Vamos a ver cómo preparar unas riquísimas berenjenas gratinadas. Utilizar los utensilios adecuados es decisivo a la hora de conseguir un buen resultado. Para hacerlas, generalmente uso una sartén Tefal, y el resultado es excelente.

Este plato no solo es delicioso. Además, la berenjena, aunque tal vez no es una de las verduras más consumidas, aporta grandes beneficios. Estos son algunos de los principales:

  • Es desintoxicante.
  • Controla la presión arterial.
  • Elimina sustancias perjudiciales del organismo.
  • Favorece el proceso digestivo.
  • Es rica en minerales como magnesio, potasio, calcio, hierro y fósforo. Estos son buenísimos para, entre otras cosas, prevenir osteoporosis, artritis y enfermedades cardiacas.
  • Contiene ácido fólico, perfecto para reforzar el sistema inmunológico, mejorando así la resistencia a las enfermedades.
  • Es baja en calorías y libre de grasas. Tiene también una gran cantidad de agua.
  • Su piel tiene un antioxidante llamado nasunina que es perfecto para evitar el envejecimiento.
  • Contiene vitaminas A, B1, B2 y C.
  • Es rica en fibra.
  • Reduce el nivel de glucosa en la sangre.

Receta: berenjenas gratinadas

Vamos ya con esta deliciosa receta:

Ingredientes para las berenjenas gratinadas

  • Un kilo de berenjenas.
  • Un pimiento verde.
  • 100 gramos de cebolla.
  • Medio kilo de tomate natural (lo usaremos para hacer la salsa).
  • Un diente de ajo.
  • 140 gramos de harina (aproximadamente una taza).
  • 200 mililitros de aceite de oliva.
  • 200 gramos de queso mozzarella rallado.
  • Una pizca de sal y otra de azúcar.

Preparación de las berenjenas gratinadas

  1. Pela las berenjenas ayudándote de un pelapatatas. Córtalas en rodajas de un centímetro más o menos. Ponlas a remojo con agua y sal durante unos 20 minutos.
  2. Corta el pimiento verde, la cebolla y el ajo en brunoise (o sea, en cuadraditos o daditos pequeños). Sofríe todo en una sartén con un poco de aceite de oliva.
  3. Cuando veas que la cebolla va adquiriendo color, agrega el tomate natural troceado y deja que se cocine durante un cuarto de hora.
  4. Cuando pasen los 15 minutos, pasa la salsa resultante por un pasapurés y vuélvela a calentar en una sartén o en una cazuela.
  5. En el momento en el que veas que empieza a hervir, añade algo de sal y de azúcar (o sacarina). Así eliminarás ese punto ácido del tomate.
  6. Escurre las rodajas de berenjena que están en remojo. Sécalas con un trapo de cocina limpio.
  7. Pasa las rodajas de berenjenas por harina y fríelas en una sartén con un poco de aceite de oliva. Cuando acaben de freírse, ponlas en una bandeja o plato con papel de cocina. Así soltarán el exceso de grasa.
  8. Cuando estén escurridas, introdúcelas en una fuente apta para horno y añádeles la salsa de tomate.
  9. Espolvorea ligeramente con queso rallado. Mete la fuente en el horno a 250 ºC y déjalas allí hasta que la superficie se gratine.

Y ya las tienes. Puedes servirlas como entrante (trata de que estén lo más calientes posible) o usarlas como guarnición de otros platos.

Espero que esta receta para preparar berenjenas gratinadas te haya resultado útil. Como habrás visto, es muy sencilla de hacer. Una excelente opción para comer verduras, algo que siempre es recomendable. Además, la berenjena aporta grandes beneficios a tu organismo y es muy baja en calorías.

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