España necesita 5 millones de vehículos eléctricos para cumplir con los objetivos climáticos y “solo logrará alcanzarlo si adapta los impuestos a la automoción al principio de quien contamina paga”, según el último informe publicado por ECODES y la federación europea de ONGs Transport & Enviroment (T&E) sobre las medidas fiscales para el desarrollo de la movilidad eléctrica en España.

El estudio propone algunas recomendaciones, por ejemplo, para el rediseño del impuesto de matriculación con el fin de orientar a los consumidores hacia la compra de vehículos de cero emisiones. Desde las ONGs informan que, en la actualidad, “aproximadamente 6 de cada 10 coches vendidos en España están exentos del impuesto de matriculación a pesar de emitir hasta 120 gramos de CO2 por km, debido a una metodología desactualizada”. De igual forma, recomiendan “reformar el impuesto de circulación para dejar de ayudar a los vehículos a gas y apoyar exclusivamente a los de vehículos de cero emisiones”, aquejados de que “hoy reciben la misma bonificación a pesar de la notable diferencia en el impacto climático”.

En esta línea, Miriam Zaitegui de ECODES entiende que “los impuestos son una medida primordial para impulsar la movilidad cero emisiones” e indica que “no se entiende cómo el coche que quema gas, un combustible fósil, recibe las mismas bonificaciones que el coche eléctrico que no emite”. Bajo su punto de vista “tampoco es entendible cómo un coche que emite 120 gramos de CO2 -la mayoría de los que salen hoy del concesionario- no pague un solo céntimo de matriculación, como los coches de cero emisiones, y eso son todo vestigios de un pasado al que pertenece el coche propulsado por combustibles fósiles”.

Algunos datos del informe apuntan al transporte como único sector cuyas emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando y revelan que un 65% de estas emisiones, que incluyen la aviación y el transporte marítimo, provienen del tráfico rodado. Por el contrario, inciden en que “los vehículos eléctricos no emiten contaminantes cuando circulan y ayudan a limpiar el aire de nuestros centros urbanos y pueblos”.

El informe también destaca la importancia de “impulsar la instalación de una red de puntos de carga nacional, tanto en carreteras como en empresas y en núcleo urbano, para terminar así con la ansiedad de quedarse sin autonomía de los potenciales compradores eléctricos”. Otra de las propuestas para incentivar el mercado de los eléctricos y bajar los costes de producción en masa reside en el “apoyo fiscal al vehículo eléctrico en la empresas, ya que, por un lado, favorece la creación de un mercado de vehículos eléctricos seminuevos (de 3 a 5 años y mantenimiento profesional)” y por otro, “conlleva a la instalación de puntos de recarga en el lugar de trabajo, lo que permite incorporar a compradores que no disponen de garaje privado y que podrían no decidirse a comprar un vehículo eléctrico”.

En otro orden de cosas, el etiquetado ambiental de los vehículos (0, ECO, C, B) es otro de los asuntos que se destacan del estudio. “Es importante para empoderar a los consumidores en la toma de decisión de compra correcta”, aseguran los expertos, ya que “hoy día el etiquetado permite la inclusión, dentro de las categorías 0 y ECO, de vehículos de gas y de SUV híbridos enchufables de gran cilindrada que tienen emisiones contaminantes elevadas, en muchos casos superiores a las de vehículos de menos tamaño que con los actuales criterios que reciben etiquetas C o B”, concluyen.

Sobre la industria de la automoción en España

El informe presenta datos relevantes sobre la industria automovilística nacional que se posiciona con 17 plantas de fabricación y más de 1.000 proveedores en el sector de la automoción, que ya está empezando a producir eléctricos. Y anuncian que “la planta de Open en Zaragoza empezará a fabricar el Opel Corsa eléctrico en 2020, que Mercedes ya produce la versión eléctrica de la Vito o que Nissan también lo está haciendo con su furgoneta e-NV200 en Barcelona”.

Como explica Saúl López, jefe de movilidad eléctrica de Transport & Environment: “la movilidad eléctrica cero emisiones no solo es buena para nuestros pulmones y nuestro clima, sino que también es buena para el tejido industrial español”. En este sentido afirma que “el coche eléctrico es el futuro y la automoción en España puede ganar también con la transición ecológica, por tanto, “la reforma de los impuestos a la automoción representaría el pistoletazo de salida para el coche eléctrico en España”.

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