Un día vas conduciendo y en la radio comienzan a sonar los acordes de «Africanos en Madrid» y la mente viaja a los años en que esa canción tenía el sentido de las primeras pateras que llegaban a nuestras costas llenas de hombres y mujeres con la mirada temerosa pero llena de esperanza en un futuro que este país le podía dar, un futuro que en sus lugares de origen no tenían. La nostalgia de esa canción nos retrotrae a imágenes de las primeras mantas llenas de CDs piratas en la Gran Vía de Madrid. Sin embargo, han pasado los años, han pasado las décadas y las costas españolas siguen llenándose de seres humanos que huyen de la indignidad para buscar un futuro mejor en Europa.

Amistades Peligrosas ha vuelto con un nuevo estilo sin perder las esencias, ha retornado con otra voz masculina, pero, como no podía ser de otro modo, con el corazón y el alma del grupo, con Cristina del Valle, sin la cual nada de esto sería posible. No se trata de un revival. No es el sueño despierto lleno de nostalgia. Es el grupo nacido en los 90 con la misma alma y el mismo espíritu, pero en el siglo XXI. A lo largo de la historia de Amistades Peligrosas hay que recordar a Dolores Rodríguez, presidenta histórica del club de fans, con su labor de organización, fotos, vídeos, redes sociales, que tanto transmite y que permite que a los fans que no tienen la posibilidad de disfrutar de un directo de Amistades Peligrosas los contenidos llegue a esas personas para que les sea posible disfrutar de esos momentos mágicos que Amistades Peligrosas es capaz de hacer llegar a la gente.

En cada actuación, en cada bolo, en cada canción Cristina del Valle, junto a Marcos Rodríguez, hacen sentir al público cosas que en otros casos pasan desapercibidas y, en último extremo, como no puede ser de otra forma, cierto punto de nostalgia por lo que fueron aquellas canciones rompedoras y provocativas pero que, en el contexto actual, no llaman a la remembranza de lo que fue sino a la reflexión de lo que es y será porque, por desgracia, el mundo parece determinado a no querer cambiar.

El compromiso está ahí, como no podía ser de otro modo siendo el corazón y el cerebro del dúo Cristina del Valle. La fuerza, la raza, el sentimiento y lo melódico están ahí y en cada acorde, en cada vibrato, en cada falsete el alma de Amistades Peligrosas rompe las cinco líneas del pentagrama para convertirse en una caricia que va mucho más allá de lo meramente musical.

El mundo de la música, con toda su mercantilización y su búsqueda del sonido fácil, de la composición vacía, tiene la necesidad de encontrar personas como Cristina del Valle, porque el hueco del compromiso no se puede hallar en la vacuidad de la irracionalidad comercial. No hablamos de elitismo, sino del realismo que da el tener la fuerza y la valentía de plasmar en las letras de las canciones las verdaderas luchas de la humanidad, no las que vienen con el patrocinio de una multinacional o las que se prefabrican en los talleres del marketing y el diseño.

La pasada noche Amistades Peligrosas actuó en Baiona y el público allí presente se entregó como lo hicieron Cristina del Valle y Marcos Rodríguez. Quienes disfrutaron del concierto pudieron encontrar ritmos nuevos, formas nuevas de entender la música, éxitos del pasado, evidentemente, pero, sobre todo, pudieron ver una vez más, en la tierra que vio nacer y renacer a Amistades Peligrosas, que la música no es sólo una partitura y una letra que la acompaña sino que debe encerrar algo más y, en este caso, es el alma de la persona que ha luchado por su grupo, de la mujer que ha puesto su corazón, su vida, su lucha y su alma a disposición de sus fans.

El pasado está ahí y es inamovible. En los conciertos se pueden escuchar los éxitos del pasado pero ahora con su nuevo disco, Pacto de Sal, precisamente presenta un repertorio absolutamente nuevo que está impactando y que, gracias al impulso de la discográfica Sonogrand Music, está llegando a un público que desconoce el pasado y sólo quiere escuchar los nuevos ritmos del presente.

Amistades Peligrosas brilla en la noche de Baiona

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