Cualquiera diría que la gestión del gobierno de Pedro Sánchez nos ha llevado a la senda de la justicia social, de la equidad en la recompensa de los esfuerzos y en el crecimiento de la mejora de la ciudadanía española. Pues no, su resistencia a formar un gobierno de izquierdas solicitando a la vez el apoyo de la derecha, lo exhibe como cómplice del ensanchamiento de la brecha de la desigualdad. A eso, la CEOE y el señor Ábalos, entre otros, lo denominan “gobernabilidad”.

El SDG Index , es un ranking mundial que mide el avance de los ODS en 193 países. En esta última edición está encabezado por SueciaDinamarca y Finlandia. Estos tres países escandinavos están tendiendo al logro de los ODS. Aún así, les queda mucho por hacer para alcanzarlos en el 2030. Alemania y Francia son los únicos países del G7 en los diez primeros puestos, y Estados Unidos cae hasta la posición 35. El paradigma de país rico con la gente pobre. La República Democrática de Congo, Chad y la República Centroafricana están en los últimos puestos del ranking. Nuestra España se encuentra en el puesto 25. Los sucesivos gobiernos de corte neoliberal han degradado nuestros indicadores. De todas maneras, el resultado no es comparable con la edición anterior. En ella, ocupábamos el mismo puesto. Esto es, porque el índice de 2018 incluye nuevos datos e indicadores.

Tres años después de la cumbre en Nueva York, en la que los Estados miembros de las Naciones Unidas adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS. El “Índice ODS 2018”, SDG Index & Dashboards, presenta por primera vez una evaluación objetiva, más allá de los relatos oficiales, de los esfuerzos gubernamentales reales para lograr estos ODS. El análisis demuestra que no hay ningún país que esté por el buen camino para alcanzar los Objetivos en 2030. Esa es la noticia. Las condiciones del ser humano se están degradando a pesar de la inmensa riqueza que se está produciendo. Al menos en los llamados “países centrales”. La dirigencia autodenominada progresista de esta España postfranquista queda en evidencia cuando defiende el mantenimiento del notoriamente injusto modelo redistributivo vigente.

El estudio ha sido elaborado por expertos de la Sustainable Development Solutions Network , SDSN y la Fundación Bertelsmann, bajo el liderazgo del economista Jeffrey Sachs, asesor especial de Naciones Unidas y director de SDSN. El “SDG Index & Dashboard” reúne los datos disponibles para los 193 países de la ONU y evalúa la posición de cada uno de ellos en 2018 en situación para lograr los ODS. El SDG Index propone un ranking basado en el rendimiento global de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En el caso de España, a pesar de los anuncios sonoros del señor Sánchez, nuestro país no aprueba ninguno de los 17 ODS. Su puntuación es especialmente baja en los Objetivos 9 “innovación”, 12 “consumo y producción”, 13 “cambio climático” y 14 “vida submarina”. Solamente España muestra una tendencia positiva en cinco de ellos, salud, igualdad de género, gestión del agua, energía y acción climática. Este informe muestra, en el análisis de tendencia, que estamos retrocediendo en los Objetivos relativos a la lucha contra las desigualdades y en las alianzas para lograr los ODS. Se está consolidando una sociedad más injusta en un entorno autoritario. La brecha se amplía.

Otras fuentes confirman esta situación. Por ejemplo, en la última Encuesta de Condiciones de Vida 2018, realizada por el INE se sitúa la tasa de riesgo de pobreza infantil en el 29.5%, un descenso de 1.8% en relación a 2017. Aún así, los datos de exclusión social y pobreza indican que casi 1 de cada 3 niños y niñas siguen en riesgo de pobreza o exclusión social en España. Esto también afecta a 1 de cada 5 españoles y españolas. El porcentaje de población en riesgo de pobreza y exclusión social tasa AROPE debería de haber estado presente en las negociaciones para formar gobierno.

Además, el VIII Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, publicado recientemente, destaca como principal problema a la desigualdad. En el informe se destaca que en los últimos años se ha aumentado la brecha entre los hogares con rentas más altas y más bajas. Señala asimismo que esta diferencia se ha incrementado entre los hogares encabezados por hombres y por mujeres o entre personas con mucha cualificación y baja cualificación. Mientras que, al parecer, en estos años la clase media se iba recuperando poco a poco de la crisis, ha quedado en evidencia que hay un porcentaje de la población que ha “cronificado” su situación e incluso ha visto cómo han empeorado sus condiciones de vida los últimos años. Es el caso del 8% de la población, 4.1 millones de personas, se encuentran en situación de exclusión social severa. El señor Sánchez no parece atender estas realidades. Sí, en cambio, a la “gobernabilidad” exigida por sus financistas de la banca, oligopolios energéticos y constructoras.

La finalidad de la política es gobernar para atender las necesidades de los vulnerables, en su lugar, la frivolidad de los estómagos bien alimentados de la clase política gobernante deja a las claras su distancia con las necesidades reales de la población. Su incompetencia ha ensanchado la brecha de la desigualdad. Por ello, a pesar del relato de éxitos que le construye el equipo de Iván Redondo, el gobierno Sánchez nos estuvo llevando de éxito en éxito hasta el desastre final.

Sacar a Franco del Valle de los Caídos sólo es un gesto calculado para justificar el mantenimiento del estado de cosas que dejó atado y bien atado. Desátalo con tú voto.

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2 Comentarios

    • A ver si la gente empieza a actuar ya, en vez de tanto hablar y quejarse…porque es que no hay manera,qué barbaridad lo que le cuesta al personal meter en la urna una papeleta de Podemos y con qué facilidad la meten de los terroristas de traje y corbata…¿la gente no piensa,no se da cuenta de qué va esto? Vergüenza za de pais!

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