Hoy el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha publicado una sentencia histórica que reconoce que la norma europea que protege a los trabajadores con contratos de duración determinada es también de aplicación a la Administración Pública y que el Estado español ha estado recurriendo a ellos de manera abusiva.

Esta sentencia es sólo una parte de esta historia, de una lucha que desde hoy debe seguir y seguirá adelante. Esta sentencia nos dice cuál es la situación en este preciso momento, cómo debe interpretarse la ley en su redacción actual. Pero esto no impide ir más allá, cambiar su redacción y adaptarla a nuestra nueva realidad.

Las personas en situación de interinidad que llevan años encadenando contratos temporales de manera ilegal se están dejando la piel y jugando la salud en esta crisis. Y eso que hasta ahora la política de los distintos gobiernos ha sido negarles medios y derechos y echarles para emplear a personas sin experiencia que trabajen más barato.

Médicos, enfermeros, auxiliares, administrativos, oficiales de juzgados, investigadores y tantos otros están manteniendo en pie la sanidad y los servicios básicos. Están trabajando en administraciones esenciales para mantener en funcionamiento el país, en puestos que no admiten o no están preparados para el teletrabajo, y lo seguirán haciendo a pesar de, y sobre todo, porque son nuestra primera línea de defensa ante la crisis sanitaria.

Y aun así, ahora, en medio de una crisis y después de años en su puesto de trabajo (algunas más de veinte años), deben enfrentarse a la realidad de que pueden ser despedidas el día que se levante el Estado de Alarma. Gracias a esta sentencia al menos podrán optar a una indemnización que se les negaba, pero los dejaremos sin trabajo y sin posibilidades de encontrar uno en plena crisis. ¿Dónde queda el propósito de “no dejar a nadie atrás”? ¿No se aplica a las y los interinos? Porque si eligen las indemnizaciones, se llevan un buen pico de esas medidas económicas que todos necesitamos.

Presidente Sánchez, Ministra Darias San Sebastián, y los demás responsables en todos los estamentos de la Administración, como ciudadana más que como abogada, les hago la siguiente propuesta: valoren a quién lleva años haciendo su trabajo y no lo despidan para sustituirlo por quién no lo ha hecho nunca. Hagan un uso eficiente de nuestros recursos, también de los recursos humanos. Si algo queda claro con esta crisis es que necesitamos reforzar el Estado del Bienestar y los servicios públicos. Eso pasa por emplear más personas, sí, pero también por mantener al servicio de la Administración a aquellas que ya tienen la experiencia y la madurez de haberla servido hasta ahora.

Nota: Este artículo ha sido escrito sobre una mesa de comedor. Contra el Coronavirus, tú que puedes, #QuédateEnCasa

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