Consumidores en Acción-Facua ha denunciado a Comapa, “la mayor distribuidora de ibéricos en España, proveedora de Carrefour y titular de la marca Jamones Sierra Alpujarra, ante la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid por vender jamones de Polonia como si fueran de la Alpujarra granadina”. Por su parte, la empresa ha desmentido en un comunicado que el jamón Sierra Alpujarra haya sido curado y envasado fuera de la provincia de Granada, ya que ese proceso se ha llevado a cabo, según mantiene, en secaderos de Atarfe, Otura, Trevélez y Busquístar, informa Cadena Cope. Sobre el origen de los jamones, la empresa sólo aduce que “Polonia es un país de la Unión Europea”, como también lo son las provincias productoras de cerdo de España, que “se encuentran amparadas” por la misma legislación y requisitos.

Facua, que ha presentado su reclamación ante la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid por estar el domicilio social de la empresa en esta comunidad, subraya que en la etiqueta de estos jamones se indica literalmente “Jamones Sierra Alpujarra. Granada. Jamón curado”. Según ha denunciado la Asociación de Productores de La Alpujarra, los jamones comercializados bajo esta marca provienen de cerdos criados en el país polaco cuya carne ha sido curada y envasada en otras provincias españolas, como Segovia, pero no en ninguna de las localidades de la Alpujarra granadina.

Facua indica que el etiquetado de estos productos puede provocar que el consumidor los adquiera bajo la creencia errónea de que el origen del jamón y su curación se encuentran en la Alpujarra granadina, cuando no es así.

Por otro lado, el pasado mes, tras la denuncia de la asociación, la Junta de Castilla y León abrió expediente sancionador a la empresa Cien por Cien Pata Negra SL, de Guijuelo (Salamanca), ya que su nombre aparece destacado en el etiquetado de jamones y ello induce a creer que “se trata de productos de ‘pata negra’ cuando en realidad no cumplen las exigencias legales para poder presentarse con esa denominación”, según Facua.

La asociación que defiende los derechos de los consumidores recuerda que el Reglamento (UE) 1169/2011, en su artículo 26, apartado segundo, letra a, expone que «la indicación del país de origen o el lugar de procedencia será obligatoria cuando su omisión pudiera inducir a error al consumidor en cuanto al país de origen o el lugar de procedencia real del alimento, en particular si la información que acompaña al alimento o la etiqueta en su conjunto pudieran insinuar que el alimento tiene un país de origen o un lugar de procedencia diferente».

Asimismo, la asociación señala que el Real Decreto 474/2014, de 13 de junio, por el que se aprueba la norma de calidad de derivados cárnicos, en su artículo 23, expone que «la marca comercial o razón social no contendrá indicaciones gráficas o escritas que puedan confundir al consumidor en cuanto a la naturaleza del producto, su calidad, categoría o denominación».

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