La diferencia entre la sabiduría y la estupidez es bien sencilla, nada tiene que ver con los conocimientos: consiste en la capacidad para dilucidar, analizar y relacionar. Ahora sí: ¡Entren los conocimientos!, esa facultad se alimenta de información, pero no de cualquier tipo sino una muy concreta: la detallada, la minuciosa, la que gira el objeto a observar mostrando todas sus caras a fin de tener una panorámica suficiente.

Esto es lo que está desapareciendo en nuestra nueva sociedad librófuga. El vídeo y su inmediatez plana, directa, su flacidez intelectual que se prueba con su repetibilidad irrelevante ha sustituido al pensamiento (y añado, los libros malos, no todo libro es un libro, muchos son audiovisuales confundidos o, peor, frustrados).

Observo con desazón dos niveles de juventud (sociedad futura), quienes sólo ven tutoriales, youtuberos y cachondeos telemáticos, y quienes sin sustraerse a su tiempo además leen, manejan ese objeto en declive que hemos denominado buen libro. Empiezo a encontrarme con chavales que pretenden haber entendido la mecánica cuántica habiendo visto la charlita de un divulgador en internet, no niego su utilidad como complemento, pero temo que sin un estudio sistemático y serio eso sólo sirve para creer que los milagros son posibles por no sé qué del gato de Schrödinger o que nuestra mente es una especie de emergentismo de una materia que, al parecer, es veleidosa y medio divina. Esto no es ciencia, es un nuevo fanatismo pseudorreligioso disfrazado, embustido de “verdad”.

Así, cuando miramos la política española, tras las elecciones catalanas, tenemos la sensación por un instante de habernos caído de la sartén pandémica a las brasas independentistas. Temo que los tutoriales de patriotismo pueden más que toda reflexión civilizada. No voy a remover la mierda pasada más, pero la única opción de solución razonable a la cuestión política de fondo para todas las partes es verse condenadas a entenderse.

La vía unilateral está condenada al fracaso y al enfrentamiento violento. Ya se estuvo al límite y hubo gente que terminó en la cárcel, no por sus ideas sino por incumplir las leyes vigentes; si hubieran sido otras… pero de momento son las que son, y su cumplimiento es exigible a todo el mundo. En cualquier caso, meter a más gente en prisión voluntariamente o saber que uno puede estar en las causas de una posible confrontación en las calles: no me parece una política responsable. Y no me vale un lavado de manos, yo hice esto pero son otros los violentos… si tú sabes que con tus actos generas daño cambia las estrategias, las ideas son dignas si pretenden justicia. Les recuerdo que a todos nos repugna la actitud de ese partido innombrable de aparecer donde saben que le van a apedrear para hacerse la foto y ganar en propaganda, a ver si vamos a ver la paja en el ajeno y no…

Yo puedo entender y respetar la defensa de un Estado catalán. Pero la única forma, la única ha de ser la reforma y la legalidad. ERC tiene la responsabilidad de gobernar para ser los artífices de una posibilidad futura y para ello han de enfriar la actualidad, salvo que les den igual los medios: entonces que se preparen y preparen a sus huestes para sufrir, porque una revolución no sale gratis, y eso incluye sangre: que no mientan. ¿Firma alguien este contrato?

La única vía es pactar con el PSOE el Gobierno de la Generalit, hágase una coalición de izquierdas (aunque el PSOE sólo lo sea de boquilla, por eso nunca les he votado) y discútase todo, gobiernen de verdad en vez de generar tutoriales sobre cómo ser felices en la imposible Ínsula Barataria catalana, y empiecen a generar los cambios para una independencia posible y verdadera, legal, sin prisas y sin víctimas, que eso es lo humano y lo digno.

Le preguntan en una entrevista a Pere Aragonès si su línea política en la Generalitat tendrá como referencia la independencia, contesta que la referencia serán las libertades. Si empezamos con gilipolleces como ésta, destinadas a consumidores planos, inmediatos y flácidos, sería deseable una nueva pandemia y confinamientos sucesivos, al menos nos la podríamos machacar en privado: si no, nos van a machacar en público y eso es diferente.

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor funcionario de Enseñanza Secundaria, de Filosofía, hasta donde lo permitan los gobiernos actuales. Otras experiencias profesionales: -Director del Festival Internacional de Música Clásica Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). -Director de la Oficina y Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008 organizado por la Diputación Provincial de Huelva, las Consejerías de Cultura y Educación de la Junta de Andalucía, los Ministerios de Educación y Cultura del Gobierno de España y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España, entre 2005 y 2008. -Asesor musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). -Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Conferenciante recurrente en programas educativos del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Educación y de Cultura del Gobierno de España. Como escritor he colaborado con la prensa escrita, antes en Cuadernos de la Campiña, Huelva Información y los diarios provinciales del Grupo Joly, y ahora en la web semanalmente con Diario16.com y mensualmente en la revista en papel Diario16, publicando varios cientos de artículos. He contribuido con textos críticos y de creación esporádicamente con una multitud de revistas literarias. Junto al Catedrático Francisco Javier Blasco Pascual, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes (49 tomos) para la editorial Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ (junto al profesor Javier Blasco, 2013) -Obra y edición en JRJ. El Poema Vivo (2017) Además he preparado la edición, selección y prólogo de la antología del poeta granadino Premio Nacional de las Letras Antonio Carvajal: -Alzar la vida en vuelo (2014 y 2019) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -La Gloria del Mundo (2017) -Libro de los silencios (2018) [XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA 2019] -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) -Las criaturas (Reedición 2019) -El mar de octubre (2020) También he publicado cuentos en diversas revistas físicas y virtuales y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012), y en 70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces (2016), coordinada por Antonio Enrique, entre otras. El jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 me ha distinguido con su Premio para Libro de los silencios. En el blog literario de Fernando Valls se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en las webs del Grupo Joly, de Diario16 y www.quenosenada.blogspot.com

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