Es un pellizco en el estómago, pero el eco sube hasta la garganta y la amargura se escapa por los ojos. La moneda estaba en el aire, girando y girando, dos semanas girando. Mientras no cayese se podía soñar con el resultado mejor.

¡Una escopeta para la señorita! ¡Una muñeca de trenzas largas para el caballero!

Dos semanas. Al final de la primera semana parecía que verdaderamente no iban a contar con ella, con Dulce Salgado, que la habían llamado simplemente para hacer bulto en una entrevista de muestreo, pero que no volverían a convocarla para el segundo asalto donde se decidiría quien era la persona ganadora para ocupar el puesto de encargado general en la cadena de heladerías de otro pueblo, más grande y con un brillante y prestigioso pasado.

Pero sí, no la habían llamado para hacer bulto, Dulce les había gustado, ¡les había encantado!, y le comunicaron que tenía muchísimas posibilidades para hacerse con el trabajo. La moneda, tras siete días volando y dando vueltas ya estaba en el suelo y había salido cara. Cara.

¡El caballero está eliminado de la rifa, un aplauso para la señorita!

La segunda entrevista, dirigida por un capo importante de la empresa a quien acompañaba la inevitable directora de recursos humanos, no fue especialmente bien. Un mal día lo tiene cualquiera, y a veces en el momento más inoportuno. Dulce Salgado, cuando obedeció a la indicación de que tomase asiento, se sentía cansada, muy cansada, le dolía la cabeza, sus ojos no estaban en su mejor momento de brillo…, pero eran ellos quienes la habían buscado y en sus miradas podía leerse que seguían convencidos de que era la persona adecuada, la perfecta para el trabajo: seguía habiendo posibilidades.

Hoy no las hay. No hay posibilidades ni moneditas dando volteretas por encima de las cabezas de los seres humanos. Sólo el pellizco en el estómago, ese que sube hasta la garganta y hace sentir al que lo sufre triste y fracasado. Cruz. La moneda ya está en el suelo y ha salido cruz. Le toca quedarse en su puesto de segunda encargada local en su pueblo pequeño, aunque en verano y los fines de semana la población se multiplica y se convierte lugar lleno de vida y encanto.

“No se está mal aquí”, se dice y es cierto. Pero era tan bonito cuando la moneda estaba en el aire y aún podía salir cara.

Es dos días después cuando llega la rabia. La bendita rabia. ¿Cómo se han atrevido a decirle que no? ¡A ella! Nadie en el mundo entero habría sido más adecuado para el puesto. Pero habrá otras monedas. Sube la mirada, los ojos ya sin amargura, ahora fieros. Habrá otras monedas. Y alguna saldrá cara…. Menos mal, se dice, que aún me quedan fuerzas para creer en ello.

(Javier Puebla escribió todos los días durante un año un cuento o relato literario: El Año del Cazador, una suerte de novela neurológica que sólo puede conseguirse completa y editada en papel solicitándosela directamente al autor a través de Twitter, Instagram o Facebook, o en el correo elcazadordecuentos@javierpuebla.com

Esta Suite que se está publicando en Diario16 y que en principio se prolongará durante 33 días está inspirada por el deseo de recuperar el espíritu y la forma de observar la vida con unos ojos distintos, ojos de Cazador de Cuentos, y es también un exponerse ante el mundo, un “aquí estoy, aún estoy aquí y tú puedes verlo y compartir conmigo este imprevisible juego”.) Día 2.

 

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(Mecanografía: LF)

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Javier Puebla ha sido galardonado con diversos premios, tanto en prosa –Nadal, por Sonríe Delgado, y Berenguer, por La inutilidad de un beso– como en poesía: El gigante y el enano: V Certamen Vicente Presa. En 2010 recibió el premio Cultura Viva por el conjunto de su obra. Es el primer escritor en la historia de la literatura en haber escrito un cuento al día durante un año: El año del cazador; 365 relatos que encierran una novela dentro. En 2005 fundó el taller 3Estaciones y la editorial Haz Mlagros. Cineasta, escritor, columnista y viajero: ejerció funciones diplomáticas en Dakar durante cuatro años, y allí escribió Pequeñas Historias Africanas, Belkís y Blanco y negra. Gusta de afirmar en las entrevistas que nació para contar historias, y quizá por eso algunos de sus artículos parecen relatos o cuentos.

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