Hay fases de nuestra vida de las cuales no podemos hablar, hasta que las alcancemos, y una de estas es la vejez. La vida de las personas en la llamada tercera edad se vuelve más pasiva y tiende a crear problemas en el medio.

No hemos sido viejos antes y por este motivo no sabemos cómo se sienten nuestros allegados. Pero tenemos que ser conscientes de la importancia que tiene el cuidar a los mayores; nosotros mismos con el paso del tiempo nos iremos dando cuenta de todas las necesidades.

Nadie está preparado para ser mayor y depender de otras personas para casi todo. Son muchos los que al llegar a cierta edad no pueden valerse por sí mismos, y sus familiares o personas más allegadas no pueden darles las atenciones necesarias.

Llegados a este punto una empresa de ayuda a domicilio es la solución a la mayoría de los dificultades que van a surgir.

Hay estudios que revelan que en 2050 la población en Europa mayor de 65 años superará el 30% y que el 11% tendrán más de 80 años. Alcanzadas estas edades se vuelve a un periodo de dependencia que transforma la situación familiar.

Los adelantos médicos y el método de bienestar han prolongado la esperanza de vida que actualmente en España se sitúa en los 82 años.

Está claro que vivimos más y mejor y a esto contribuyen empresas como tu mayor amigo, pero lo que a nivel particular es un gran adelanto, a nivel colectivo si no se ponen los medios necesarios llegará a ser un problema.

Como se suele decir cada persona es un mundo y no todos somos iguales y al llegar a la tercera edad estas afirmaciones se acentúan más. Según la Organización Mundial de la Salud “no hay un anciano típico”. Hay personas que con edades por encima de los 80 años conservan sus facultades físicas y psíquicas, pero otras con edades mucho más inferiores sufren un gran deterioro.

Según van pasando los años y nos vamos adentrando en la tercera edad, nuestros hábitos, costumbres y comportamientos van cambiando, por lo que las personas que convivan con mayores deben de estar preparadas para presenciar, afrontar y acompañarlos en todos los cambios de conducta propios de los ancianos. Pero ni todos podemos ni estamos preparados, por lo que cuando entramos en esta situación lo mejor es ser cuidados por gente profesional como es la de la empresa de ayuda a domicilio.

Tenemos que tener muy presente que los ancianos no tienen la culpa de estos cambios de conducta. No se trata ni más ni menos que de la adaptación a la vejez.

Esta es la última etapa de la vida y por ello posiblemente será la adaptación más complicada, supone el ingresó en un medio bastante adverso en el que las capacidades particulares se van reduciendo gradualmente, dando paso a diversas carencias:

Pérdida de memoria, posiblemente el síntoma que más afecta en la tercera edad. Se olvida la información recientemente asimilada, las fechas y se pregunta por lo mismo en insistidas ocasiones. Olvidar lo recién pero recordar lo que sucedió hace muchos años suele ser un síntoma muy común en la tercera edad.

Incapacidad para solucionar problemas, por la pérdida de destrezas, labores que hasta la fecha se hacían de una forma natural pasan a convertirse en un auténtico desafío.

Confusión del tiempo y del lugar, se pierde la noción del periodo y no se sabe con certeza en qué día de la semana, mes o estación del año se está.

La vista es otro de los sentidos que se ve afectada con el paso de los años. Problemas para leer, discapacidad para calcular distancias o identificar muchas cosas como pueden ser los colores.

Dificultades en el vocabulario, traspapelar cosas, pérdida de juicio y cambios de humor y personalidad.

Según los expertos la auténtica lacra en la vejez es la soledad, y en nuestro país el desafío es muy existente, pues más de un millón de ancianos viven solos y aquí juegan un papel muy importante la empresa de ayuda a domicilio. Cuando una persona envejece y comienza a no poder valerse por sus propios medios, su gran preocupación es quien se ocupará de su cuidado.

El medio social en el que la persona se desenvuelve se convierte en parte de su identidad, por eso es primordial para los mayores poder seguir viviendo en el círculo habitual el mayor tiempo posible, para la mayoría el hecho de ingresar en una residencia lleva consigo una sensación de desánimo y pérdida sobre todo si aún mantiene cierta independencia. Por el contrario con la ayuda de empresas como tu mayor amigo el envejecer en casa es una realidad y supone mantener las sus rutinas de siempre, el contacto con vecinos, amigos y conocidos con gran satisfacción y calidad de vida.

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