Ya han pasado dos meses desde que cerraran los colegios. Seguro que durante este tiempo has podido disfrutar más de tus hijos, de verles despertar con más calma por las mañanas, desayunar sin prisas o dedicarles más tiempo de calidad. Hasta el pasado 26 de abril, había pocas vías de escape para los niños aparte de la televisión y la pantalla del ordenador.

Durante todos estos días, además del teletrabajo y las tareas de la casa, ha habido que sumar las de planificar las agendas de los más pequeños con actividades escolares organizadas a través de diferentes plataformas digitales. Una manera de mantener el ritmo educativo y el contacto con profesores y compañeros, pero ¿cómo ha afectado el confinamiento a la visión de tus hijos?

¿Qué factores pueden haber empeorado la visión de tus hijos?

  • Menos exposición a la luz natural

Según los expertos en salud visual, la exposición a la luz solar es determinante para prevenir y retener la miopía en niños y adolescentes porque estimula la producción de dopamina, un neurotransmisor que bloquea el alargamiento del ojo durante su desarrollo. Obviamente, con la restricción de salir a la calle apenas 1 hora, la exposición a la luz natural es mucho menor.

  • Menos actividades al aire libre

Otra de las consecuencias de estar menos expuestos a la luz natural es la ausencia de actividades al aire libre como jugar o pasear. Además de que la luz natural es esencial para el desarrollo ocular de los niños, pasar tiempo al aire libre reduce el riesgo de miopía. Uno de los informes más recientes(1) pone de manifiesto que el riesgo de desarrollar miopía se reduce en aproximadamente un dos por ciento por cada hora adicional a la semana que un niño pasa al aire libre.

  • Mayor tiempo de lectura

No es que leer mucho dañe la vista, pero sí lo hace practicar la lectura en condiciones inadecuadas como una distancia excesivamente cerca. Al no poder disfrutar de actividades al aire libre y tener que permanecer más horas en casa, la vista descansa menos, aumenta la fatiga visual, la sensación de cansancio, picor o lagrimeo en los ojos, incluso ansiedad y angustia.

  • Mayor tiempo de uso de las pantallas y dispositivos electrónicos

Raimundo Fernández, profesor titular del departamento de óptica de la Universidad de Granada, afirma que en España se calcula que hasta un tercio de la población puede pasar una media de 9 horas al día expuesto a los dispositivos digitales. Este dato varía en función de la edad y de la profesión y puede llegar a alcanzar las 3 horas en el caso de la población preescolar.

Debido al confinamiento, este promedio en el número de horas diarias puede verse incrementado, con gran incidencia en el ámbito escolar debido a la educación digitalizada a distancia. Además, hay que sumarle el tiempo dedicado a las video-llamadas, que ha sido la única manera posible de contacto social y “estrictamente necesaria” entre los menores, tal y como indica el psicólogo especializado en infancia, Jorge Bueno (2).

¿Qué consecuencias tienen para la visión de tus hijos el confinamiento?

El efecto de todos estos factores en la visión de los niños no es nuevo. Los especialistas ya vienen observando desde hace años la relación entre la falta de tiempo al aire libre y la mala visión en los niños, muy especialmente cuando permanecen privados de luz natural.

“Es pronto para valorar los efectos de estos días de confinamiento en la fisiología del ojo, aunque la ciencia nos dice que en ambientes de confinamiento el desarrollo de la miopía es más prevalente” Asegura el optometrista, profesor e investigador experto en investigación y control de la miopía, José Manuel González Méijome.

Una nueva realidad para los niños que usaban lentillas blandas

Todos sabemos que en esta nueva realidad en la que estamos inmersos, tocarse los ojos y manipular lentes fuera de la seguridad del hogar, es un problema nuevo al que deberán hacer frente los mas de dos millones de usuarios de lentes de contacto. Miguel Ángel Pérez, optometrista del departamento técnico de Coopervision, uno de los principales fabricantes mundiales de lentes de contacto, afirmaba el pasado 5 mayo en un webinar con expertos sobre este tema, que sólo “entre España y Portugal hay cerca de 4.000 niños utilizando lentes de contacto blandas como sistema de corrección visual. El mayor reto que existe actualmente es que todas estas personas puedan seguir con su tratamiento en el nuevo entorno rutinario que se ha creado en los últimos meses”. Además, añade “el tratamiento estaba encajado dentro del estilo de vida de niños y padres. Ya había una rutina de cuidado visual establecida. Ahora, hay que volver a construirla”.

Comienza la Desescalada: Qué Hacer a Partir de Ahora para Proteger la Visión de tus Hijos

Además de cuidar de la salud visual con tratamientos de corrección como las gafas o lentes tradicionales, existen alternativas que no sólo cuidan de la visión de tus hijos, sino que ayudan a frenar el aumento de la miopía. Por eso, cada vez más padres optan por métodos como las lentes Orto K u ortoqueratología. El Dr. Francisco Javier Hurtado, oftalmólogo pediátrico, afirma que “es necesario que cale aún más hondo la evidencia de que la miopía se puede ralentizar si se trata desde edades tempranas y dejar de dudar de la buena praxis de la Orto K ”.

Según la Asociación de Optometristas, las lentes Orto K son el medio no invasivo más indicado para desacelerar la progresión de la miopía y otros defectos visuales en niños y niñas desde los 6 años de edad. La ortoqueratología consiste en un tratamiento que moldea la córnea con unas lentillas que se utilizan exclusivamente por la noche y que permite eliminar el uso de gafas o lentillas durante el día. Para muchos padres resulta un método muy práctico para que sus hijos tengan una buena visión con la libertad que no te aportan las gafas o las lentes de contacto tradicionales y, al mismo tiempo poder prevenir el aumento de la miopía de sus hijos.

Además de acudir a un especialista para buscar un tratamiento adecuado, existen hábitos que ayudan a proteger la salud visual de tus hijos:

  1. Extremar las precauciones en el uso y manipulación de las lentes de contacto o las gafas. Los ojos son una de las vías de contagio del COVID-19, por eso debemos ser aún más rigurosos y cuidar la higiene de las manos con lavados de al menos 20 segundos.
  2. Ejercitar la visión lejana. Después de tantos días han pasado mucho tiempo en un ambiente de visión próxima con el añadido de la falta de luz natural y de actividades al aire libre. Aprovecha que empieza a hace más sol y los días son más largos para jugar con ellos al “veo veo”, mientras miráis por una ventana.
  3. Tener una buena alimentación. No hay que olvidar que también juega un papel importante en la salud de sus ojos. Pescado azul, huevos, frutas y verduras ricas en vitaminas son algunos de los ingredientes indispensables en tu despensa.
  4. Limitar el uso de los dispositivos móviles a lo meramente imprescindible. Ya sabes cómo pueden afectar a tu salud visual y a la de tus hijos.

A partir de ahora, para proteger la visión de tus hijos después del confinamiento, te invitamos a seguir estos consejos que serán esenciales para adaptar el cuidado de su salud visual a la nueva realidad.

  1. American Academy of Ophthalmology : The Association between Time Spent Outdoors and Myopia in Children and Adolescents
  2. Declaraciones de Jorge Bueno en una entrevista para Doctor Lens, en relación a cómo ha afectado el confinamiento a los niños.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre