lesión medular

Tras 20 años de investigaciones y la participación de un escogido grupo de personas afectadas de lesión medular parcial, el equipo médico del Hospital Puerta de Hierro de Madrid por fin ha anunciado el desarrollo de un fármaco y su aprobación por la Agencia Española de Medicamentos. Todo está ya preparado para comenzar a trabajar con 30 nuevos pacientes. Los ensayos clínicos han sido coordinados por el doctor Jesús Vaquero, Jefe de Servicio de Neurocirugía de este hospital, que ahora se ubica en Majadahonda.

A la presentación de los resultados han asistido Ángel Garrido, presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Baeza, vicepresidente de la Fundación Mapfre y María del Pino, presidenta de la Fundación Rafael del Pino, quien evocó la figura de su padre y las razones por las que la corporación ha apoyado esta investigación: al empresario que concibió Ferrovial y la Fundación que lleva su nombre le diagnosticaron una lesión medular en 2004, debido a un accidente náutico. Y es que en nuestro país existen aproximadamente unos 50.000 pacientes con paraplejia traumática, un número que crece cada año con más de 800 nuevos casos.

El medicamento creado por el equipo del doctor Vaquero se denomina fármaco NC1 y es de terapia avanzada elaborado con las células del propio afectado. El método consiste en la extracción de células madre de su médula ósea, un tratamiento de separación y de cultivo. Luego, se dispone el medicamento mezclándolas con su propio plasma sanguíneo. La implantación se realiza por inyección de la disolución de plasma y células en la médula espinal y/o en el líquido cefalorraquídeo.

Este tratamiento es personalizado, lo que lo distingue de otras terapias que se realizan en diferentes países y laboratorios. Al provenir del propio paciente, no se trata de una medicina comercial, ni se generan reacciones de rechazo y, a nivel de sistema nervioso, tienen excelentes resultados. Tanto la concentración de células, como su vigor vital al ser inyectadas, es una de las fases claves de la terapia.

El equipo del doctor Vaquero logra una viabilidad celular de entre el 98-100%, incluso 12 horas después de la extracción. El tamaño de la aguja empleado es realmente pequeño, a fin de evitar la aglomeración de las células y su mejor disposición “Estos detalles son pequeños, pero muy importantes para que la técnica funciones”, ha asegurado a El Mundo Jesús Vallejo. “Hay mucha gente que trabaja con células madre, pero cada tipo funciona de una forma distinta. Se busca qué células funcionan mejor, pero no hay un acuerdo en este tema”, ha subrayado.

El perfil del paciente adecuado para este tipo de tratamientos debe ser de un adulto, de entre 18 y 65 años, con lesión medular crónica. También es fundamental que la lesión medular sea parcial, nunca completa, ya que en estos casos el tratamiento no resulta eficaz. A esto se le añade una serie de criterios médicos, psicológicos y un estudio genético que determine que las células no presentan alteraciones cromosómicas.

Así, por ejemplo, tenemos los casos de Andrés Herrera y Juan Carvajal.

Andrés Herrera de 39 años, ex mecánico de carreras, permaneció en coma durante 45 días a causa de un accidente. Cuando despertó, le comunicaron que viviría postrado en una silla de ruedas. El proceso por el que pasó fue complejo. «Pero mi madre me dijo que tenía que ser la misma persona que era antes del accidente. A pesar de mi lesión medular», ha señalado. Supo de la existencia del tratamiento por una amistad y pasó las pruebas para formar parte de él.

Juan Carvajal, que también ha pasado por lo mismo anima a los pacientes con lesión medular a intentarlo si tienen la oportunidad. «Yo les diría a estos pacientes que no lo duden, que no lo piensen, que no tarden. El tratamiento está hecho con nuestras propias células por lo que no hay ningún rechazo y el resultado es inmediato. Es para mejorar. La mejoría es física, mental y moralmente. Además, estamos en buenas manos», ha comentado a este periódico.

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