lunes, 23mayo, 2022
21.9 C
Seville

Cuentos de un pasado lejano: El poso de la tradición

Alejandro Jiménez Cid
Músico y ensayista
- Publicidad -

análisis

La instrumentación social de la mentira

La mayoría de los españoles identifican al bien (para tenerlo como REFERENCIA en sus valoraciones, en sus ayudas y en sus aceptaciones de SEGUIDORES)...

Gorbachov, la Glásnost y la Perestroika

La historia es la historia y casi todo está dicho; pero yo quiero volver a retomar el tema por su transcenderá. Tras 69 años...

Hablamos de Pegasus. ¿Falsedad o Coincidencia?

El cambio de guion con que se ha descolgado el gobierno de España para intentar escabullirse del escándalo del espionaje (salir, de repente, diciendo...

Juancarlismo y gatopardismo

El relato oficial dice que entre la muerte de Franco en 1975 y el fallido golpe de Estado de Tejero (23 de febrero de...
- Publicidad-

Se puede considerar a Shigeru Mizuki (1922-2015) como el Cervantes del manga: no solo porque también perdió un brazo en la guerra, sino por su prestigio como autor y la relevancia cultural de su obra. Querido por el público, venerado por la crítica internacional y honrado por las instituciones, Mizuki se ganó su más que merecido reconocimiento con toda una vida de dedicación al cómic. Una de las razones de la singularidad de su obra radica en la voluntad, manifiesta desde el inicio de su carrera, de tender puentes entre el manga, entendido como un medio de expresión casi virgen y cargado de posibilidades, y las tradiciones milenarias de su país.

Aunque ahora sean su mayor exportador, los japoneses no inventaron el cómic. Las tiras cómicas son un producto cultural netamente occidental del que Japón supo apropiarse integrándolo en su cultura, como el ferrocarril o el traje de chaqueta. El cómic japonés —o manga, como lo llamaron reciclando un término acuñado por Hokusai—, aun con la presencia de numerosos localismos en su temática y en su estética, no dejaba de ser un invento extranjero. Su auge en las décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial no fue sino un aspecto más de la multiforme modernización de Japón; supuso una ruptura, más que una continuidad, con sus tradiciones. “Nosotros, colocados ante una civilización más avanzada —decía Tanizaki en El elogio de la sombra—, no hemos tenido más remedio que introducirla en nuestras vidas y, de rechazo, nos hemos visto obligados a bifurcarnos en una dirección diferente a la que seguíamos desde hace milenios”. De este modo, Osamu Tezuka creó el lenguaje visual del manga moderno partiendo directamente de modelos Disney (reinterpretados, eso sí, de forma bastante heterodoxa). En cambio, Shigeru Mizuki, que saltó al ruedo del manga en la década de los cincuenta —esto es, bajo la larga sombra de Tezuka—, lo hizo volviendo la mirada hacia las fuentes de la propia tradición japonesa.

Así, Mizuki escarbó en el folclor de su terruño hasta el punto de volverse un auténtico erudito en yōkai, los duendes, demonios y/o fantasmas de las leyendas japonesas; convertidos en personajes de cómic, los hizo protagonistas de las series que lo proyectaron a la fama: Akuma-kun, Kappa no Sanpei y, sobre todo, Kitarō (publicada aquí por Astiberri). Dedicó también algunas de sus páginas más ambiciosas a ilustrar la historia de Japón, haciendo gala de un exhaustivo trabajo de documentación (Shōwa, aún inédito en castellano). Y en esta misma vena de recuperar el pasado, dio en adaptar al formato del manga una selección de cuentos medievales pertenecientes al Konjaku monogatari (Cuentos de un pasado lejano). Aunque dicha obra data de 1995-96, hasta hoy no había sido publicada en nuestro idioma. La editorial Satori, especialista en temas japoneses, se ha encargado de remediarlo, brindándonos una cuidada edición de este clásico moderno, que cuenta con traducción de Marc Bernabé (garantía de buen hacer) y un generoso aparato de notas marginales que ayudan al lector profano con las muchas referencias geográficas, históricas y culturales que aparecen en el texto.

El Konjaku monogatari es una extensa colección de cuentos (parece ser que “konjaku” equivale a nuestra locución “érase una vez”) compilados por un autor anónimo, seguramente un monje budista, a finales del período Heian (ca. s. XII). En ellos se dan cita el mismo gusto por lo sobrenatural, el mismo humor costumbrista y el mismo erotismo desacomplejado que caracterizan a tantos otros repertorios de cuentos medievales: Las mil y una noches, Los cuentos de Canterbury o El Decamerón. La adaptación de Mizuki preserva el sabor añejo de las historias originales, que sentimos en su maravillosa alteridad como destellos de un tiempo y de un mundo ajenos al nuestro. La atmósfera recreada en este manga excepcional, con sus paisajes y sus paisanajes, me recuerda a la puesta en escena de Kwaidan de Masaki Kobayashi o a las películas de época de Akira Kurosawa; especialmente a Rashōmon, que de hecho está inspirada —a través de un relato de Ryūnosuke Akutagawa— en uno de los cuentos del Konjaku monogatari adaptados por Mizuki: Pesadilla en los montes de Ōe, que describe con tanta sencillez narrativa como poesía visual el episodio de una violación en el bosque. A todo esto, que acostumbrado como estoy a Kitarō, una serie para todos los públicos, al principio me descuadraba totalmente encontrarme escenas sexualmente explícitas en un manga de Mizuki.

Pero lo verdaderamente milagroso en esta obra es el universo gráfico de Mizuki, que aquí llega a unas cotas de plenitud y virtuosismo antológicas. Sus típicos personajes, monigotes caricaturescos que evocan los retratos de Sharaku, se recortan sobre escenarios realistas, trufados de detalle, donde no se deja al azar ningún elemento de la composición y cada textura está rematada con maestría: el ojo se solaza en las vetas de madera del entablado, en la geometría de las arquitecturas, en los densos entramados de tinta que tejen los distintos grados de niebla y de tiniebla… y, por supuesto, en los yōkai, la especialidad del autor, que desfilan por las páginas de historias como Abe no Seimei. La habilidad de Mizuki en amasar texturas encuentra uno de sus puntos culminantes en El pueblo del manantial de sake, donde al representar los prados cubiertos de flores que rodean a una escondida tierra de jauja consigue sugerir el trampantojo de una explosión de color… ¡en un cómic en blanco y negro! Son de destacar también otros recursos singulares, como los planos en negativo fotográfico o las expresivas imágenes de flores, arbustos, jirones de niebla y cielos nocturnos que aparecen encastradas en la narrativa. Con la delicadeza simbólica propia de un haiku, las peonías o la luna llena sugieren al lector cómplice un espectro emocional muy concreto (nótese que de este recurso se apropia también el shōjo más refinado).

La versión de Mizuki de los Cuentos de un pasado lejano es, en definitiva, una obra magistral que se sitúa en las antípodas del manga comercial de nuestros días: sagas interminables, intensas, ruidosas, que se agolpan en los anaqueles de las librerías compitiendo por la atención de la chavalada con los colores flúor de sus portadas. Frente a ellas, las historias cortas de este Konjaku monogatari, comprometidas en su fondo y en su forma con la tradición japonesa, desprenden el discreto aroma de atemporalidad que distingue al verdadero arte.

- Publicidad -

Relacionadas

- Publicidad -
- Publicidad -

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre

- Publicidad -
- Publicidad -

últimos artículos

CHECO PÉREZ GANADOR moral del GP de ESPAÑA

Hay cosas que son fáciles de comprender intelectualmente, pero que son intolerables emocionalmente. Que el GRAN CHECO PÉREZ no haya tenido la oportunidad de...

Buscan a joven de 16 años desaparecida en Valencia hace 10 días

La asociación SOS Desaparecidos solicita la colaboración ciudadana para dar con el paradero de la menor de 16 años desaparecida en La Eliana (Valencia)...

«Resulta vergonzoso que en las dos últimas décadas ni PP ni PSOE hayan prestado atención a la crisis de biodiversidad»

A punto de cumplirse cuatro años desde la primera investidura de Pedro Sánchez, la medidas encaminadas a frenar la pérdida de biodiversidad que sufre...

Henry Roth, tribulaciones de un judío centroeuropeo en Nueva York

Tuvieron que pasar seis largas décadas para que la confirmación de la genialidad de una obra mítica y de referencia en el siglo XX...
- Publicidad -
- Publicidad -

lo + leído

Rusell Blaylock, neurocirujano sobre la pandemia de COVID-19 «¿Cuál es la verdad?»

En la revista internacional de neurología quirúrgica, SNI por sus siglas en inglés, se ha publicado recientemente un editorial firmado por Rusell Blaylock, neurocirujano...

José Antonio Zorrilla, embajador de España retirado, imparte una conferencia sobre la guerra en Ucrania: «Lo siento si os quito la inocencia»

José Antonio Zorrilla cuenta en su currículo con una larga experiencia en el ámbito de las relaciones internacionales. Ha sido diplomático y cónsul general...

BionTech reconoce ante la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU no poder demostrar suficiente eficacia y seguridad de la vacuna de Pfizer y...

El informe anual que la compañía BionTech ha presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, fechado en el pasado 30...

El próximo 22 de mayo, las corporaciones tecnológicas y farmacéuticas, a través de la OMS, pretenden poder anular las soberanías nacionales

El pasado lunes día 9 de mayo (Día de Unión Europea y Día de la Victoria para Rusia) tuve el honor, como Presidente de...

Sale a la luz el informe del Consejo Interterritorial de Salud de noviembre del 21 que reconoce los aspectos negativos del Pasaporte Covid en...

La Asociación Liberum ha informado hoy sobre la publicación del informe relativo a la ponencia de alertas del Consejo Interterritorial de Salud (pasaporte Covid-19)...
- Publicidad -
- Publicidad -

lo + leído

CHECO PÉREZ GANADOR moral del GP de ESPAÑA

Hay cosas que son fáciles de comprender intelectualmente, pero que son intolerables emocionalmente. Que el GRAN CHECO PÉREZ no haya tenido la oportunidad de...

Buscan a joven de 16 años desaparecida en Valencia hace 10 días

La asociación SOS Desaparecidos solicita la colaboración ciudadana para dar con el paradero de la menor de 16 años desaparecida en La Eliana (Valencia)...

«Resulta vergonzoso que en las dos últimas décadas ni PP ni PSOE hayan prestado atención a la crisis de biodiversidad»

A punto de cumplirse cuatro años desde la primera investidura de Pedro Sánchez, la medidas encaminadas a frenar la pérdida de biodiversidad que sufre...

Henry Roth, tribulaciones de un judío centroeuropeo en Nueva York

Tuvieron que pasar seis largas décadas para que la confirmación de la genialidad de una obra mítica y de referencia en el siglo XX...