El presidente Danilo Medina se convirtió en el gran perdedor del proceso electoral en la República Dominicana tras los comicios de nivel municipal en el que el gobernante Partido de la Liberación Dominicana solo obtuvo el triunfo en tres de los 20 municipios más grandes y en que los que la oposición liderada por el Partido Revolucionario Dominicano se encamina a gobernar más de 105 de los 158 municipios.

El 21 de octubre luego de las cuestionadas primarias del PLD en las que Gonzalo Castillo, el candidato señalado por Medina, venció al ex presidente Leonel Fernández y esto provocara la división de la organización política, Medina dijo que él ganaría las elecciones con los que quedan.

El Tsunami electoral sorprendió hasta a la propia oposición. Las abortadas elecciones de febrero provocaron una ola de indignación que movilizó a decenas de miles, sobre todo jóvenes, no solo en el territorio dominicano sino en decena de países en los que está distribuida la diáspora dominicana. La oposición capitalizó la indignación.

El presidente Medina ha fallado en todos sus movimientos. Para algunos los anuncios de última hora en la jornada previa a las elecciones donde se informaron las medidas sanitarias para enfrentar el Coronavirus fueron parte de un plan para desmotivar la población votante. La abstención superará el 50 por ciento que si bien se acerca a la media para una elección municipal sigue siendo la más alta de la historia.

El PLD no exhibió su famosa “maquinaria electoral” que le permitió el triunfo en la mayoría de las elecciones después del 2004. Uno de los anuncios del presidente el pasado 13 de enero daba cuenta de que no faltarían recursos para mover esa maquinaria. Durante los últimos dos meses cada candidato a Regidor (concejal) recibió 100 mil pesos (1800 euros) para sus actividades políticas. No se sabe cuánto recibían los candidatos a alcaldes.

La organización cívica Participación Ciudadana que observa las elecciones dominicanas desde 1996 denunció cientos de casos de compra y venta de votos. Esos datos, documentados por los observadores, indican que en algunas provincias como Santiago, Espaillat y El Seibo las operaciones de compra de documentos pudieron inclinar el resultado de las elecciones.

En un municipio pequeño como San Ignacio de Sabaneta, el PLD invirtió más de dos millones de pesos en la “logística”.

Los resultados electorales del domingo marcan un cambio en el electorado que supera las prácticas tradicionales de la política dominicana. Carolina Mejía se convierte en la primera mujer alcaldesa de la capital y el cantante Manuel Jiménez de Santo Domingo Este. Son los municipios más poblados del país.

Los electores dominicanos rompieron dinastías como la familia Peña que tiene 14 años al frente del municipio de Santo Domingo Oeste y Karina Aristy con diez años como alcaldesa de Higuey mientras su padre tiene 32 en el Congreso primero como diputado y luego como senador.  Ambos fueron derrotados.

La lectura del desenlace electoral incluye el activismo despertado en los jóvenes que fueron protagonistas de una movilización ciudadana que todavía no ha frenado y que obligó a la Junta Central Electoral a admitir una veeduría social a la que había sido renuente.

La vicepresidenta y candidata a la reelección fue rechazada en el recinto donde ejerció el voto. Decenas de personas le gritaron “Se Van” que es la expresión popular contra el PLD.

Desde ayer le están cobrando a Danilo Medina, pero el malestar en su partido es todavía mar de fondo. El secretario general del PLD y presidente del senado, Reinaldo Pared Pérez, no firmó el formulario de inscripción de los candidatos presidencial y vicepresidencial. Dijo que no había sido consultado. Pared Pérez ha asumido un virtual retiro luego que tuviera que resignar sus aspiraciones a la candidatura presidencial.

Alguien pedirá cuentas a Danilo Medina y no será muy tarde…

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre