poner fin la protección hacia las mujeres, fulminando la ley que nos protege y uno de los objetivos de la extrema derecha es terminar con la Ley contra la violencia de género, y proteger, según ellos, a esos hombres que por el mero hecho de ser hombres están desprotegidos ante las leyes, por nuestra culpa.

Estoy escribiendo este artículo y no me puedo quitar de la cabeza el último asesinato ocurrido en Lanzarote, donde el marido de Romina Celeste termina reconociendo que descuartizó el cuerpo y lo esparció a lo largo y ancho de la isla.

Estamos a 16 de enero y ya son tres las mujeres asesinadas en este país.

A esos y esas, porque para colmo hay mujeres dentro de esos partidos que han pactado, les digo que ojalá jamás tengan que vivir en sus carnes las violaciones y asesinatos de sus hijas, hermanas o madres, porque seguramente ahí no pensarían lo que están pensando hacia nosotras.

Se les sigue olvidando que ser feminista no es ir contra el hombre. Es una forma de vida donde no existe la discriminación por ser mujer y en donde somos tratadas en igualdad en todo su contexto.

Pretenden retomar la segregación en las aulas para que las niñas y niños no se mezclen y así evitar que se “distraigan” y rindan más.

Pero no solo son esos derechos los que quieren eliminar. La población LGTBIQ también corre peligro, porque a esta pandilla se les ha metido en la cabeza, o lo han heredado de sus anteriores generaciones, que el ser así es una enfermedad, y que ni por cerca piensan facilitar la identidad de género con la que se sienten identificadas/os. Y mucho menos permitir que la sanidad pública financie cualquier tipo de intervención quirúrgica con la reconversión del sexo. Que nadie se olvide que la Sanidad está transferida a las diferentes comunidades autonómicas.

Sí, mi mente tiene un auténtico cóctel de todo aquello que de repente se viene abajo porque en este país, una parte de la población cree que retroceder es ganar.

Tres son las mujeres que han perdido la vida porque unos monstruos machistas han decidido que no pasen del mes de enero para sentirse libres de sus garras.

No, no vamos a permitir que nos roben nuestros derechos, como tampoco vamos a permitir que nos corten nuestras alas.

Y recuerden, ustedes también tienen madres, hijas, hermanas….

Las calles de todo el país ayer gritaron NO a la extrema derecha de este país. Y no vamos a parar.

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Madrileña de 52 años, afincada en Tenerife desde el 2002. Auxiliar de enfermería, pero desde hace catorce años, inspectora de seguros. Mi pasión por los medios de comunicación me ha llevado a colaborar en diferentes medios audiovisuales en la isla, donde actualmente dirijo “El Rincón de Ana Vega”.

2 Comentarios

  1. yo a todas estas mujeres que hablan así sólo les deseo que si tienen algun hijo y se casa que les toque alguna mujercita de estas que denuncian falsamente y que según la mayoría todas son las que dicen la verdad y los hombres son los culpables de todo cuando les acusa una mujer, en fin que penica, vais a conseguir que todos los hombres cuando vayan con alguna mujer se pongan una grabadora encima y si se casan una separación de bienes como dios manda.

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