Existen muchos motivos por los que podemos llegar a necesitar un buen abogado. Algunos son poco deseables como ser acusado de haber cometido un delito, que nos hayan despedido de nuestro trabajo o solicitar la guarda y custodia tras un divorcio. Igualmente, hay otros más alegres como cuando firmamos un contrato de empleo o se comienza un negocio y formamos una sociedad.

El número de despachos de abogados en nuestro país es elevado y a la hora de elegir, como en cualquier servicio que se contrata, deben valorarse una serie de aspectos antes de poner el caso en manos de un profesional del mundo del derecho.

¿Qué debemos tener en cuenta para elegir un buen abogado?

Debe ser experto en la materia

Si se contrata un abogado, hay que estar seguros de que tiene experiencia en la rama de Derecho perteneciente a nuestro caso. En el mundo legal la experiencia adquiere gran importancia y si le exponemos de forma directa nuestra situación, un profesional experto va a ser capaz de informarnos sobre el problema legal en cuestión. Si ocurre que no termina de transmitirnos seguridad mejor será contemplar otra opción.

Buenas referencias

En la abogacía el “boca a boca “ es muy efectivo. Cuando un despacho de abogados funciona bien y satisface a un cliente, esa persona no dudará en dar inmejorables referencias a sus amigos, familiares o compañeros de trabajo que necesiten de los servicios de un buen abogado. Un buen bufete debe cuidar a sus clientes y todo ello se traducirá en magníficas referencias.

Accesible y que te informe

Un abogado siempre debe tener a su cliente informado sobre el procedimiento. Está claro que hay que tener paciencia, pues especialmente en nuestro país, los plazos suelen dilatarse y cuando no hay novedades, no hace falta comunicarse. Eso sí, siempre que haya nuevos datos deberá poner al día a su cliente y mostrar un claro compromiso con el caso que lleva.

Obviamente debe responder a las llamadas que le hagamos o a los correos electrónicos, de forma especial si hay que aportar nuevos datos sobre nuestro problema.

Disponible

Fundamental es que el despacho se encuentre próximo a nuestro domicilio, por si debemos mantener entrevistas con frecuencia con nuestro abogado. Esto es especialmente importante cuando vivimos en una ciudad de grandes dimensiones como Madrid o Barcelona, lo mejor es que nuestro abogado tenga su despacho en la zona centro, pues así el acceso será más fácil.

Otro tema importante es que deberá será fácilmente localizable, tanto en su página web, email profesional, teléfono de contacto y dirección física clara y visible, lo que aportará esa seguridad y confianza siempre tan necesaria.

Honradez y primera impresión positiva

En el marco de la primera reunión con el abogado debemos llevarnos una inmejorable impresión de él, de lo contrario con mal pie empezamos. No hay que confiar en los abogados que nos aseguren un éxito al 100%.

Nos tendrá que orientar sobre las posibilidades existentes de ganar, las dificultades que tenemos para conseguirlo y las herramientas jurídicas que habrá a nuestro favor. La honradez y honestidad que él nos transmita deberán reforzar nuestra intención de elegir sus servicios.

Honorarios

Multitud de despachos tienen la primera visita gratuita, algo de lo más recomendable. En esta visita el cliente puede conocer de forma más precisa lo que va a costar el proceso y los honorarios del profesional en cuestión. Cada abogado puede fijar los honorarios, pero hay que estar seguros de que las tarifas estén claras.

Si pertenece a un despacho multidisciplinar mejor

El abogado que se contrate tendrá que anteponer tus intereses a los suyos. Sus consejos deben ser sinceros y honestos. Siempre hay que tener claro que va a ser un figura que nos tiene que acompañar en el proceso y si hace bien su labor, quizá más adelante en otras experiencias en el futuro.

Por este motivo es de gran utilidad contar con profesionales que sean expertos en varias materias o tengan un servicio de asesoría, si el caso que nos ocupa se refiere a una empresa, por ejemplo.

Como has podido ver, elegir un buen abogado no es sencillo y si se quiere contar con uno que realmente tenga experiencia, profesionalidad y nos aporta la seguridad de una buena defensa de nuestros derechos o de consultar nuestras dudas.

Las leyes no siempre son fáciles de entender y los procedimientos acostumbran a ser también tediosos y no siempre sencillos de comprender por las personas legas en derecho. Todo ello hace que depositar la confianza en un buen abogado sea una elección en la que hay que ser lo más certero posible. Suerte en tu elección.

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