Cuenta Janinne que, “al ir de camino a casa sola por la noche, miras hacia atrás una y otra vez, haces como que hablas por el móvil y tienes las llaves preparadas para abrir cuanto antes. Entonces respiras aliviada al cerrar la puerta de tu casa. Otros de los mensajes narrados por Almizcle, hace 3 años hice previa en mi casa de …, dejé que varios chicos del colegio se quedaran a dormir, a la vuelta del boliche, fui a dormir a mi cuarto y me levante porque Nico Turelli y Mati Márquez estaban manoseándome, y frotándome el pene. No me penetraron porque me desperté a tiempo”.

El asesinato, las violaciones, las agresiones sexuales, el acoso y el miedo protagonistas de estas historias

“Cuando tenía 17 años aproximadamente fuimos a un viaje con el colegio a Mendoza (Argentina). En el bondi me senté con un supuesto “amigazo” según yo, Tiago Medina se llama. Se hizo de noche y absolutamente todos en el colectivo dormían (inclusive yo) hasta que me desperté…” nos cuenta Male. Pero estremece el mensaje en segunda persona de un asesinato en Perú: “tengo 25 años, vine de Cajamarca para cumplir mis metas, estudié en el Loayza, seré enfermera, pero desaparecí, me asesinó, escondió mi cuerpo en un cilindro, los vecinos se dieron cuenta, me encontraron. Lo cuento yo porque Marisol Estela Alva ya no puede”.

La etiqueta #Cuéntalo, se ha convertido en un espacio virtual contra la violencia Machista. Más de 50.000 mujeres han narrado sus testimonios de violaciones, abusos o acoso sexuales en más de tres millones de mensajes en Twitter. Un archivo interactivo con el objetivo de preservar esta “memoria colectiva del dolor de las mujeres” y de visibilizar la realidad, según han contado en su presentación, en el Teatro del Barrio, en el popular barrio de Lavapiés en Madrid.

Todo empezó tras el anuncio de la sentencia de la Audiencia Provincial de Navarra de 26 de abril de 2018) contra ‘La Manada’ y la reacción multitudinaria de las mujeres, para denunciar que ‘que no es abuso, es violación’. La etiqueta llegó a extenderse a través Twitter por más de 60 países y a generar en solo 14 días, casi tres millones de interacciones. Inmediatamente se convirtió en trading topic mundial en numerosos países, entre ellos España, Argentina, México, Colombia o Chile.

Todo el material generado esos días, se ha recopilado en ww.proyectocuentalo.org gracias a la colaboración desinteresada de investigadores del Centro Nacional de Supercomputación (BSC) y de la Asociación de Archiveros-Gestores de Documentos de Cataluña, para que este relato sirva para conocer la prevalencia y la verdadera naturaleza de unas agresiones que durante mucho tiempo se mantuvieron en silencio. El objetivo de #Cuéntalo es evidenciar la veracidad de las denuncias y la dimensión del conflicto.

Los archiveros Aniol María y Vicenç Ruiz de la Associació d’Arxivers i Gestors de Documents de Catalunya, monitorizaron los mensajes y los extrajeron de la red social. Con la intervención de la periodista Karma Peiró, se entregaron los datos para su análisis a Fernando Cucchietti, investigador del Centro Nacional de Supercomputación (Barcelona Supercomputing Center) que extrajo un conclusiones bastante desoladoras.

Cristina Fallaras, periodista e impulsora de #Cuéntalo, ha afirmado que “las mujeres han participado en la narración de la violencia machista que han sufrido. Es una barbaridad que hemos conocido y ahora se ha convertido en una memoria colectiva”.

A partir de los 40.000 relatos mujeres en primera persona y de otros 10.000 en segunda, los investigadores han elaborado un algoritmo para analizar y dar visibilidad a las distintas violencias machista que padecen las mujeres.

Analizando las 13 gigabit de datos, “se puede entender lo terrible de estas violencias”, ha denunciado la periodista Karma Pairó.

 

El asesinato, las violaciones, las agresiones sexuales, el acoso y el miedo protagonistas de estas historias

Hablaban de asesinatos (9,8%), de violaciones (14%), de agresiones sexuales (28%), de maltrato (15,7%), de acoso (35,5%) o del miedo a salir de noche, a caminar sola, a llegar tarde a casa (29,5%). Hubo más de 3.500 relatos sobre violaciones a menores de 18 años y más de 1.000 a menores de 12.

“Las agresiones sexuales siempre las hemos sufrido en el ámbito privado, nunca las hemos denunciado públicamente, hasta la sentencia de La Manada. En ese momento las mujeres decidimos no volver a callar. #Cuéntalo ha puesto voz al dolor de todas nosotras y demuestra que no estamos solas”, ha afirmado Beatriz Herranz

El archivo de visualización de datos geográficos desveló que el 34 % de los mensajes se escribieron desde España y un 32 % desde Argentina, un 8% en Colombia, y un 5% desde Chile y México.

A diferencia del #Metoo, #Cuéntalo ha sido una ruptura del silencio protagonizada por mujeres anónimas, ya que el 75 % de las usuarias que narraron violencias tenían menos de 3.000 seguidores en Twitter.

“Con 8 años, un familiar de 16 años me llevó a su habitación me dijo que agarrara su pene mientras él ponía su mano entre mis piernas. No entendía nada solo sabía que no me gustaba. Me dejo ir. Lo olvidé y con 30 años me vino un flas de ese recuerdo y entendí su abuso”, nos cuenta Nurigiol.

El análisis de todos los mensajes, según Fallarás, evidencia que la inmensa mayoría de las agresiones y violaciones se producen en el ámbito familiar. “Este nuevo proyecto ayudará a los poderes públicos y a la sociedad a entender la naturaleza de las violencias machistas: se ha abierto una puerta, las mujeres han narrado de forma espontánea y con sus palabras la violencia y eso debe modificar nuestra visión”, ha señalado la periodista.

Para Vicenç Ruiz, archivero, la iniciativa “no sólo contribuirá a la reparación de las víctimas y a denunciar la violencia, sino que aportará datos que sirvan para romper el discurso tradicional machista”.

Después de esta experiencia, se creará una herramienta para seguir recogiendo y categorizando datos de agresiones machistas en la red, pero es necesario que la administración pública se implique para que el proyecto salga a delante. Los responsables de esta iniciativa ya se han puesto en contacto con el Gobierno, con el Parlamento Europeo, con la Generalitat de Cataluña y con los ayuntamientos de Barcelona, Madrid y Zaragoza. “Mujeres valientes se dejaron la piel y los recuerdos en narrarlo, no puede caer en saco roto, no se puede perder la memoria de las mujeres”, ha expresado Fallaras.

“Durante 2 años un Guardia Civil del Apto Barcelona me acosó. Teníamos miedo a q fuera a más y algún día sacara la pistola. Tenía que ir al baño acompañada de un compañero y en el turno-noche me dejaban con “un escolta”. Mis jefes solo podían protegerme. No fui la única. Que sepa hay tres más”, cuenta una mujer anónima.

“Tenía 8 años, en las fiestas del pueblo, me alejé de mis padres, había terminado el encierro y empezó a llover. Un amigo de mi padre me vio asustada y desorientada, me llevó a un lugar apartado, empezó a restregarse, pude salir corriendo a casa de mis tíos. Nunca hablé “ narra Nuria.

Ejemplos de violencias machistas vividas por mujeres, en soledad y en silencio.

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