Y es que, para los autónomos y las microempresas, la comparecencia de ayer del Presidente de Gobierno, quedó muy “prolija”, como dicen los argentinos, frente a los medios, pero en la realidad de los números, fue un absoluto fuego de artificios, que indica además el poco compromiso que tiene la estructura del estado con el sector productivo, el de verdad.

No así con la gran empresa, que serán los beneficiados de las medidas y que buena parte de su personal ya está acostumbrada al teletrabajo, por lo que puede desplazarse a sus segundas residencias o al pueblo, y allí infectar a los que estaban sanos.

Recordemos, por si lo hemos olvidado, que es el microempresario y el autónomo el que ha de salir físicamente a la calle, para llegar a final de mes. Taxistas, repartidores, bares y restaurantes, tiendas de todo tipo y hasta abogados y procuradores quedarán colapsados en sus ingresos por el bloqueo social. Y sobre ellos, ninguna medida efectiva.

Pero veamos esas medidas “estrella”

a) Adelanto de 2.800 millones de euros a las CC.AA. para paliar el coste sanitario. Es decir, un préstamo y un paquete de 1.000 millones a Sanidad del fondo de contingencia, que de momento, se queda ahí.

b) Un paquete de 25 millones de euros para familias con cheque comedor aprobado; gasto del que se hacen cargo precisamente las CC.AA sin que sepamos cómo ni cuándo ni de qué manera se va a distribuir.

c) Línea del ICO (préstamo con intereses) de 400 millones para empresas del sector turístico, hostelero y transporte, que lógicamente habrá de avalarse convenientemente, discriminando de nuevo al pequeño.

d) Anulación y cambios de billetes en Renfe sin coste desde el 16 de marzo, cosa que ya estaba prevista en la normativa sobre consumidores.

Es decir, que de “soltar pasta”, va a ser que no.

Veamos que otras medidas anunciaron:

a) A efectos empresariales, aplazamiento de 6 meses para pymes y autónomos sin intereses. Pero, ¿de que?; de un IVA que no se va a generar y de un IRPF correspondientes a unos sueldos que no se van a poder pagar. Porque si la elección del pequeño empresario es un ERTE, eso también vale dinero y necesita un tiempo; tiempo de una administración y unos funcionarios que se han ido a casa por el coronavirus.

b) Tampoco se suspenden ni créditos, leasings, ni otros pagos a los que está obligado el autónomo y el pequeño empresario frente a la administración y terceros. Así, además de a sus trabajadores, pagará agua, luz, gas, comunicaciones y alquileres, aunque se muera del dicho bicho por el camino.

Y la oposición, del PP y VOX, solo pensando en justificar sus privatizaciones en la sanidad y en ver cómo puede usar esta crisis para arrancar unos votos, aunque sea también a base de fuegos de artificio.

Ciertamente, autónomos y microempresarios, volveremos a pagar la fiesta.

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