La derecha y extrema derecha quieren ver una órdago en el posible adelanto de elecciones generales para abril. Incluso se baraja la fecha, en Moncloa, del 28 de abril para convocar elecciones.

Pero lo cierto es que, aunque el anuncio electoral también fue un aviso para navegantes del mundo independentista catalán, fuentes cercanas al soberanismo confirman a Diario16 que “la llamada de Moncloa o del Gobierno nunca se ha producido”.

“Las derechas y el independentismo viven mejor en la confrontación, tienen miedo al diálogo”, zanjó ayer Pedro Sánchez. Pero la España “cabal, moderada y progresista”, que asegura representar el presidente del Gobierno, “debe dar un paso adelante”. “¡Dará un paso adelante!”, pronosticó.

Con la legislatura a punto de finalizar, después de que hoy tanto el PP y Cs como ERC y el PDECat cumplan sus amenazas y dinamiten los presupuestos generales del Estado antes de nacer, el Gobierno se dispone ya a afrontar un adelanto electoral para el próximo mes de abril. No el 14, pero sí el 28, según defienden miembros del Ejecutivo, como mejor alternativa al “superdomingo electoral” del 26 de mayo.

Así lo podría anunciar hoy el propio Sánchez, sugieren en la Moncloa. Y eso pese a que la cita con las urnas el 28 de abril implique que la mitad de la campaña electoral se desarrolle en plenas vacaciones de Semana Santa. “La campaña ya está hecha. De hecho, llevamos en campaña desde junio”, argumentan en el Gobierno. Así que Sánchez ya disparó su discurso electoral frente a la derecha y frente al independentismo.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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