Paracetamol, ibuprofeno, nolotil o aspirina, ¿qué debemos tomar cuando nos duele la cabeza? ¿Y cuando tenemos molestias digestivas? ¿Un antiácido o un antiulceroso, que es un “protector de estómago” y que la gente lo suele confundir? Según los especialistas, se trata de preguntas frecuentes entre la población española que deben solventarse pronto, ya que hablamos de fármacos que cualquiera puede comprar sin receta médica en cualquier farmacia.

El paracetamol es un medicamento analgésico y antipirético que se usa para aliviar los dolores leves, como dolores de muelas, cabeza, menstruación… Además, ayuda a bajar la fiebre y no estropea el estómago. Sin embargo, no está recomendado para personas con problemas hepáticos, ya que su consumo repetido puede dañar el hígado. Según Paulino Cubero, médico de familia en el Centro de Salud de la calle General Ricardos de Madrid, la dosis estándar debe ser entre 500 y 650 miligramos cada 8 horas. La dosis máxima es de 1 gramo cada 6 horas (4 gramos al día).

El ibuprofeno es otro analgésico y antipirético, pero, a diferencia del paracetamol, este fármaco también es antiinflamatorio. Por tanto, se puede consumir para dolores que impliquen inflamación, como lo son las torceduras, esguinces, dolores de garganta, musculares, enfermedades como artritis reumatoide, artrosis o gota. Los especialistas de mediQuo advierten que su principal limitación (común de todos los antiinflamatorios) es el problema digestivo: pueden provocar sangrados de estómago. También, daño renal y aumentar la tensión arterial. Está totalmente prohibido durante el embarazo, a excepción del periodo de lactancia, donde sí estaría recomendado al igual que el paracetamol.

El nolotil (metamizol) es un analgésico, antipirético y antiinflamatorio que se utiliza para tratar dolores agudos. Calma el dolor de tipo cólico o por espasmo muscular. Por ejemplo, puede aliviar un fuerte dolor de muelas, las molestias de un postoperatorio o un cólico nefrítico, aseguran los especialistas de mediQuo. También sirve para tratar las fiebres altas que no responden a otros medicamentos. Paulino Cubero recuerda que «en España se usa de forma masiva, incluso en dosis muy altas», pero destaca su seguridad y buena tolerancia digestiva. No consumir nunca si se ha ingerido alcohol ni durante el tercer trimestre del embarazo o el periodo de lactancia.

La aspirina (Ácido acetilsalicílico) es un analgésico, antiinflamatorio, antipirético y antiagregante plaquetario. Se usa para calmar cualquier tipo de dolor leve o moderado (muscular, de cabeza, de muelas o menstruales), para bajar la inflamación y la fiebre y, además, impide la acumulación de plaquetas en los vasos sanguíneos. Sin embargo su consumo continuado puede producir gastritis y úlceras, por lo que es importante tomarlo con algún alimento y abundante agua. No está recomendado para los menores de 18 años, ni para las embarazadas en ninguna fase del embarazo, ya que podría afectar al feto, salvo en algunos casos si existe riesgo de trombosis. Tampoco se deben tomar aspirinas si se tiene gripe, se es alérgico o se ha tenido algún sangrado estomacal, hemofilia o ataque de asma.

El omeprazol y toda su familia de medicamentos (esomeprazol, lanzoprazol…), más comúnmente llamados «protectores de estómago», son medicamentos antiulcerosos. Es decir, reducen la secreción de ácido en el estómago, protegiéndolo y evitando que aparezcan las úlceras. Son medicamentos que se utilizan para el reflujo gastroesofágico, la úlcera de estómago, la úlcera duodenal o el tratamiento de la infección por la bacteria Helicobacter pylori, presente en dos de cada tres personas.

Según mediQuo, estos medicamentos no deben tomarse para la acidez de estómago puntual, para las digestiones pesadas ni para prevenir molestias estomacales antes de un atracón de comida o alcohol. Para esos casos, existen medicamentos más efectivos, como los llamados antiácidos. Las famosas sales de frutas o el almagato (sales de magnesio y aluminio), son remedios rápidos que se pueden tomar puntualmente y que se encuentran en cualquier farmacia. El más habitual es el Almagato (Almax en su nombre comercial).

En definitiva, para tratar un dolor agudo o fiebre mejor el paracetamol, el ibuprofeno o el nolotil, que la aspirina. Para la úlcera, los “protectores de estómago”, y para la acidez, las sales de frutas o el Almax.

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