¿Que demuestre que no soy un robot? Me cago en tu puta madre. ¿No te parece eso bastante para demostrar que no soy un robot? Me cago en tu puuuuta madre, y en los azulejos pringosos y asquerosos que tienes en la cocina, capullo o capulla o lo que seas.

¡Demostrar que no soy un robot! ¿No te vale con que te haya llamado hijo de puta? Pues debería, porque a los robots no les dejan utilizar expresiones malsonantes ni decir tacos… ¿o sí y eso sólo era en la época de Asimov y sus tres famosas reglas?

Demostrar que no soy un robot. Manda huevos. Estoy por levantarme para ir a mirarme en el espejo del cuarto de baño a ver si me han salido tubitos y puedo desenroscarme los dedos.

Qué increíble, qué descaro y qué desfachatez. ¿Y quien me lo pide? ¿Quien me está pidiendo que demuestre que no soy un robot? Alguien -tú, si tú, mamonazo megalerdo- que tienes de humano lo que yo de piedra de afilar cuchillos. Aquí el único robot eres tú, ¿te enteras? Robot, robot, cacho de robot, robot de mierda, espero que te mueras ahora mismo, que se te funda el disco duro y manden tus restos al pozo más negro que exista en la tierra, que te tiren a una hoguera. ¡Puto robot!, yo no voy a demostrarte que no soy un robot. No me da la gana. Que mire las fotitos en las que hay un semáforo y en las que no hay un semáforo, y las marque y las distinga, la zorra de tu suegra. Yo paso por completo.

Todo hombre es inocente mientras no se demuestre lo contrario, todo humano es humano mientras no se demuestre lo contrario. Pero ¡a tomar por el evacuadero con la presunción de inocencia!; a las máquinas eso os importa una lenteja. ¿Un robot pidiéndome a mí que demuestre que no soy un robot?: hay que tener jeta.

Y qué tristeza.

Las Víctimas de La Tormenta


(Javier Puebla es el primer escritor en la historia de la literatura en haber escrito todos los días durante un año un cuento o relato literario: El Año del Cazador, una suerte de novela neurológica que sólo puede conseguirse completa y editada en papel solicitándosela directamente al autor a través de Twitter, Instagram o Facebook, o en el correo elcazadordecuentos@javierpuebla.com

Esta Suite que se está publicando en Diario16 y que en principio se prolongará durante 33 días está inspirada por el deseo de recuperar el espíritu y la forma de observar la vida con unos ojos distintos, ojos de Cazador de Cuentos, y es también un exponerse ante el mundo, un “aquí estoy, aún estoy aquí y tú puedes verlo y compartir conmigo este imprevisible juego”.) Día 15.

 

https://www.facebook.com/ElCazadordeCuentos/

https://twitter.com/LeonCuentos

https://www.instagram.com/elcazadordecuentos/

 

(Mecanografía: LF)

Compartir
Artículo anteriorRajoy y los documentos del 1-O
Artículo siguienteYa es poesía en El Corte Inglés: Gran traca final y micrófono abierto
Javier Puebla ha sido galardonado con diversos premios, tanto en prosa –Nadal, por Sonríe Delgado, y Berenguer, por La inutilidad de un beso– como en poesía: El gigante y el enano: V Certamen Vicente Presa. En 2010 recibió el premio Cultura Viva por el conjunto de su obra. Es el primer escritor en la historia de la literatura en haber escrito un cuento al día durante un año: El año del cazador; 365 relatos que encierran una novela dentro. En 2005 fundó el taller 3Estaciones y la editorial Haz Mlagros. Cineasta, escritor, columnista y viajero: ejerció funciones diplomáticas en Dakar durante cuatro años, y allí escribió Pequeñas Historias Africanas, Belkís y Blanco y negra. Gusta de afirmar en las entrevistas que nació para contar historias, y quizá por eso algunos de sus artículos parecen relatos o cuentos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

veinte − 20 =