viernes, 19agosto, 2022
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El Coño y la Tierra

Contra la Cultura (V)

Francisco Silvera
Francisco Silverahttp://www.quenosenada.blogspot.com.es
Escritor y profesor, licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid. He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor funcionario de Enseñanza Secundaria, de Filosofía, hasta donde lo permitan los gobiernos actuales.
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análisis

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No entendemos nada. Iba a comenzar este texto de manera ingeniosa, afirmando que no es la economía la que condiciona las mentalidades sino que, al revés, por aquello de epatar a los marxistas, cambiando la Educación la sociedad entera, incluido su comportamiento económico, cambiaría… De pronto, empero, me he visto cometiendo el mismo error que critico. Trataba de encontrar explicación, de solidificar un mundo que es en realidad flujo perpertuo… todo es reversible en esa supuesta cadencia de causas y efectos, que se condicionan mutuamente… nunca de forma lineal, la línea o el antes y el después son nuestra consciencia, la llamamos Tiempo.

Aún así, dado que teorías sobre la economía y sus efectos las tenemos a patadas (literalmente), mi propuesta conceptual va a arrancar de no tocar lo económico. Las políticas progresistas han pretendido controlar la economía, pensando que así la sociedad sería diferente; craso error práctico, nada ha cambiado con ningún intento de llevar eso a la práctica (a pesar de los millones de crímenes), pasa como con la educación sexual profiláctica que gastamos: nada soluciona, porque el impulso límbico, irracional, sigue intacto, evitamos enfermedades simples pero no somos sexualmente más sanos, somos igual de “sexorreprimidos”. Nadie va a cambiar jamás la sociedad porque es el reflejo de nuestra naturaleza. No puede ser otra cosa. Pero sí podemos aspirar a comportarnos de forma distinta, y eso sería el atractor para un cambio… verdadero.

Hoy tenemos dos terrenos de revolución, esto es: de cambio profundo e incluso virulento de la estructura social; la ideología progresista debe abandonar sus fantasías económicas y abordar el Feminismo y la Ecología como territorios definitivos de su lucha contra el Sistema. Esas reformas, yendo al fondo de verdad, son la destrucción del Capitalismo tal y como lo conocemos.

 

  1. El Feminismo no puede aspirar a la igualdad, eso es un medio: no un fin. El Feminismo es la destrucción de la economía actual porque no es la reivindicación de lo femenino sino la crítica devastadora del Poder, y ése es el miedo y la prevención que produce. La igualdad encubre el triunfo de un sistema de valores podrido, si las mujeres del mundo nos uniéramos (porque somos mujeres todas las que participamos en la denuncia de un Patriarcado sexualmente violento expresado en los conceptos del lujo y del dominio, del crecimiento permanente, de la explotación y la riqueza como afirmación de la imposición) toda la estructura de nuestras relaciones personales caería y con ellas: la economía. Cambio de intereses.

Las mujeres tienen la evidencia de la esclavitud en sus vidas y en sus carnes, en la anulación de sus psiques para ser convertidas en seres dependientes sin autoestima que necesiten de la valoración externa absoluta (expresada brutalmente a través del cuerpo y sus atributos sexuales). La mujer que se levanta, que despierta ante tal indignidad ya no pierde la consciencia: educar respetando es levantarnos todas contra una vida de mierda que sólo sirve para prolongar psicológicamente el pene de una panda de tarados mentales disfrazados con la solemnidad del Poder. El Coño es futuro.

 

  1. La Tierra es el otro centro revulsivo del futuro inmediato. No es necesaria una política ecológica, ése es uno de los errores pseudoprogresistas más flagrantes. De nuevo, aún sabiendo de su imposibilidad demostrativa, la teoría debe invertirse: es la Ecología la que debe marcar las políticas económicas en vez de ser un amortiguador, es la protección del medio la que debe generar los comportamientos y no solucionar los problemas que generamos al no tener los objetivos claros… Sí, enfriamiento de la economía pero bien gestionado: disminución progresiva de los beneficios, mantenimiento proporcional de los salarios y parón a una locura que, sencillamente, está acabando con todo el planeta Tierra. ¿Cómo es posible que el F.M.I. tenga más autoridad económica que Greenpeace? Cambiar la sociedad es esto, si no: la alternativa es la Muerte.

 

He aquí los dos territorios de lucha en los que nuestra intelectualidad debería estar trabajando: la redefinición de las relaciones personales, la supresión de las morales (y por tanto de las religiones organizadas con dogmas contra los Derechos Humanos), la voladura controlada del concepto de familia, la reivindicación del Feminismo como una nueva oportunidad para la Humanidad… y la reubicación del consumo como medio para vivir y no como finalidad en sí misma para el triunfo, la Tierra, la vida.

Mientras usted, Paca o Paco, se vea libre para ser ¡como su dueño! y ejercer su privacidad como contempladora o espectador de la Naturaleza: sigue venciendo el Machote que nos meten bien adentro la Prensa, las Artes, la Tecnología, la Medicina, la Ciencia como divertimento… su individualidad le salva, hay que luchar contra la Cultura, contra esa cultura.

 

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