Cruz Roja y la Media Luna Roja preparan una importante respuesta humanitaria ante la alerta por el huracán Irma, de categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, que amenaza seriamente a Cuba y el sur de Estados Unidos (Florida). “Irma es uno de los huracanes más potentes, pero esperemos que no sea de los más devastadores”, ha afirmado a Diario16 el jefe de Unidad de Emergencias de Cruz Roja Española.

Hasta el momento el ciclón -que ha afectado a Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves, San Martín, las islas Vírgenes, Puerto Rico, República Dominicana y Haití- ya supera los 300 kilómetros por hora y se desplaza a una velocidad de 24 km/h.

«El pronóstico ahora mismo es extremadamente preocupante», ha comentado Walter Cotte, director Regional de la FICR (Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja) para las Américas. «Estamos anticipando impactos importantes en varias islas, y nos estamos preparando para responder a las necesidades que puedan surgir. Nos preocupa especialmente que Irma pueda afectar áreas que han estado sufriendo lluvias severas en los últimos meses”.

Por este motivo, Diario16 ha hablado con el jefe de Unidad de Emergencias de Cruz Roja Española, Iñigo Vila, para hablarnos acerca de la respuesta humanitaria que lleva a cabo la ONG ante las catástrofes provocadas por los huracanes, y conocer los últimos avances del catalogado como “potencialmente catastrófico” huracán Irma.

– Cruz Roja ha anunciado que se encuentra en alerta y preparada para brindar una respuesta humanitaria urgente ante el huracán Irma. ¿De cuánta ayuda estamos hablando?

“Depende de las evaluaciones y las necesidades que se vayan mostrando en los países, y de lo que cada uno de ellos nos solicite. Ahora mismo estamos a la espera pero preparados para poder responder en base a las necesidades que vayan mostrándose en cada uno de los países. En este caso, Cruz roja Española tiene seis unidades de Emergencia en los distintos perfiles (telecomunicaciones, salud, agua, saneamientos, psicosocial y logística), y aparte hay una serie de stocks para aproximadamente 4.500 familias en artículos no alimentarios y cobertura básica (mosquitera, toldo plástico, manta, kit de higiene y cocina) que pueden cubrir las necesidades básicas de una familia.”

– No obstante, Cruz Roja Española cuenta con una delegación de tres personas en Haití y la presencia de un delegado regional para las Américas en Panamá. 

“Así es. Nuestro delegado regional en Panamá es el que está manteniendo las reuniones de coordinación con todos los países que están involucrados para responder a lo que cada uno de ellos nos solicite. Estamos preparados.”

– ¿A cuántos países podría extenderse vuestra colaboración?

“Son muchos los factores que hay que tener en consideración. Muchas islas del Caribe están bajo el protectorado de diferentes países europeos y otras lo están bajo Estados Unidos. Pero dependiendo de cuales sean las evaluaciones y de que las necesidades encajen con lo que nosotros podemos ofrecer, en muchas de ellas será necesario participar”

– Cruz Roja Española ha mostrado especial preocupación por países más vulnerables como Haití.

“Haití es un país con un índice de pobreza muy alto y unas infraestructuras mínimas, en comparación con otras de las islas del Caribe. Y una vez más, como en todos los desastres, quienes más sufren son los más pobres”.

– Al tratarse de un huracán de categoría 5, con vientos de aproximadamente 295 km/h, ¿utilizáis algún tipo de equipamiento especial como equipos de radiocomunicación? 

“No. El equipamiento es el mismo que en otros desastres como terremotos, inundaciones, deslaves… Ahora hay que esperar y ver como evoluciona el huracán, que lleva una trayectoria un tanto extraña para lo que es habitual. Aún no ha dado tempo de hacer una valoración detallada de los daños causados por el huracán”.

– El protocolo habitual en estos casos es buscar coordinación con la Cruz Roja del país afectado y con los gobiernos. ¿Cómo es la preparación preliminar ante este tipo de fenómenos?

“Primero hay que tener en cuenta que este es un fenómeno en el cual no se sabe qué va a pasar. Hay predicciones que nos facilita el Centro Nacional de Huracanes y podemos saber qué temporada va a tener un mayor índice de probabilidad de que se produzcan huracanes. Nosotros trabajamos durante todo el año en la preparación. Hay formaciones para los voluntarios, se trabaja con las comunidades, con los diferentes gobiernos, con las agencias de Naciones Unidas y otras ONG. La coordinación es constante. Nosotros, como Cruz Roja Española, hemos hablado con la Agencia española de cooperación para mantenernos al día de las informaciones que nos llegan”.

– En temporada de huracanes es fundamental la preparación de la población. Pero, ¿se toman todas las precauciones necesarias, se siguen las campañas de orientación, los gobiernos tienen capacidad de respuesta -especialmente en las zonas más vulnerables-?

“El trabajo para la preparación es constante y nuestra obligación es que todo el mundo esté advertido. Los anuncios son constantes, las patrullas recomendando la evacuación son constantes -cuando se da la instrucción de evacuación y se da la recomendación por parte de las autoridades-. Y a partir de ahí, cada persona si tiene la posibilidad de decidir por si misma lo hace y acepta los riesgos que ello conlleve. Pero lo importante es que todo el mundo conozca los riesgos y las alternativas, además de recibir toda la información que hay alrededor. Eso es lo más importante”.

– Por ejemplo, en la isla de San Martín casi 7.000 personas han rechazado abandonar sus casas para acudir a refugios.

“La obligación o no obligación por parte de la población en evacuar sus casas depende ya un poco de los gobiernos y de la legislación que haya en cada uno de ellos. Hay mucha gente que se niega y prefiere pasar el huracán en su casa pese a las recomendaciones e indicaciones, porque tiene cierto miedo de abandonar sus casas por temor a perderlo todo y deciden permanecer allí. Mientras no exista -en cuestiones legislativas- la obligación de la evacuación, habrá gente que correrá el riesgo de pasar el huracán en sus casas independientemente de la preparación que se tenga”.

– El huracán Irma es el más potente registrado en el Océano Atlántico y se comenta que puede ser más devastador que Andrew en 1992, que se cobró la vida de 65 personas y causó 26.000 millones de dólares en daños materiales.

“Ahora mismo Irma ha alcanzado la categoría 5, la máxima que puede alcanzar un huracán, por lo tanto si que es de los más potentes. Pero habrá que esperar a que pase por las diferentes islas y países para saber si es uno de los más devastadores”

– Cruz Roja elabora un plan de contingencia en donde se incluye una evaluación de posibles daños que pueda ocasionar el huracán confirmaron que inició oficialmente la evaluación ¿a cuanto podrían ascender los daños causados por este ciclón?

“Es cierto que se elabora un plan de contingencia pero no se puede hacer una planificación exacta de todos los daños que pueda ocasionar el huracán hasta que no pase. Cualquier tipo de predicción que se haga al respecto es una lotería. Todos los años mantenemos reuniones de coordinación interna dentro de lo que es el movimiento de la Cruz Roja. En este caso, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja tiene capacidad para responder a 15.000 familias en 72 horas en diferentes países. Pero no sabemos si eso va a ser suficiente, pero si que tenemos esa capacidad para responder de manera inmediata para cubrir las necesidades básicas de las personas damnificadas”.

– ¿Se actúa igual en países que han sido sacudidos recientemente por otro huracán, o resulta más complicado? Recordemos que hace menos de un año el huracán Matthew devastó el sur de Haití, que ya ha declarado el nivel de alerta roja ante la llegada de Irma.

“Para nosotros cada desastre es una operación nueva. En este caso, nos ha dado la capacidad de tener cierta presencia en el país que anteriormente no se tiene. Ahora mismo Haití es el país que más recursos tiene para poder responder inmediatamente de manera física y material. Allí, Cruz Roja Española mantiene tres personas de manera permanente, mientras que no tenemos ninguna en Antigua y Barbuda. Lugares donde dependemos única y exclusivamente del personal de la Cruz Roja local, mientras que en Haití no dependemos única y exclusivamente de la Cruz Roja Haitiana; lo cual nos permite tener una respuesta más rápida”.

– ¿Cuál suele ser la respuesta de la población ante estos desastres?

“La primera reacción es de agradecimiento. Siempre están dispuestos a ayudar y nos identifican como una organización que les ayuda y que pone todo de su parte para que recuperen su rutina de vida lo antes posible. A veces llegamos a más y otras a menos. Y para llegar a más gente necesitamos el apoyo de toda la población a través de sus donaciones. Uno de nuestros hándicaps es no llegar lo antes posible para ayudar a las personas necesitadas”.

– ¿Cuál ha sido la peor experiencia en cuanto a huracanes que ha vivido tanto la delegación como los voluntarios de la Cruz Roja que se desplazan a los lugares afectados?

Cada operación es completamente distinta. Ahora nos vamos a encontrar con una operación logísticamente complicada, porque no es un desastre en un solo sitio; sino que va a ser un desastre en muchos pequeños sitios. Y eso va a provocar que las labores logísticas sean difíciles, sobre todo en cuanto a infraestructura y comunicación. Tristemente ha habido muchísimos huracanes conocidos por todos. De hecho, los nombres de los más devastadores se retiran y no se vuelven a utilizar nunca. Desconozco si el nombre de Irma se retirará o no, todo dependerá de lo que pase en estos días. Pero ojala no retiren el nombre de Irma, porque eso significara que su nivel de devastación ha sido menor”.

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