Rodrigo de Santos pertenecía a la organización católica ultra Camino Neocatecumenal, más conocida como «Los Kikos«. En aquel momento estaba casado y tenía cinco hijos. Entró en el Ayuntamiento de Palma de Mallorca donde trasladó sus firmes y radicales convicciones religiosas a la política, llegando a negarse a casar a parejas homosexuales.

El 28 de octubre de 2009 Javier Rodrigo de Santos fue condenado a 13 años y seis meses de cárcel por abusos sexuales a menores. Y no era la única condena que recibió en ese momento, pues acababa de ser condenado a dos años de prisión por gastar más de 50.000 euros con la tarjeta visa del Ayuntamiento en prostíbulos gay. Era funcionario del Estado y en su momento fue también director de la campaña de Jaume Matas (2003). Se dio de baja del partido por la malversación de fondos municipales en prostíbulos. Precisamente perdió su condición de funcionario y fue condenado a una pena de inhabilitación absoluta durante 4 años. 

La sentencia de la Audiencia Provincial en su momento ya describió como hechos probados los continuos abusos por parte de Rodrigo De Santos hacia tres hermanos: dos menores (de 14 y 16) y uno mayor de 18 años. Los menores tenían relación con él a través de las actividades que se organizaban en Camino Neocatecumenal, (los kikos). Llama la atención el hecho de que en un primer momento se intentó buscar «una salida cristiana al problema». «Justicia divina y rezo», la madre de tres de los hermanos que denunciaron los abusos dijo que esa era la clave para solucionar el problema, según la acusación. «Los padres dijeron que no querían nada del acusado, solo justicia y el perdón cristiano». Los padres de los chicos no denunciaron los hechos «por indicación del consejero espiritual» de la familia.

Por aquéllos hechos la condena fue de 13 años; sin embargo, el magistrado del Tribunal Supremo Adolfo Prego la rebajó a 5 años, porque entendía que el muchacho de 14 años no había mostrado resistencia explícita ante el abuso.

Fue absuelto del delito de corrupción de menores, se le aplicó la atenuante de drogadicción y alcoholismo.

En marzo de 2008 Rodrigo de Santos pidió perdón a los ciudadanos de Mallorca por la sustración de los más de 50.000 euros de las arcas públicas y pidió implicación para la lucha contra la droga. Lo dijo en declaraciones públicas a medios de comunicación justo antes de ingresar en un centro de desintoxicación y tras haber devuelto los 50.804 euros que había malversado. En aquél momento, al final del juicio, acabó llorando y pidiendo que no le juzgasen por la cuestión sexual sino por ser drogadicto.

Este mes el juez acaba de abrir proceso de nuevo contra Javier Rodrigo de Santos. Esta vez por haber violado siete veces a un preso en la ONG en la que trabajaba, Horizontes Abiertos (afin al PP). El Juez de Madrid considera que hay indicios suficientes para considerar que Rodrigo de Santos utilizaba su trabajo en una ONG con presos en régimen de semilibertad para abusar de ellos, amenazándoles con volverles a meter en la cárcel.

Javier Rodrigo amenazaba a sus víctimas con realizar informes negativos que remitiría a los centros penitenciarios para que éstos les denegasen la situación de libertad de la que disponían (suponiendo para uno de ellos no poder ver a su hijo pequeño).

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dieciocho + 16 =