Las torpezas, histerismos y maldades contra su compañero, de Sebastian Vettel, son para un observador imparcial absolutamente intolerables.

Su última guinda en la clasificación del Gran Premio de Abu Dhabi ralentizando el paso por meta hasta el punto de que Charles Leclerc no ha podido dar una última vuelta de clasificación, podría ser debido a una torpeza, tan grande que merecería un despido, o podría haber sido causada por pura maldad y rivalidad contra su compañero, y eso también sería motivo más que suficiente para un despido.

Sebastian Vettel ha hecho perder esta temporada a Ferrari no solo muchísimo dinero, muchísimo, sino también prestigio y credibilidad. Si no hubiese sido por él y su mala voluntad o ineptitud, Charles Leclerc habría quedado como mínimo y normalmente tercero en el Mundial, aunque aún le queda al monegasco una pequeña posibilidad.

Es incomprensible que alguien que ganó 4 mundiales se comporte así, ya sea por ineptitud o torpeza o mala voluntad.

En cualquier caso, repetimos, nosotros sin dudarlo y si fuéramos Ferrari despediríamos a Sebastian Vettel, le indemnizariamos por final anticipado de su contrato y si cogiésemos a un piloto como Fernando Alonso o Daniel Ricciardo seguro que recuperábamos ese dinero con creces.

Qué tristeza y qué desagradable ver a un piloto de su supuesta categoría, supuesta categoría, comportándose así. Lamentable Vettel.

 

Tigre tigre.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

cuatro × cuatro =