Corinna Larsen denunciará a Juan Carlos I en los tribunales de Londres. La acusación: unas supuestas amenazas y el acoso que la empresaria dice sufrir desde el año 2012, cuando salió a la luz su relación con el rey emérito tras el viaje que ambos hicieron a Botsuana. La “amiga entrañable” del monarca asegura que agentes del CNI (los servicios de inteligencia españoles) la sometieron a una extorsión para que no revelara altos secretos de Estado. Esa fue, según ella, la reacción violenta de las cloacas del Estado por la grabación del excomisario José Manuel Villarejo, actualmente en prisión, en la que Corinna asegura que además de amante era testaferro del rey, por lo que cobró jugosas comisiones.

La noticia ha caído como una bomba en España. Según Europa Press, un portavoz del entorno de Corinna Larsen apunta a que la denuncia no solo irá dirigida contra el emérito, sino también contra quien era director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el general Félix Sanz Roldán. Corinna afirma que el jefe de los espías españoles estuvo tras la “campaña” desplegada en su contra y que incluso llegó a amenazarla personalmente en el Reino Unido.

Sin duda, estamos ante el terremoto definitivo del “caso Corinna” que podría llegar a provocar un incidente diplomático internacional de proporciones gigantescas entre los Gobiernos de Madrid y Londres. En España el rey emérito es inviolable, pero en el Reino Unido es un ciudadano más acusado de un delito grave, como es el de amenazas a una mujer con la que mantenía una relación sentimental. ¿Qué ocurrirá cuando, tras interponerse la denuncia, como así se ha avanzado, un juez británico llame a declarar a Don Juan Carlos, en calidad de testigo o de denunciado, y la Justicia española deniegue ese trámite apelando a la sacrosanta inviolabilidad del rey consagrada en la Constitución Española del 78? El incidente diplomático no tardará en estallar. A todo ello se suma que la Fiscalía inglesa querrá indagar en las actividades de los servicios de inteligencia españoles en suelo británico, lo cual dañará aún más la imagen de nuestro país en el exterior, ya de por sí deteriorada por asuntos como los supuestos negocios en B de la Casa Real, la corrupción en paraísos fiscales, la gestión judicial del procés y las cloacas del Estado. Si es cierto que agentes secretos enviados a Londres desde Madrid trataron de extorsionar a Corinna Larsen, tal como ella denuncia, el CNI quedará en mal lugar y sus responsables tendrán que dar algunas explicaciones al Gobierno de Boris Johnson. La intrusión de miembros policiales y militares en territorio ajeno, sin permiso e infringiendo la soberanía de un Estado, a menudo es causa directa de una aguda crisis diplomática.

No obstante, a favor del emérito juega que el Reino Unido ya no está en la Unión Europa tras el Brexit. El escenario hubiese sido demoledor en el caso de que los británicos continuaran siendo miembros de la UE, ya que se aplicarían las directivas europeas policiales y judiciales y el acuerdo Schengen, de tal forma que el proceso abierto en los tribunales londinenses resultaría letal para el monarca. Pero una vez más, la baraka del rey ha jugado su papel. La coyuntura internacional le favorece tras el Brexit y lo más probable es que la denuncia de Corinna Larsen no llegue a prosperar por lo que respecta a España. En cualquier caso, el incidente entre ambos países, que mantienen un contencioso histórico por Gibraltar, parece más que probable.

De Botsuana a Suiza

Según la versión de Corinna, el escándalo comenzó a raíz de que el rey emérito sufriera el conocido accidente en el safari de Botsuana. Semanas después, la casa y la oficina de la empresaria en Mónaco fueron “ocupadas” por personal de una supuesta empresa de seguridad del país. Días antes, la amiga del monarca recibió un mensaje en el que le comunicaban que habían contactado con ella a través de sus “amigos de Madrid”, por lo que ella interpretó que el asunto estaba relacionado con Don Juan Carlos.

Corinna mantiene que desde la empresa de seguridad le transmitieron que la operación obedecía a una “misión de protección”, pero ella sospechaba que el montaje no era más que una “tapadera” de los servicios secretos españoles para llevarse documentos comprometedores. Por esa razón, la empresaria manifiesta que pidió explicaciones al monarca y que éste le dijo que Sanz Roldán era quien estaba coordinando el operativo.

Con el rey emérito la empresaria alemana se comunicaba vía SMS, ya que guardaba el número de teléfono del monarca en su agenda, concretamente en su lista de contactos como “John Smith”. Todos los mensajes que ambos se cruzaron han sido adjuntados a la declaración jurada que Corinna Larsen prestó ante notario para reforzar lo que ya ha venido denunciando públicamente y que en las próximas semanas formalizará en los tribunales británicos. En esos días de los sucesos de Mónaco, la empresaria relaciona unos extraños correos electrónicos que recibió en su teléfono móvil con el exjefe de los servicios secretos en Madrid. “El general dijo que hasta que no le diera los documentos, no estaría segura”, ha asegurado Larsen ante el notario. Esos mensajes serían la prueba de que estaba siendo amenazada, según la víctima, y también fueron aportados a su declaración jurada, según la documentación a la que ha tenido acceso Europa Press.

Más tarde, en mayo de 2012, la amante del rey emérito se trasladó a Londres con los documentos y fue allí donde, según asegura, Don Juan Carlos contactó con ella para informarla de que Sanz Roldán iría a visitarla. En el encuentro, que se prolongó durante una hora en el Connaught Hotel, tanto ella como sus hijos fueron supuestamente amenazados por el general del CNI, siempre según la declaración de la denunciante que ha sido recogida por la agencia de noticias española.

La denuncia de la empresaria alemana, que se presentará próximamente, llega un par de días después de que ella misma haya manifestado que ese mismo año 2012 el rey emérito giró a su nombre una donación millonaria como “regalo” para ella y para su hijo, con los que se había “encariñado”. Ese dinero, que está siendo investigado por la Fiscalía suiza, asciende a 65 millones de euros y salió de una cuenta en un banco de Ginebra. Las autoridades del país helvético, por medio del fiscal Yves Bertossa, están investigando si se trata de una comisión por la mediación en la adjudicación a una UTE española de las obras del AVE a la Meca, algo que la empresaria niega.

Las averiguaciones de la Justicia suiza podrían tener repercusión también en España, donde la Fiscalía Anticorrupción investiga, en diligencias secretas desde hace un año y medio, los contratos del proyecto de tren de alta velocidad en Arabia Saudí.

Las diligencias de Yves Bertossa se iniciaron a raíz de que se archivara la pieza 5 del llamado ‘caso Tándem’, conocida como ‘Carol’, sobre los audios grabados en 2015 por el comisario jubilado Villarejo a raíz de una conversación con el empresario Juan Villalonga y la propia Corinna. En esa cinta la empresaria afirma que el rey emérito habría cobrado una serie de comisiones por su intermediación en la obra del AVE. La citada pieza 5 se cerró por falta de pruebas y por la inviolabilidad de Don Juan Carlos, que era el jefe del Estado cuando tuvieron lugar presuntamente los hechos. Sin embargo, se abrió una pieza separada para indagar en el asunto de las supuestas mordidas del ferrocarril saudí que está en manos de la Fiscalía Anticorrupción. Ahora, 18 meses después, el juez instructor Manuel García Castellón ha pedido información a la Fiscalía suiza para estudiar si vuelve a abrir la causa general por los audios de Villarejo.

 

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1 Comentario

  1. FUERA MONARQUÍA ESPAÑOLA, NO LA QUEREMOS!!!!!!!

    Y FUERA TODOS LOS POLÍTICOS ESPAÑOLES.

    POR UNA NUEVA ESPAÑA.

    GRACIAS, JUAN

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