En el pasado año, en el 2018, según el Ministerio de Trabajo, 652 personas murieron por accidentes laborales, aumentando la cifra un 5,5 % respecto al 2017. Así mismo, hubo nada más y nada menos que 602.316 accidentes laborales que supusieron la baja. 652 muertos y más de 600.000 accidentes laborales. Se dice pronto. De la evidente relación de estas cifras con el paro, la precariedad, la reforma laboral no se sabe, no se contesta.

7.000 personas mueren al año en nuestro país por no poder calentar su hogar adecuadamente, según la Asociación de Ciencias Ambientales. 4,5 millones de españoles, el 10 % de nuestros conciudadanos, según datos del propio gobierno español, no pueden hacer frente a sus facturas de calefacción, luz o agua caliente y sufren eso, tal vez un eufemismo, que se llama “pobreza energética”. Tal vez se de esa situación porque en los últimos diez años la factura de la luz, según Facua, ha aumentado en un 70 %. Se dice también pronto.

El precio del grado universitario en España es 20 veces más caro que en Alemania. Y lo mismo ocurre con el Master. Según el estudio de CC.OO España es uno de los países más caros de la Unión Europea en sus tasas universitarias. Y si a principios de los noventa el precio del curso universitario equivalía a menos de la mitad de un salario medio mensual, hoy supera con creces el salario medio mensual. Las becas han disminuido un 27 % así mismo. Tal vez ello explique que desde el curso 2011-2012, con la llegada a la presidencia de M. Rajoy, haya disminuido el número de matriculados en grados un 10 %. Eso significa que más de 127.000 jóvenes españoles han dejado de matricularse en la Universidad. 127.000 españoles.

De todas estas cosas no se habla. Como tampoco se habla de que desde el 2008 los salarios han perdido más de un 10 % de poder adquisitivo, según estudios del propio INE. O de que la precariedad se ha disparado en nuestro país, de que España está a la cabeza en cuanto a contratos temporales (26,8 %) en la UE, doblando la media comunitaria, o de que también tenemos el dudoso honor de encabezar el ranking europeo en cuanto a los llamados “trabajadores pobres”. Así mismo se habla poco y mal de que hay en España 1, 7 millones de parados de larga duración, y de que más de la mitad de esa cifra tienen entre 45 y 59 años y corren el riesgo de no poder volver a trabajar nunca. Tal vez por ello, por todo ello, por la precariedad, el paro y el trabajo mal pagado, más del 22,3 % de la población de nuestro país, más de diez millones de españoles, se sitúan con una renta por debajo del umbral de pobreza.

Tal vez por ello, por todo ello, por todo lo anterior, la cifra de suicidios en España supera por primera vez la de muertos por accidentes de tráfico, hasta alcanzar la dramática cifra de 3,679 fallecidos anuales en el 2017. Tal vez por ello, la mortalidad está superando ya a la natalidad en nuestro país, como refleja el INE.

De todo esto no se habla. Está alejado del centro del debate político. Sin duda que lo esté, que esté oculto y difuminado, ante la opinión pública beneficia a los poderosos, a aquellos que están extremando las desigualdades en España. Y sin duda responde a la estrategia de una Derecha que ha centrado y el marcado el terreno de juego exclusivamente en lo cultural y en lo emocional. Y también de una Izquierda muchas veces perdida en su laberinto e incapaz de responder.

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1 Comentario

  1. Privatizacion = precarizacion+explotacion= peligrosidad pa ls obreros
    y para ls d+ emppeoramiento dl servicio
    como s eha visto mil veces en españa y en Uk y Usa y chile rgentina Aetc

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