El pasado mes de octubre la Asociación Liberados de Mapfre (ALM) interpuso una serie de demandas laborales contra la compañía aseguradora tras detectar la contratación masiva de falsos autónomos en las 3.000 sucursales que la multinacional tiene repartidas por todo el país. Las denuncias fueron presentadas por delegados responsables de las oficinas, así como por los conocidos como APM (Agentes Profesionales Mapfre). “Desde entonces los acontecimientos se han precipitado”, asegura Ángel Díaz, presidente de la asociación de damnificados, “y la Inspección de Trabajo está investigando el caso”. Sin embargo, según ALM el Gobierno no estaría informando con absoluta transparencia sobre el resultado de las inspecciones que se están llevando a cabo, lo que ha infundido las sospechas en el sector.

Diario16 se ha puesto en contacto con el Ministerio de Trabajo para tratar de recabar más información sobre el asunto de los falsos autónomos de Mapfre, pero fuentes de este departamento se negaron a facilitar el número de denuncias actualmente interpuestas contra la empresa del Íbex 35. Tampoco la compañía ha mostrado su predisposición a la transparencia, ya que ha declinado facilitar cualquier dato al respecto.

¿Qué está pasando con los falsos autónomos de Mapfre?, se pregunta la asociación de afectados. “Nos queda la duda de que exista un trato de blanqueamiento de la situación, al ser Mapfre una multinacional del Íbex. O incluso de que estén negociando alguna fórmula para adaptar su estructura comercial a la legalidad. Algún directivo de Mapfre ha comentado que van a convertir las sucursales en franquicias. Sea lo que sea lo que hagan, nosotros vamos a exigir que cumplan la ley y también justicia por el daño y la ruina que han generado en cientos de familias”, asegura el presidente de la asociación, que insta a los sindicatos y a los partidos políticos a tomar cartas en el asunto. “Espero que si algún responsable de CC.OO o UGT lee este artículo se decida a apoyarnos, al igual que los partidos políticos. Hemos enviado información a todos ellos”, alega.

Hasta la fecha podrían haberse realizado decenas de inspecciones en las sucursales (oficinas con delegados) y en los centros de trabajo de los APM (oficinas con directores), normalmente “edificios completos aislados en las grandes ciudades” españolas donde los empleados “trabajan como chinos”. Muchas de estas inspecciones se han llevado a cabo por iniciativa o colaboración de miembros de la Asociación ALM.

Sin embargo, pese a las denuncias de los exempleados que han llegado ya al Ministerio de Trabajo y a los Juzgados de lo Laboral, ALM lamenta que el Gobierno no esté facilitando toda la información sobre las gestiones que está llevando a cabo la Inspección de Trabajo en un caso que puede estar afectando a miles de falsos autónomos del sector de los vendedores de seguros. “De todas estas inspecciones, desconocemos los resultados, a pesar de nuestra colaboración con la Oficina Nacional de Lucha contra el Fraude (ONLF). Parece ser que esta colaboración va en una sola dirección”, critica el responsable de la Asociación Liberados de Mapfre.

Con todo, ALM sí ha conseguido una gran victoria en su lucha contra el gigante de los seguros por regularizar la situación de cientos de trabajadores. Y es que a raíz de sus denuncias, Mapfre ha empezado a “cambiar su estructura laboral, apartando de sus lugares de trabajo a los APM y tratando con menos exigencias (menos látigo) a los delegados”, añade Díaz. Además, también han salido a la luz pública aquellas demandas por despidos improcedentes que han sido presentadas por los asociados de ALM, así como las actas de inspección que se han incoado por los inspectores.

“Mapfre no quiere ni una sola sentencia en su contra”, asegura el presidente de ALM, que añade que en el caso de las demandas por despido improcedente la multinacional está llegando a acuerdos de indemnización antes de los juicios con los delegados y agentes APM despedidos, a los que supuestamente se les ofrecen “cantidades muy generosas” a cambio de que firmen “cláusulas de confidencialidad” para que no aireen el asunto, explica el responsable de la asociación. “Desconocemos los términos del acuerdo”, añade Díaz. “Pero, al igual que las actuaciones inspectoras, las demandas por despido nulo o improcedente se están produciendo en cascada, siendo numerosos los delegados y APM pendientes de juicio”. Según la asociación, durante estos meses la Inspección de Trabajo ha investigado cientos de denuncias, aunque se desconoce el número exacto y el resultado final de los expedientes administrativos. “Respecto a las actuaciones inspectoras son numerosos los asociados que han denunciado directamente y, gracias a la colaboración que mantenemos con la ONLF, rápidamente ha intervenido la inspección y muchas de ellas están en trámite y pronto veremos los resultados”, insiste Díaz.

“Cuando Mapfre tiene conocimiento de la actuación inspectora, deja de hostigar, presionar, etcétera al delegado, porque saben que cualquier actuación de represalia supondría considerar el despido nulo en lugar de despido improcedente”, afirma. Diario16 ha tenido acceso a varias actas de inspección ya concluidas con resultado favorable para el trabajador. Se trata de casos en los que la autoridad inspectora actuante tenía clara la situación de irregularidad y actuó de forma rápida y eficiente, finalizando el proceso en apenas un mes. Sin embargo, en otros casos las actuaciones se alargan “demasiado en el tiempo”, critica Díaz, que exige mayor transparencia.

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